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Olivia Colman, la no tan «desconocida» actriz británica que reina por partida doble

La intérprete arrasa en Hollywood gracias a su papel como la reina Ana Estuardo en «La Favorita»

Olivia Colman con su premio Bafta como mejor actriz protagonista
Olivia Colman con su premio Bafta como mejor actriz protagonista - EFE
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Aunque su papel protagonista en «La Favorita» ha hecho que durante los últimos meses su nombre cope los titulares de los periódicos, y el inminente estreno de la tercera temporada de «The Crown» hará que esté en boca de todos, para aquellos que no tengan por costumbre devorar series la británica Olivia Colman es todavía una «recién llegada».

La actriz, que se formó en el prestigioso Bristol Old Vic Theatre School –escuela de la que han salido grandes intérpretes contemporáneos tales como Daniel Day Lewis–, comenzó a trabajar a finales de los noventa y durante toda una década apareció en decenas de comedias británicas, haciendo oficio, curtiéndose y colándose por todos los lugares posibles en las casas de los espectadores de Reino Unido. El punto de inflexión llegó en el año 2011, cuando su agente la animó «a tomar más riesgos» a la hora de elegir sus papeles.

Colman como la reina Ana de Estuardo en «La Favorita»
Colman como la reina Ana de Estuardo en «La Favorita» - ABC

Y se desmarcó completamente de su registro hasta el momento, gracias al que había cultivado un «timing cómico» casi perfecto, para debutar en el género dramático con «Tyrannosaur», una película indie dirigida por Paddy Considine, largometraje con un recorrido muy discreto pero que consiguió que crítica y público alabaran la actuación de Colman a partes iguales.

Ese mismo año apareció en «La dama de hierro», en la que se transformó en Carol Thatcher, la hija de la primera exministra británica y en la que compartió horas de rodaje con Meryl Streep. Fue la laureada actriz la que, durante su discurso de agradecimiento tras ganar el Bafta por la película, dijo que Olivia Colman tenía «un don de los dioses» para la actuación. Este coqueteo con el cine hizo que la carrera de Colman diera un giro de 180 grados, pero no en el sentido esperado.

El medio en el que se había pasado años trabajando había decidido, por fin, recibirla por la puerta grande. 2013 fue un gran año para la intérprete, como quedo reflejado en la gala de los Baftas televisivos de aquella temporada, cuando recogió dos galardones. Uno de ellos por su papel secundario en el drama «Accused» y otro como protagonista por su participación en la comedia «Twenty Twelve». Dos premios inesperados acompañados de dos hilarantes discursos que dejaban claro que lo de Olivia Colman ya era un fenómeno, aunque fuera a nivel local.

«Broadchurch» supuso (otro) antes y después para la intérprete. Su papel co-protagonista junto a David Tennant como la detective Ellie Miller no solo hizo que ganara de nuevo un Bafta y se asentara de una vez por todas como una de las actrices de televisión británicas más cotizadas, sino que por primera vez su nombre empezó a aparecer en los medios internacionales.

Haciendo gala de una admirable constancia que ha acompañado a Colman desde sus primeros días como actriz, la intérprete continuó latente en la primera línea de la televisión británica, con «Broadchurch» y con su participación en la producción «Rev». También, tuvo su primer contacto con Yorgos Lanthimos con un pequeño papel en la rocambolesca «Langosta» del director griego.

La primera toma de contacto con Hollywood llegó con su papel en «El inflitrado», gracias al que ganó el primer Globo de Oro de su carrera. Colman no estaba allí para recogerlo porque pensó que no tenía ninguna posibilidad de ganarlo y no quería tener jet lag al comenzar a grabar «Asesinato en el Orient Express», en la que interpretaba a la casi invisible criada de Judi Dench.

Lo que Olivia Colman nunca llegó a imaginar es que el «boom» de su carrera llegaría de mano de dos reinas. La primera de ellas la reina Ana Estuardo; la otra, Isabel II. Su papel como la última Estuardo en «La Favorita» ha hecho que Colman ya no solo recolecte premios televisivos, sino cinematográficos. Para meterse en la piel de esta reina, proclive a estar enferma, lesbiana y fuera de sus casillas, la actriz engordó 15 kilos y dejó sus vergüenzas en casa. Aunque la intérprete y sus dos compañeras de reparto –Rachel Weizs y Emma Stone– comparten casi el mismo tiempo de pantalla, la decisión de promocionar a Colman como la protagonista de la película muestra que la actriz ha entrado en Hollywood por todo lo alto.

Colman en una imagen promocionar de la tercera temporada de «The Crown»
Colman en una imagen promocionar de la tercera temporada de «The Crown» - ABC

La última Estuardo le ha dado a Colman su primera nominación al Oscar. Por el mismo papel, la intérprete ganó la copa Volpi a mejor actriz en Venecia, el Globo de Oro a mejor actriz de comedia, el premio de los críticos estadounidenses y también el Bafta, el premio que le han otorgado allí dónde lleva reinando varios años. Ahora continuará su reinado, casi de manera literal, con el inminente estreno de la tercera temporada de «The Crown». Colman será la nueva protagonista de la serie de televisión más cara de la historia y han confiado en ella para dar relevo a la magnífica Claire Foy en el papel de la reina Isabel II.

Muchas veces se utiliza la manida expresión de «desnudarse ante la cámara» para definir la actuación de un actor, pero no hay otra manera de explicar lo que hace Olivia Colman. La actriz se abre en dos, saca todo lo que tiene dentro y en cierto modo le dice directamente al espectador: «ahí lo tienes». Así llevó a la pantalla a su detective Miller en «Broadchurch», de manera empática, transparente, un personaje en el que es fácil que una mujer vea reflejado su pasado, su presente o su futuro. Así se ha metido en la piel de la última Estuardo, sin ocultar el patetismo del personaje, sin filtros, dejando que todo el que se ponga ante la película llegue al fondo de su personaje. Y así la veremos en unos meses como Isabel II, llenando unos grandes zapatos por partida doble: los de su antecesora, Foy, y los de una reina más madura que ya todos tienen en mente. Si hay alguien que puede superar ese reto y salir victoriosa, sin duda, es Olivia Colman. En unos meses, dentro y fuera de la pantalla, todos vitorearán: «God save the Queen!»