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Isabelle Huppert, un viuda despiadada y salvaje a la búsqueda de jóvenes confusas

La actriz francesa protagoniza «La viuda», que se estrena este viernes

Isabelle Huppert cuida en casa a una desconfiada e inocente Chloë Grace Moretz
Isabelle Huppert cuida en casa a una desconfiada e inocente Chloë Grace Moretz
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Isabelle Huppert es, en toda ella, un milagro. En la última década ha protagonizado 33 películas y ha participado como secundaria en un puñado más. Ahora, a sus 66 años, tiene pendiente de estreno otros seis títulos en los que hace gala de su magnetismo perenne y su registro camaleónico. «La viuda» es el ejemplo perfecto de lo que es este icono francés. Da vida a una adorable sexagenaria, con apariencia de frágil, que se trasforma conforme avanza cada minuto de metraje en una fiera indomable. Casi despiadada. El reverso malvado del personaje que le valió la nominación al Oscar en «Elle», la película de Paul Verhoeven que supuraba oscuridad.

Aquí el director es Neil Jordan, vieja gloria del cine de los noventa venido a menos, reducido a la sombra de lo que fue tras rodar en el siglo XX títulos como «Juego de lágrimas», «Entrevista con el vampiro» o «El fin del romance». El cineasta contó en el pasado Festival de Toronto, donde se estrenó la película, que buscaba hacer un retrato de la soledad como plaga de nuestra sociedad. «Aquí no hay fantasmas, ni elementos sobrenaturales, ni monstruos, solo la soledad humana como la fuente de todo terror. Y en realidad, si lo piensas, es suficientemente terrorífico», explicó el cineasta. En realidad, la fuente del terror que menciona nace de los ojos de la actriz francesa, una viuda que va dejando migas de pan para que inocentes Hansel y Gretel acudan a sus brazos: «Lo que me atrajo de la historia fue su simplicidad: una joven, una viuda y un bolso extraviado. La idea de que cualquier encuentro casual pudiera ser el germen de una gran amistad, o bien, de los terrores de una necesidad obsesiva, era muy interesante», desgrana Jordan.

Del drama al terror

La inocente de cuento que cae en las garras de la viuda Greta es Chloë Grace Moretz, una joven que acaba de perder a su madre y que decide devolver el bolso que ha encontrado en el metro. Desde ese punto de partida, los giros de guion comienzan a sucederse sin solución de continuidad, uno tras otro, sorpresa tras sorpresa -incluyendo los bailes de Huppert- que dibujan a la viuda como a un «joker» herido que necesita dar amor. Un amor maternal que volcar en la huérfana Chloë y con el que paliar la soledad. Parece sencillo, pero aún queda mucho guion por retorcer para convertir el drama en thriller y el thriller en terror. «La historia no explora la dimensión sexual sino la relación madre-hija, ese deseo de Greta de reemplazar a una hija ausente es más aterrador que otra cosa y también es muy de cuento de hadas: madres amorosas, niños que buscan a sus padres, padres que buscan a sus hijos...», ha contado en una entrevista a Efe el director, que presume de haber hecho una película eminentemente femenina donde el peso de los hombres se reduce a la figura de un investigador empeñado en descubrir la verdad.

«La viuda» cuenta, además, con participación española en su postproducción. El músico tur olense Javier Navarrete, que ya trabajó para nombres como Guillermo del Toro, ha compuesto la banda sonora de este filme con tantas caras como la propia Isabelle Huppert.