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Santiago Segura: «Estuve un año entero recibiendo cocaína y LSD tras "El día de la bestia"»

El director estrena hoy en España «Sin rodeos», su primera película fuera de la saga «Torrente»

Vídeo: Santiago Segura y Maribel Verdú presentan «Sin rodeos» / Foto: Santiago Segura posa para ABC - JOSÉ RAMÓN LADRA / Vídeo: COLPISA
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Este año se cumple un cuarto de siglo desde que llegase a los cines «Un día de furia», aquella película de Joel Schumacher en la que Michael Douglas interpretaba a William Foster, un hombre aparentemente corriente, de los que luchan cada día contra viento y marea por salir adelante. Pero el día del cumpleaños de su hija, acogotado por el agobiante sol, las temperaturas extremas y el abundante tráfico, decide estallar y rebelarse contra el sistema a lo grande, de la manera más violenta. Bajo esa misma premisa se estrena hoy en los cines españoles «Sin rodeos», la última película de Santiago Segura y la primera del director, actor y productor fuera de la saga «Torrente».

Aunque en esta ocasión no será él quien protagonice la cinta, sino Maribel Verdú. La intérprete se pone en la piel de Paz, una mujer que parece tener todo lo que necesita para ser feliz: un trabajo estable, dinero, una casa, una familia… pero que sin embargo, no está contenta con su vida. Por ello, acude a visitar a un sanador indio, Amil Narayan, al que interpreta Segura y que le receta una pócima a base de plantas que hará que dé un paso adelante y se enfrente a sus problemas de una manera que hasta entonces desconocía. Junto a ellos, completan el reparto Diego Martín, Cristina Pedroche (que debuta en el cine), Rafael Spregelburd, Cristina Castaño, David Guapo o Candela Peña, con cameos de sus «amiguetes», como Florentino Fernández, Alaska, «El Gran Wyoming», Esperanza Gracia o Enrique San Francisco.

El argumento de «Sin rodeos» nada tiene que ver, ni de lejos, con ninguna de las cinco películas que componen la serie que quizá es la más conocida dentro del cine español. Pero a Segura no le ha temblado el pulso a la hora de alejarse de su producto estrella. De hecho, ha sido todo lo contrario. «Me di cuenta de que el 65% o 70% del público que más disfrutaba con “Torrente” era masculino. Parecía que yo solo podía hacer películas para hombres y que el humor de “Torrente” no llegaba al público femenino. Y me dije: “¡Joder, tengo que remediarlo! ¡Si a mí lo que me gustan son las mujeres!”», cuenta Segura a ABC. «Quería abrir un poco el abanico. En Torrente no puedes empatizar con nadie, pero en “Sin rodeos” todo el mundo puede identificarse con Paz», asegura.

«Sin rodeos» es la primera película que Segura dirige lejos de la «mítica, memorable, amada y vilipendiada saga» de Torrente, como él la define. «Estoy felicísimo, la gente está pletórica», afirma con alegría, mientras asegura que han escogido «el momento perfecto» para estrenarla, aunque todo ha sido de casualidad. «Parece que hemos tenido el don de la oportunidad y que hicimos la película la semana pasada. Es una comedia empoderada, que quiere dar voz a los colectivos más oprimidos, como ocurre con las mujeres en una sociedad machista», señala tajante. «El feminismo es lo lógico, es algo de cajón. El que a día de hoy no es feminista, es un neandertal. Cuando Zapatero creó el ministerio de Igualdad me dije: “¿Para qué? ¡Si la Constitución dice que todos somos iguales ante la ley!”. Pero la igualdad, no existe», lamenta Segura.

Condena a los prejuicios

El director de «Sin rodeos», sin embargo, confiesa que tiene «algún miedo» antes del estreno nacional de su «película liberadora», como «que pueda no gustarle a los fans de “Torrente”», así como que «la gente que aborrece a “Torrente” no vaya a verla» por haberla dirigido él. Sus temores, así las cosas, tienen que ver con «los prejuicios» que alimentan a la sociedad de hoy en día. «El otro día iba con un amigo y me dijo: “Mira, un fan de Torrente”. Y era un tío con una pinta de gañán… que me gritó: “¡Eh! ¡Torrente!”. Y me dijo mi amigo: “Mira, ese es tu público”. Y dije yo: “No chato no. Mi público son abogados, arquitectos, licenciados… pero esos no te chillan por la calle”», afirma.

Aunque esos estereotipos no son lo único que Segura reprueba al respecto, sino que la cuestión va mucho más allá. «La gente creía que yo era machista por “Torrente”. A mí me han besado chicas y me han dicho: “¡Qué bien hueles!” “¿¡Y qué pensabas!?”», cuenta. «Claro, y también soy machista. Y alcohólico. Y del Atleti...», prosigue, antes de afirmar que «la gente no diferencia entre persona y personaje». «Cuando hice “El día de la bestia”, estuve un año entero recibiendo LSD y cocaína en las fiestas. Yo preguntaba: “¿Por qué me dais esto?” No he tomado una droga en mi vida, pero como bordo los personajes y José María (el protagonista de «El día de la bestia») era politoxicómano, pues la gente pensaba que así era yo. En las radios, se pensaban que era heavy cuando iba a entrevistas por mi papel en “Isi/Disi”. Yo les decía que no. ¡Si me gustan Dean Martin y Frank Sinatra! Pero no me creían. Acaba uno harto de los estereotipos», condena el cineasta.

Así las cosas, a Segura no le gusta que se le haya podido encasillar como «Torrente». «Siempre han pasado varios años entre cada una de las películas de “Torrente”, que duran hora y media. Si lo piensas, en veinte años, solo he interpretado a Torrente durante siete horas y media. ¡No es tanto! No creo que sea tan sorpresivo que dirija algo fuera de la saga», comenta, aunque afirma que, debido a la actual situación social, estrenar «Sin rodeos» quizá sea más adecuado que hacer una nueva de Torrente. «Si piensas en que han quitado la obra de ARCO, que han secuestrado “Fariña” o que le han metido tres años de cárcel a un rapero por una canción, por muy bestia que sea, este igual no era un buen momento para “Torrente”, que por otro lado es una película bastante underground y punky. Aunque también te digo, ¿por qué renunciar a algo que me divierte tanto?», se pregunta.

«Todos hemos sido heridos en algún momento»

Uno de los grandes éxitos de «Sin rodeos» recae en el personaje de Maribel Verdú, con el que todos los espectadores pueden identificarse, al más puro estilo «Un día de furia». «Cada herida al personaje de Paz hace que empatices con ella, porque todos hemos sido heridos en algún momento de alguna forma. La película es una exageración en sí misma, hasta que Paz se toma la pócima y les pone a todos en su sitio. Es un concepto buenísimo: alguien que se rebela y explota», comenta Segura, que incide también en el poder de la mente y de la sugestión, al más puro estilo «Space Jam». «La cabeza lo es todo. El otro día me dijo el fisioterapeuta que si yo pensaba que me dolía algo, me dolía más. Y es cierto. El positivismo existe y nuestro cerebro nos afecta mucho», cuenta.

La película es una adaptación de «Sin filtros», una comedia chilena dirigida por Nicolás López. «Nicolás, al que produje su primer largometraje, me manda siempre todas las películas que hace, antes de estrenarlas. Cuando vi esta dije: “¡Ostras, esta peli me encantaría hacerla en España!” y le compré los derechos. Después, en Chile se convirtió en la segunda película más taquillera de la historia del país. Han hecho remakes en Argentina, en México… ¡Qué ojo tengo!», bromea, con alegría. El director, de hecho, considera que, con «Sin filtros» ha «mejorado el producto» al haberla adaptado a la cotidianidad española y metido más presupuesto. «Yo odio los remakes. Recuerdo el que Gus Van Sant hizo de “Psicosis”. ¡Que es Hitchcock! ¿Cómo haces un remake de “Psicosis”?», cuestiona.

A «Sin rodeos», por tanto, Segura le cambió hasta el título. «No quería que se llamara igual que la chilena. Al final opté por “Sin rodeos”, aunque pensé en llamarla “Empoderada”, porque ese concepto de empoderamiento está muy de moda y es muy importante», afirma. De momento, el director, que siempre le envía sus películas a Guillermo del Toro (de hecho, en «La forma del agua», la favorita al Oscar este año, hay un guiño clarísimo a «Torrente»), no se plantea hacer otra cosa que no sea comedia.

«Sufrimos todos mucho en la vida, por lo que hay que reírse. El otro día estrenamos la peli en la Universidad Complutense de Madrid y había 500 personas partiéndose de risa. Con un drama puedes pensar que les está gustando, pero no lo sabes a ciencia cierta. Pero si ves a 500 personas tronchándose…», matiza el cineasta sobre la historia de Paz: una superheroína totalmente contrapuesta a Torrente que pretende encumbrar aún más a Segura en el mundo de la comedia.