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De horticultor a traficante con 90 años: la historia real en la que se basa la última película de Clint Eastwood

«Mula» llega este viernes a los cines con Clint Eastwood en la dirección y como protagonista

Clint Eastwood en Mula - ABC | Vídeo: Tráiler de Mula
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Leo Sharp, conocido como «el Tata», es un veterano estadounidentes de la Segunda Guerra Mundial que, tras retirarse del Ejército, se dedicó al cultivo de lirios. Una actividad curiosa para un hombre que había conocido el horror de la guerra, pero en la que se demostró un virtuoso. De hecho, llegó a ganar premios internacionales por los ejemplares que creo de esa flor y hay hasta 180 variedades registradas a su nombre. Pero lo interesante vino después.

Ya en la senectud, cuando bordeaba la ruina económica, un hombre le propuso un trato. Introducir a Estados Unidos, en el interior de su pick-up, algunos paquetes de droga. Tenía sesenta años, y sus orígenes mexicanos y su pasado en el Ejército harían que no levantara sospechas en la frontera para trabajar con seguridad. Y así lo hizo.

«El Tata» comenzó a trabajar, como si de un juego se tratara, para el Cártel de Sinaloa, el mismo que dirigió «El Chapo» Guzmán que ahora está siendo juzgado en EE.UU. acusado de asesinato, soborno de altos funcionarios –incluidos dos ex presidentes de México– tráfico de droga y lavado de dinero. De hecho, durante el juicio salió el nombre de Sharp, al que inculparon de comenzar a trabajar para el cártel a los 60 años.

En sus primeros viajes bajaba a México dinero para lavar y regresaba a Estados Unidos con cocaína en el coche. Un informe de la DEA certifica que sus viajes fueron clave para mantener el imperio del crimen de los de Sinaloa, para los que no dejó de trabajar durante más de una década, hasta que en 2011 lo detuvieron.

En el momento de su arresto a manos de la DEA (Agencia Estadounidense Antidrogas) transportaba una cantidad de cocaína valorada en tres millones de dólares a través de Michigan en su antigua camioneta. Fue sentenciado a tres años de cárcel, después de que su abogado alegase que su cliente sufría de demencia. También en su descargo, según contó su abogado, el anciano traficante intentó dejar el clan pero varios matones le amenazaron de muerte si no seguía trabajando con la cocaína y el lavado de dinero.

La prensa le hizo famoso

The New York Times publicó la historia bajo el titular «Una mula de la droga de 90 años en los cárteles de Sinaloa», que se convirtió en viral por todo Estados Unidos. Clint Eastwood la leyó, según cuenta, y no se podía creer lo que veía. Así que tras investigar un poco más, decidió llevarla a la gran pantalla bajo el título de «Mula». Por si fuera poco, el genio californiano asumió el papel protagonista a sus 88 años. En los últimos años, Eastwood se ha puesto muy pocas veces delante de la cámara. Pero Earl era un personaje demasiado apetecible. «Había leído el artículo del New York Times sobre ese hombre en el que se inspiraba el personaje de Earl. Así que me pareció divertido encarnar a un personaje de esa edad. ¡Aunque debería decir de mi edad! Me gusta pensar que siempre estoy observando, aprendiendo, igual que Earl. A medida que cumples años te das cuenta de lo mucho que no sabes. Pero hay que seguir adelante», explicaba el cineasta en la presentación.

La película llegará este viernes 8 de marzo a los cines españoles. Eastwood encarna a Earl Stone, un octogenario solo y arruinado que se enfrenta a la ejecución hipotecaria de su negocio y al que ofrecen un trabajo en el que sólo tiene que conducir. Pero sin saberlo, Earl se convierte en traficante de drogas para un cártel mexicano. Pero Earl lo hace tan bien, que su carga aumenta exponencialmente y se le asigna un controlador. Pero ese controlador no es el único que vigila a Earl, que pasa a estar bajo el radar del implacable agente de la DEA Colin Bates. Y aunque sus problemas de dinero desaparecen, los errores que cometió Earl en el pasado vuelven a la carga. Y no está claro si tendrá tiempo para corregir esos errores antes de que los agentes de la ley, o los sicarios del cártel, lo atrapen.

Con «Mula», el oscarizado Eastwood vuelve a colocarse a ambos lados de la cámara desde que protagonizara «Gran Torino» en 2009.

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Eastwood, perseguido por Bradley Cooper

La historia de Earl discurre paralelamente a la de los agentes de la ley que intentan rastrear a las mulas del cártel, en particular el más reciente, el agente Colin Bates, interpretado por Bradley Cooper. El actor, que estuvo nominado al Oscar por su papel en El francotirador (Clint Eastwood, 2014) interpreta al ambicioso agente de la DEA que persigue a esa enigmática mula que nadie consigue atrapar. Bates, que entró hace poco en la unidad, no solo está tratando de resolver el caso, sino de demostrar a sus superiores de lo que es capaz. Al igual que Earl, dedica más tiempo al trabajo que a su familia.

A Cooper le atraía la idea de trabajar con Eastwood por segunda vez. «Tuve el honor de trabajar con él en 'El Francotirador', pero él no actuaba en esa película», dijo Cooper en la presentación de Mula. «La oportunidad de actuar con él en esta película es la razón por la que acepté de inmediato».

Cooper no solo disfrutó de estar frente a la cámara con Eastwood, sino que también observaba su actuación desde la barrera. «Rompí dos veces a llorar viéndole trabajar en el set», recuerda. «De hecho, en una escena que hacía con él, tuve que alejarme porque mi personaje no tenía que llorar en ese momento. Fue realmente conmovedor. Es un actor fantástico y no actúa muy a menudo, así que creo que todos sabíamos el privilegio que teníamos de trabajar con él».

Leo Sharp en The New York Times en una foto de Eugene Richards
Leo Sharp en The New York Times en una foto de Eugene Richards