ES NOTICIA EN ABC

«Las invisibles», el drama de las mujeres que han perdido todo excepto el humor

Este viernes se estrena «Las invisibles», sobre las mujeres a las que la sociedad da la espalda

Escena de «Las invisibles»
Escena de «Las invisibles»
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Para Louis-Julien Petit, director de la comedia «Las invisibles», que se estrena este viernes, el cine debe servir para «levantar la mirada» sobre la precariedad. Algo que demuestra al poner el foco en la labor de las trabajadoras sociales de un centro de acogida para mujeres sin hogar. «El género cómico era el único vínculo entre los espectadores y ese tema que nos da miedo y que preferimos ocultar», sostiene el director de la cinta francesa.

La película muestra la cotidianidad de mujeres sin hogar en el centro social «l'Envol» que, tras una decisión municipal, está a punto de cerrar. «Como ciudadano, veo a muchas personas sin hogar en la calle y me he dado cuenta de que yo también bajo la mirada por miedo a encontrarme en la misma situación», ha expresado Petit.

Con solo tres meses para reintegrar en la sociedad a las mujeres que cuidan, las trabajadoras sociales del centro hacen todo lo que pueden para ayudarlas, «tirando de contactos, diciendo medias verdades e, incluso, mentiras descaradas».

«Me interesaba mucho las trayectorias de esas mujeres; su combate. Era importante alejarse del miserabilismo y permanecer en lo humano. El centro de acogida no es solo un lugar en el que pueden tomar un café o ducharse, sino que también es un lugar en el que se sienten seguras», ha explicado.

Aunque los personajes sean ficticios, el director ha querido contar con mujeres en situación de pobreza en el reparto que lograron interpretar su papel de una manera «extraordinariamente justa». «Estas experiencias y trayectorias eran esenciales para la película ya que la enriquecían. (...) Me he reunido con un centenar de mujeres con las que realicé unos talleres de teatro para ver cómo evolucionaban. Buscaba personalidades y no historias dramáticas», ha indicado el director francés.

También ha recordado que durante esos talleres les propuso cambiar su nombre por uno de sustitución -al igual que en los centros de acogida para «preservar su anonimato»-, entre los que surgieron nombres de mujeres que las inspiran como Edith Piaf, Brigitte Bardot o Dalida.

Una dura historia real

Entre las protagonistas, el director destaca la actuación de Adolpha Van Meerhaeghe, que interpreta a Chantal, su propio papel, una mujer víctima de violencia machista que pasó por la cárcel tras haber matado a su marido.

«Su historia me llegó al corazón. Cuando la conocí me contó que ya no le quedaba nada salvo el humor. Me dijo que el humor le permitió seguir adelante», ha revelado Petit antes de añadir que la esencia de la película reside en «el intento de volver a confiar en uno mismo y de volver a encontrar la visibilidad».

«Todos estamos enfrentados a problemas como la enfermedad, el paro o una separación, pero si uno está rodeado de familiares y amigos resulta mucho más fácil volver a confiar en uno mismo», ha opinado, y ha subrayado la labor de las protagonistas que encarnan a las trabajadoras sociales: «Completamente entregadas a la ayuda incansable en esta misión».

El director de la cinta adaptada del libro de Claire Lajeunie «Sur la route des invisibles, femmes dans la rue», en el que expresa sus sensaciones después de haber pasado seis meses en la calle junto a personas sin hogar, también ha insistido en su propia experiencia vivida en un centro.

«Estuve recorriendo varios centros de acogida de Francia durante un año. Conocí a muchas mujeres y a los trabajadores sociales; los otros invisibles», ha dicho Petit, quien ha concluido mencionando las tres palabras «universales» en las que estuvo pensando durante el rodaje: «Humano, amor y humor».