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El negocio de ser un Vengador

En poco más de diez años, las películas del Universo Marvel han recaudado 16.458 millones de euros en todo el mundo

Iron Man
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En la edad dorada de la televisión, una serie cinematográfica se ha convertido en la más rentable de la historia. Veintiún episodios emitidos a lo largo de once años que han vendido entradas en todo el mundo por valor de 16.000 millones de euros. Los superhéroes del Universo Cinematográfico de Marvel vivirán este 26 de abril su capítulo final en «Vengadores: Endgame», el colofón a una franquicia de récord.

Todo empezó en 2008, cuando el presidente de Marvel, Keiven Feige, fichó a Robert Downey Jr. para el personaje de Iron Man. «En su momento fue considerada una decisión arriesgada», contó el ejecutivo a la agencia Efe en la presentación de «Endgame». La fama, y no la buena precisamente, perseguía a un actor que había caído en una espiral de malos hábitos y al que pocos veían capaz de meterse en el traje de un superhéroe sin hacer el ridículo. Pero el «Iron Man» de 2008 arrasó en todo el mundo con el lenguaraz y bon vivant Tony Stark como alter ego del propio actor. Por aquella primera película cobró unos exiguos 2 millones de euros en un contrato muy a la baja para un actor que ya había sido nominado al Oscar por «Chaplin». La jugada fue tan redonda como el plan final del héroe para acabar con el villano, y en ese 2008 Robert Downey Jr. ya renegoció su contrato. Su cotización subió tanto como su fama y se embolsó 70 millones de euros por sus papeles en «Vengadores: La era de Ultrón» y «Capitán América: Civil War».

El actor neoyorquino marcó el camino al resto de actores que se enfundaron las mallas de los héroes de Marvel. Algunos entraron siendo casi desconocidos, como Chris Hemsworth o Chris Evans, y otros como Scarlett Johansson aceptaron el papel con sueldos a la baja respecto a otros títulos a sabiendas de que involucrarse en una serie así era lo más parecido a un contrato de funcionario en Hollywood.

Los cineastas que se pasan al mundo de las series suelen hacer hincapié en que los capítulos permiten profundizar en los personajes lejos de la dictadura de los 90 minutos canónicos de una película. Si en un filme hay que presentar a los protagonistas, exponer el conflicto y resolverlo, en una serie se dosifica la información para hacer crecer el interés del espectador. Eso hicieron desde Marvel. Hay capítulos centrados en personajes (siempre con su villano interno al que derrocar) y luego la trama global, que terminará este viernes en los 180 minutos que durará «Endgame». Un universo de superhéroes tan infinito como expansivo.

El resultado de la batalla preocupa a sus fans. A la industria cinematográfica le interesa los datos de una franquicia insólita en la historia del cine, con 21 títulos que han ido aumentado el interés de la audiencia con cada estreno y que han cuadrado las cuentas de las salas de exhibición, que aunque tienen que entrar en el juego de Disney (dueña de Marvel), multiplican sus ingresos. De hecho, el mejor viernes de recaudación en España hasta la fecha coincidió con el estreno de «Capitana Marvel» el pasado 8 de marzo. La previsión para «Endgame», con la preventa de tickets en cifras de récord, es superior.

Stan Lee

Para entender la envergadura de lo que ha conseguido el Universo Cinematográfico de Marvel se puede hacer la comparación, aunque sea injusta, con la industria española. El ICAA ha certificado en estos once años 2.669 títulos producidos en España, si bien algo más de la mitad son documentales, con una recaudación de unos 1.300 millones. La última de «Vengadores» hizo en todo el planeta 1.800 millones. Tan cierto como que el sueldo de Robert Downey Jr. duplica al de las ayudas al cine en España o que con el presupuesto de producción y publicidad de cualquiera de las de Marvel se financia todo el cine español.

En estos once años donde se ha explotado la Fase 3 de Marvel apenas hay manchas. Tan solo «El increíble Hulk», una película fallida con Edward Norton en el papel del gigante verde, se disipó en la taquilla. Poco importó en la fábrica de héroes. Ficharon a Mark Ruffalo para ser Hulk en los siguientes títulos corales y problema resuelto. Quien no se perdió ningún capítulo fue Stan Lee, el dibujante que llevó a Marvel al olimpo y que falleció el pasado noviembre. Sus famosos «cameos» le hicieron tan popular como sus dibujos. Para «Endgame» dejó grabada su aparición. Será la despedida final para el hombre sobre cuyo lápiz se construyó el imperio «Vengadores».