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Piratas del Caribe: La venganza de Salazar

«Piratas del Caribe»: La maldición climatológica, sopletes, ron y otras curiosidades del último rodaje

La nueva entrega de la saga de Disney, protagonizada por Jack Sparrow, llega este jueves a 900 salas

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Condiciones climáticas adversas

DISNEY

En las cuatro películas anteriores de «Piratas del Caribe», el reparto y el equipo habían sufrido condiciones meteorológicas extremas en los rodajes por todo el mundo. Como no podía ser de otra forma, en el rodaje en Gold Coast, en Queensland, Australia, tuvieron que hacer frente a las lluvias más torrenciales en 61 años por culpa de un ciclón llamado Marcia.

Sin embargo, no fue la situación más inquietante para el equipo. Durante la producción de «La Venganza de Salazar» en la espesa selva de Tamborine Mountain, tuvieron que ponerse cascos para protegerse la cabeza de los pesadísimos frutos negros que caen de los árboles centenarios. Los miembros del equipo australiano les tomaron el pelo a sus compañeros norteamericanos y de otros países diciéndoles que eran «drop bears». Se trata de un bulo del folclore australiano que representa una versión depredadora y carnívora del koala que supuestamente se deja caer sobre las cabezas de víctimas inocentes desde las copas de los árboles.

Cómo crearon el vestuario

Imagen de «Piratas del Caribe: La venganza de Salazar»
Imagen de «Piratas del Caribe: La venganza de Salazar» - DISNEY

La diseñadora de vestuario Penny Rose y su equipo llenaron con 2.000 trajes, sombreros, zapatos y accesorios un plató entero de 1.858 m2 de Village Roadshow Studios en Gold Coast, Queensland, Australia. Eso sí, todo meticulosamente clasificado por nombres de personajes, tipos, géneros y siglos. Para envejecerlos adecuadamente, utilizaron diversas técnicas innovadoras, como por ejemplo introducir las prendas en una mezcladora de cemento repleta de guijarros, utilizar ralladores de queso para gastarlos, y en algunas ocasiones, llegaron a aplicar sopletes a los materiales.

Sin embargo, lo que más nos ha impactado es el tiempo que necesitaron para confeccionar el traje de la bruja del mar Shansa. El vestuario que lleva Golshifteh Farahani necesitó 15 horas diarias durante una semana y el trabajo de 42 personas para su elaboración.

Y mejor no hablamos de pelo... Peter Swords King, el diseñador jefe del departamento de peluquería, creó más de 1.000 pelucas para la película, y en los días más cruciales se ocupaba de 700 extras y 30 actores principales, con la ayuda de un equipo de 22 personas y otras 70 en una enorme carpa en la que atendían a personas que forman los fondos, a especialistas y a combatientes. La instalación se denominaba con humor, «la fábrica de salchichas».

La llegada de Salazar

Bardem, en un fotograma de la película «Piratas del Caribe: La vengazna de Salazar»
Bardem, en un fotograma de la película «Piratas del Caribe: La vengazna de Salazar» - DINEY

El diseñador de producción Nigel Phelps llamaba al barco de Salazar «portero de discoteca magullado». Él es el arquitecto de este barco, aunque en realidad es un castillo español flotante, con sus torres y una fortaleza en su parte posterior, con cañones que giran en cubierta y estatuas de caballeros medievales embutidos en armaduras que adornan cubiertas y exteriores. A babor, unas cabezas doradas de diablos con dos cuernos engalanan las troneras como guardianes siniestros, para intimidar aún más al enemigo de los piratas o para recordar el oscuro corazón de su capitán. En la cubierta hay grandes barriles de madera que no almacenan agua o vino para la tripulación, sino que sirven de aterradora prisión.

A pesar de que el barco del Capitán Salazar está destinado a ser una creación imaginaria y no cumple de forma estricta con los cánones de la náutica, Phelps se basó en diseños históricos para elaborar el águila de dos cabezas de la enorme vela; además, los cañones de cubierta llevan el Sello Real español y están decorados con dos delfines cada uno, un motivo habitual en los cañones franceses y españoles del siglo XVIII.

La preparación de Bardem

Bardem, en «Piratas del Caribe: La venganza de Salazar»
Bardem, en «Piratas del Caribe: La venganza de Salazar» - DISNEY

Debido al complicado maquillaje que llevaba el hechizado Capitán Salazar, Javier Bardem tuvo que soportar todos los días dos o tres horas en la silla de maquillaje. Pero cuando la hermosa Golshifteh Farahani se transformaba en la misteriosa bruja del mar Shansa, ¡se necesitaban nada menos que cuatro o cinco horas de maquillaje! Además, durante el rodaje de «Piratas del Caribe: La venganza de Salazar», no era la primera vez que el actor español pisaba el set de rodaje de esta saga. El actor español acompañó en repetidas ocasiones a su mujer, Penélope Cruz, durante el rodaje de «En mareas misteriosas».

¿Sabías que no es el único español de la película? El actor español Juan Carlos Vellido es el único intérprete que ha representado a dos personajes diferentes en dos películas de «Piratas del Caribe». Primero, fue un Capitán de Navío español en «En mareas misteriosas», y en «La Venganza de Salazar» encarna a Lesaro, el leal Teniente del Capitán Salazar.

Una ciudad con un olor especial

Nigel Phelps diseñó el plató que reproduce con todo lujo de detalles la ciudad de St. Martin. Es una versión artística de un pueblo colonial británico en el Caribe. Aunque la mayoría de las estructuras eran sólo fachadas, al menos dos, la de Grimes Tavern y Swift's Chart House tenían tres dimensiones. Algunos edificios se diseñaron para que pudieran trasladarse en su totalidad a diferentes partes del pueblo y que el pueblo pareciera de mayor tamaño.

Lo que sí que era real era el contenido de las tiendas. Cada una del set de St. Martin tenía algunos productos expuestos en el exterior, ya fueran pulpos y calamares secos (que eran de verdad y que apestaron durante varios meses), redes, cestas, artículos de alfarería y alimentos.

Cameos piratas

¿Quién no ha querido salir en «Piratas del Caribe» al ver alguna de las películas de la saga? En la secuencia de guillotina de la Plaza de las Ejecuciones, las dos cabezas que se desprenden de los cuerpos de sus antiguos dueños se esculpieron basándose en los directores Joachim Rønning y Espen Sandberg.

Pero no son la única aparición peculiar. En la estruendosa secuencia de la «boda de penalti» se convirtió en un verdadero asunto de familia para Stephen Graham (Scrum) ya que los realizadores pidieron a su mujer Hannah Walters, una consumada actriz, que encarnara a Beatrice Kelly, la futura y nada recatada novia del Capitán Jack. Alfie y Grace, los encantadores y simpáticos hijos de Graham y Walters, interpretaron a los niños de Beatrice.