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Mostra de Venecia Joaquin Phoenix muestra en Venecia un «Joker» nuevo e irreal

La encarnación del villano por parte del actor no defrauda las expectativas

Joaquin Phoenix, en el «photocall» de la proyección de «Joker» el pasado 31 de agosto de 2019 en el Festival de Cine de Venecia
Joaquin Phoenix, en el «photocall» de la proyección de «Joker» el pasado 31 de agosto de 2019 en el Festival de Cine de Venecia - EFE
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Era una de las películas más esperadas en la sección oficial del Festival de Venecia y no ha defraudado. Joker, el personaje imaginario «rey de los malos», villano enemigo de Batman, tiene el rostro de Joaquin Phoenix (San Juan, Puerto Rico, 1974). Su interpretación tiene una intensidad extraordinaria. El «Joker» escrito y dirigido por Todd Philips, y producido por Bradley Cooper, es distinto de interpretaciones anteriores, en las que se le presentaba como un personaje sádico, psicopático, cruel, ambicioso, excéntrico, astuto o pintoresco. El Joker de Joaquin Phoenix haría temblar incluso a su antecesor Jack Nicholson que lo encarnó en la película dirigida por Tim Burton en 1989.

El filme de Todd Philips es una versión original, según explicó el realizador en rueda de prensa: «La película tiene un tono distinto con respecto a las que se hicieron anteriormente. Me han influído estos personajes de los años setenta. La gente me preguntaba, y yo mismo lo hacía: "¿Por qué no puedes hacer un filme como «Joker» profundizando en el personaje si tienes a tu disposición a un actor fantástico?" Y mi respuesta fue "Sí, podemos hacerlo"».

El hecho de crear una historia que no está en el cómic fue para Todd Philips un reto apasionante: «En uno de los cómics, Joker piensa en su pasado. Para nosotros crear algo completamente original era atractivo: no había límites, no había reglas. Lo que el resto de los guionista y yo hemos tratado de crear es algo completamente fuera de lo normal».

El director resaltó también la dificultad de la realización: «Hemos trabajado mucho junto a Joaquin Phoenix el personaje a partir de su voz, de sus risotadas, de los trajes, el peinado… Luego, al iniciar el rodaje, hemos ido conformando el personaje».

Joaquin Phoenix, en «Joker»
Joaquin Phoenix, en «Joker» - ABC

Ambientada en la ciudad de Gotham de 1981, con rodajes en el Bronx neoyorquino y en Nueva Jersey, la película presenta a Joaquin Phoenix como un fracasado cómico de nombre Arthur Fleck. Nacido para llevar alegría a la madre, no logra sin embargo hacer reír. Todo es dolor y sufrimiento en él, y le lleva a convertirse en una auténtica mente criminal. Así explicó el protagonista del filme cómo trabajó en la construcción del su personaje, muy difícil de definir: «Tuve que adelgazar muchísimo y esto afecta psicológicamente –añadió–. Hablé mucho con Todd; leí un libro sobre diversos tipos de personalidad. He tenido la libertad de construir un personaje que no fuera real, porque no quería que Arthur pudiera ser identificado por un psiquiatra. Además, Todd me dijo qué deseaba obtener del personaje, y quería una risotada casi dolorosa. Me ha costado mucho tiempo lograrla, no quería que fuese ridícula. El personaje es fascinante porque es difícil de definir, de hecho no queríamos definirlo. He tratado de identificar algunos lados de su personalidad, pero dejando una parte de misterio».

Al protagonista y al director se les preguntó cuánto han influido, a la hora de realizar la película, los tiempos que vivimos. Según Joaquin Phoenix, «lo atractivo de hacer este filme ha sido tener una concepción nueva del personaje, por eso no he buscado referencias en ninguna otra interpretación de Joker. La clave era no referirme a nada». Le hizo eco el realizador Todd Philips: «Las películas son espejos de la sociedad, pero no son un espejo fijo. El filme ha sido escrito hoy, pero está ambientado en los años 70 y 80. Por tanto, algunas cosas cambian inevitablemente, Joker no es un filme político, ciertamente. Depende del prisma a través del cual se ve la película».