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«Tolkien»

La historia real que inspiró «El señor de los anillos»

El biopic «Tolkien» repasa la vida del escritor, desde sus primeros años de vida hasta su regreso del frente durante la Primera Guerra Mundial

La primera comunidad que creó fue el Club de Té y Sociedad Barroviana y la fundó junto a sus tres mejores amigos

Nicholas Hoult interpreta al escritor en «Tolkien»
Nicholas Hoult interpreta al escritor en «Tolkien» - FOX
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John Ronald Reuel Tolkien no tuvo una infancia ni una adolescencia típica, y Dome Karukoski ha hecho lo posible para resumirlas en el filme «Tolkien». De familia inglesa, nació en el territorio colonial que hoy corresponde a la capital de Sudáfrica, Bloemfontein. Su padre había sido destinado allí como ejecutivo de un banco británico. Pero no estuvieron mucho tiempo. Cuando apenas tenía tres años emprendió un largo viaje de vuelta a «casa», a Inglaterra, con su madre Mabel Suffield y su hermano pequeño con la idea de que el progenitor se uniría a ellos apenas unos meses después. Pero nunca llegó a tierras inglesas. Falleció antes de ponerse en marcha a causa de una fiebre reumática.

Carente de fuente alguna de ingresos, Mabel Suffield se vió obligada a instalarse en el hogar de los abuelos maternos de Tolkien en Birmingham, Reino Unido. Cuenta la leyenda que el escritor se inspiró en ese depresivo lugar para diseñar el tenebroso país de Mordor, donde Sauron forjó los Anillos. No pasarían demasiado tiempo allí. Su madre pronto sufrió presiones por ser católica (y no baptista como el resto de su familia). Este detalle es clave para entender por qué Francisco Javier Morgan Osborne, un sacerdote gaditano (y cuya madre era descendiente directa del fundador de las bodegas Osborne), asumió la custodia de los hermanos Tolkien cuando Suffield falleció. JRR apenas tenía 12 años.

«Tuvo la influencia personal con la manutención, una a nivel cultural con todo lo que transmitió de su forma de ser y también por la religión», apunta Manuel Ferrández Bru en su libro «La conexión española de Tolkien», donde se plasma la vida del sacerdote. Sin embargo, la imagen de Morgan ha sido menospreciada por los biógrafos británicos de Tolkien ya que fue él quien le obligó a elegir con 16 años entre el amor o estudiar en la universidad de Oxford. «Tras varias advertencias le dijo que si quería estudiar que le prohibía volver a ver a la que luego sería su mujer hasta que cumpliera los los veintiún años». Así fue. JRR Tolkien no vio a Edith Mary Bratt desde 1908 a 1913. Concretamente hasta el mismo día en el que cumplió la mayoría de edad y rompió su silencio para pedirle matrimonio. Pero pasaron otras muchas cosas durante ese tiempo.

La primera comunidad

JRR Tolkien asistió al King Edward’s School, en Birmingham. Una escuela de alto nivel académico. Allí conoció a la que sería su «nueva familia», una para llenar el vacío que habían dejado sus padres: Rob Gilson, Geoffrey Bache Smith y Christopher Wiseman. Junto a ellos formó su primera comunidad: el Club de Té y Sociedad Barroviana, más conocida por sus siglas en inglés T.C.B.S. (Tea Club Barrovian Society). Bajo estas letras, los cuatro jóvenes aspiraban a cambiar el mundo a través del arte. Esta sociedad secreta, creada en 1911, infusionaba tés clandestinos en la oficina de la biblioteca en los turnos que Tolkien estaba al cargo y se reunía en los salones de té de Barrow’s Stores. Cada uno tenía una especialidad distinta, pero se inspiraban mutuamente para seguir creando pese a la insistencia de sus familias para que abadonasen esas aficiones.

Aunque sus miembros ya cultivaban sus inquietudes culturales en las diferentes asociaciones de las que formaban parte en King Edward’s School, la TCBS les permitió tener unas primeras impresiones de aquello en lo que estaban trabajando, incluso cuando se trataban de versiones en una fase muy primaria. Gilson, Smith y Wiseman fueron los primeros en escuchar los poemas que luego se transformarían en los relatos que hoy podemos leer en «El Señor de los anillos» o «El Silmarillion». La amistad que les unía era tal que, pese a acudir a universidades distintas, siguieron reuniéndose. Incluso se iniciaron en el jugar al rugby y se enfrentaron. Tolkien lo hizo con el polo de Oxford.

Han pasado ya más de cien años desde la última vez que se reunieron. El 26 de septiembre de 1915 fueron separados, para siempre, por la guerra. Se vieron en el norte de Francia. Como preludio de la batalla que la Primera Guerra Mundial les tenía reservada a tres de los miembros de la TCBS. Durante su reencuentro, escucharon noticias del desastroso asalto que el ejército británico y los primeros voluntarios Kitchener protagonizaron en Loos. Fue tan cruel que, mientras los atacantes hacían todo lo posible para huir del lugar del combate, los propios soldados alemanes dejaron de disparar abrumados por el terror de haber ametrallado mortalmente a ocho mil hombres.

Una comunidad que inspiró a otra mayor

La TCBS, y puede otras de las muchas sociedades que formó, tuvieron una gran influencia en obras como «El hobbit» o «El señor de los anillos», obras que aún hoy destacan por ser un bonito canto a la amistad. Porque, como dicen muchos de los que han analizado la obra de JRR Tolkien, conocer la vida del escritor ayuda a comprender sus textos. Por eso, es fácil ver la similitud de esa sociedad del té con la Comunidad del Anillo. A fin de cuentas, él mismo aseguraba que era uno de ellos. «Me gustan los jardines, los árboles, las granjas no mecanizadas. Me agrada la buena comida y en abundancia, sencilla. Fumo en pipa. Tengo un sentido del humor muy simple. Me acuesto y levanto tarde, tampoco viajo mucho», explicó para autodefinirse como un «hobbit» en una carta escrita en 1958.

Como le dijo Geoffrey Bache Smith en su última carta antes de morir en el frente:

«La muerte de uno de sus miembros no puede, estoy seguro, disolver la TCBS. La muerte puede convertirnos en despreciables o impotentes como individuos, ¡pero nunca podrá acabar con los cuatro inmortales!».

Tras la adaptación cinematográfica de su obra, tampoco es posible disolver la Comunidad del Anillo.