Es Noticia

Gus Van Sant: «Nunca me he sentido cualificado para hacer películas sobre nadie»

La Casa Encendida acoge desde hoy la primera retrospectiva en España del creador de obras como «Mi Idaho privado» o «Elephant»

El director, ayer en Madrid, rodeado de algunas de las obras de su retrospectiva
El director, ayer en Madrid, rodeado de algunas de las obras de su retrospectiva - JOSÉ RAMÓN LADRA
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

En los años 80, el nombre del cineasta Gus Van Sant (Kentucky, EE.UU., 1952) comenzó a descollar para una generación que descubrió su juventud reflejada en el cine del director. De pronto, la pantalla devolvía el reflejo de lo que vivían, y el vacío de la generación X empezó a llenarse con la mirada inocente e implacable de unos primerizos River Phoenix, Keanu Reeves, Matt Dillon o Uma Thurman. Hoy, aquel cineasta del «baby boom» que tomaba el pulso a las calles de Estados Unidos en «Drugstore Cowboy», «Mi Idaho privado» o «Elephant» es un tímido patológico a punto de cumplir los 66 años. Quizá por eso, como un mecanismo de defensa inconsciente, recuperó parte de las fotografías que tomó con su polaroid a actores y escenarios durante los rodajes y los recopiló en una muestra de la vida que surgía mientras filmaban otras vidas. Ahí está el ya fallecido River Phoenix mirando desafiante a cámara, un David Bowie elegante y burlón, un inocente Daniel Day-Lewis… Más de 400 polaroids que junto con dibujos, storyboards y acuarelas constituyen la primera retrospectiva en España sobre Gus Van Sant, que se puede visitar en La Casa Encendida desde hoy hasta el 16 de septiembre.

P - En los sesenta hasta los noventa, los referentes eran artistas, cineastas, músicos… Hoy parece que los millennial sólo tienen a los «youtubers»...

R - No estoy tan seguro. En los 60, el cine no hablaba mucho de los jóvenes. Sí había alguna película como «Zabriskie Point», de Antonioni, e intentos de acercarse a los movimientos juveniles, pero no hablaban los jóvenes, era poco habitual que la protagonizaran jóvenes de verdad. Cuando yo llegué a Hollywood en 1975 era igual, y muy poco después empezó toda la explosión del rock and roll y en el cine ya estaba «Carrie», y la industria empezó como «vamos a hacer películas de instituto».

P - ¿Y qué pensó cuando vio el cambio?

R - Los chicos que en esa época teníamos de 20 a 23 años nos preguntábamos por qué no se hacían películas sobre nosotros, y pensábamos que era porque el rostro de la gente mayor es más interesante, más expresivo. No sabíamos la respuesta... En los 70 empezaron a producirse cintas muy interesantes que los retrataban y luego en los 80 ya había muchas historias.

P - ¿Haría hoy una película sobre los «millennial»?

R - Lo podría intentar, podría probarlo. He hecho películas sobre generaciones muy diferentes, pero nunca me he sentido cualificado para hacer películas sobre nadie, aunque intentas meterte en su piel... Hize una película como «Paranoid Park», por ejemplo, que no fue especialmente acertada porque intenté atrapar algo muy difícil y no atiné...creo que lo hice mal. Pero se puede hacer cine del tema que sea, de cualquier personaje. Decían que las mejores películas sobre los americanos estaban hechas por los británicos, y a menudo ha sido verdad.

P - En la retrospectiva descubrimos su faceta de pintor. He escuchado que pinta cuatro horas al día, ¿cómo es el Gus Van Sant artista en la intimidad de su casa?

R - No, no es que cada día dedique cuatro horas a la pintura. Pero si estoy trabajando y me pongo a pintar, serán cuatro horas pintando, si es escritura, serán cuatro horas también...

P - ¿Pero es un artista que busca la inspiración o es metódico?

R - Parto de la inspiración.

P - ¿Y espera a las musas o las busca?

R - (risas) Creo que a veces tengo una idea más clara que otras, no sé por qué. No sé tanto si es la musa o es tu propia concentración, tu claridad de mente o si estás más distraído.

P - Ha trabajado con algunos de los mejores actores de Hollywood. ¿Llegan buscando su inspiración o su método?

R - Creo que la fama que tengo como director de actores empezó después de «Drugstore Cowboy» y creo que fue simplemente que a la gente le gustó la película. Algo ocurrió con los personajes que gustaron, pero no tiene que ver con mi voluntad. Los actores formaron parte de las decisiones creativas, y no es algo realmente habitual. Los actores a veces sienten que están para aprender en lugar de recibir órdenes, y quizás por eso cuando trabajan conmigo me suelen decir «ah pues mira estuvo bien» porque sienten que son parte del proyecto. Es decir, que no sé si buscan inspiración o método, no sé quién promocionó la idea de que quieren trabajar conmigo…

P - Pero ellos trabajan contigo, lo hacen, quieren hacerlo...

R - Quieren trabajar con gente famosa, no solo con gente que es buena (risas).

P - ¿El cine debe ser entretenimiento que de beneficio a la industria o ser rentable para la sociedad?

R - Creo que las dos cosas. Siempre pienso en la educación, porque sí, el cine puede educar. Pero también está el cine de entretenimiento para escapar, y a veces la industria lo hace muy bien con las comedias porque reír es muy importante. Escapar de la realidad también puede ser lo principal para el público, no todo el mundo tiene que aprender. Pero hay diferencias. Hay un punto medio. Se puede hacer algo muy popular poniendo más «beicon» y así la hamburguesa «sabrá» mejor, pero no es más sana ni buena ni para la mente, y creo que al cine también le ocurre lo mismo: puede ser de entretenimiento pero será mejor si le pones algo saludable, aunque la hagas más difícil de ver, o de comer por seguir con el símil. Hay películas hechas para el público en general que son muy educativas y al revés.

P - ¿Esta restrospectiva servirá a sus seguidores para hacerse un retrato completo de su cine y su persona?

R - Sí, quizás, no sé, no estoy seguro. La verdad es que son esos retratos de gente que yo conocía cuando empecé con «Drugstore Cowboy» y me venían muchos actores que todavía no eran famosos y pensé que estaría bien hacer un archivo que me puede servir para buscar y también para una exposición futura, no ésta. Las polaroids que verán aquí son parte de «Drugstore Cowboy», «Mi Idaho privado» y hasta «Psicosis»...