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«Inside»: La peor pesadilla de una madre

El director Miguel Ángel Vivas afronta su segunda película con Rachel Nichols y Laura Harring como actrices protagonistas

Rachel Nichols, en «Inside»
Rachel Nichols, en «Inside» - ABC
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«Ha dado una patada»: Esa fue la última frase que Sarah Clark le dijo a su marido antes de perderle en un grave accidente. Deprimida, parcialmente sorda por el incidente y a punto de dar a luz, la joven viuda intenta reconstruir su vida en plena Navidad. Sin embargo, una desconocida no la dejará. «La idea surge de hacer un remake de ‘À l’intérieur’, sin embargo planteamos solo utilizar el mismo punto de partida para hacer una cosa completamente diferente, más abierta al público», cuenta el director Miguel Ángel Vivas. «Inside» se presenta como un ejercicio de estilo del cine de terror al ser «una montaña rusa de emociones en la siempre pasa algo y te va dando pistas para que averigües qué está pasando en la casa», añade.

Desde que presentaste «Inside» en Sitges has repetido que no es un remake del filme francés «Al interior», ¿cómo te llegó el proyecto?

De primeras pensé: ¡Ostras! No puedo meter en algo de este tipo. Pero luego le dimos una vuelta y planteamos con el productor no hacer un remake, si no una adaptación. Salimos desde el mismo punto de partida, pero hacemos una cosa completamente diferente, más abierta al público. Aún así lo planteamos con un ejercicio del estilo de cine de terror en el que fuera uan montaña rusa de emociones en la que todo el tiempo estaban pasando cosa y cada una de ellas te aportaba un detalle más para saber qué estaba ocurriendo en esa casa. Es estirar el chicle de la emoción durante una hora y media.

Os alejáis de la violencia de la «Inside» original y la acercáis más al cine de terror «al uso»

Realmente, la planteé como una película que me hubiera gustado ver con 15 años, cuando empezó a gustarme este género

¿Por eso podemos ver tantos homenajes?

Sí. Me planteé, para que no fuera aburrido, que todas esas locuras que ocurren en la película fueran diferentes. Por eso, cuando la mujer entra en la casa, que la iluminamos con un trueno se basa en los orígenes del cine, es expresionismo alemán; mientras que cuando llegamos al baño me planteé mucho mudarnos a una película de John Carpenter porque estamos entre «Halloween» y «El señor de las tinieblas». Aunque también hay guiños a la película original.

Con dos personajes femeninos muy fuertes...

Quería hacer una película no feminista, pero sí femenina. Me planteé la película entorno a la maternidad como una especie de metaformosis de una mujer que tiene miedo a ser madre y que tiene que dar ese paso estando sola. Para mostrar este cambio lo mostramos de una manera freudiana en esa secuencia que tiene con la madre en la que vemos como deja de ser hija para volver a nacer y estar preparada para ser madre. Las dudas de seré o no seré buena madre se disipan conforme evoluciona la película. También planteé con los actores que fuese una especie de una pesadilla el día antes de dar a luz. Por eso cuando ve a Madeleine por primera vez se ve claramente que no sabe si está soñando o es real.

¿Cómo es trabajar con Laura Harring?

Mi preferida de «Mulholland Driver» siempre ha sido Laura así que fue más increíble aún trabajar con ella porque lo hacía como director y como fan. En la historia, partimos de la idea clásica del cuento: bien-mal, blanco-negro... Pero gracias a ella pudimos darle gran profundidad al personaje. Quería que fuese el mal absoluto cuando no la conoces: la pesadilla, que es cuando más guapa sale; y que al final, cuando la destrozamos, viésemos que tiene su corazón y su historia.

¿Por qué rodasteis en inglés?

Esta película en español no hubiese sido posible ya que gran parte de la financiación venía de fuera.

¿Es más difícil hacer una buena película de terror que de cualquier otro género?

Es difícil hacer cine en general, y más en los tiempos que corren y más en España. Al final el cine es mostrar emociones y yo lo que quería conseguir con «Inside» era que la gente se lo pase bien pasándolo mal.