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Helen Mirren y Donald Sutherland emocionan en Venecia

Paolo Virzi aplaudido por una tragicomedia sobre la libertad de elegir cada instante de la propia vida

Donald Sutherland y Helen Mirren , ayer en Venecia
Donald Sutherland y Helen Mirren , ayer en Venecia - AFP
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Emocionan y se aplaude a Helen Mirren, 72 años, y Donald Sutherland, 82, con «The Leisure Seeker», de Paolo Virzi, la primera de las cuatro películas de Italia en concurso en la Mostra de Venecia. Virzi, uno de los directores más internacionales del actual cine italiano -ganó el pasado año la Espiga de Oro en Valladolid por «Locas de Alegría»-, rodó en Estados Unidos «The Leisure Seeker», el sobrenombre de la vieja caravana con la que Ella (Helen Mirren) y John (Donald Sutherland) viajaban en vacaciones con los hijos en los años setenta.

Para huir de un destino de cautividad forzada por curas médicas a las que deben someterse -ella con tumor, él con alzheimer-, y que los separaría para siempre, el matrimonio sorprende a sus hijos, ya adultos, y sin avisarles emprenden un viaje hacia Florida. Se trata de una «road movie», una tragicomedia, en la que Virzi mezcla humanidad, ternura, desventuras cómicas, momentos de terror e instantes de alegría.

John, viejo profesor de literatura, está muy desmemoriado; Ella aparece frágil y con achaques, pero lucidísima y milagrosamente en pie. El resultado es una película con dos ancianos a la deriva, pero en los que permanece el fuego vital de su amor recíproco. Eso es lo que emociona. El tema de la senilidad es tratado seguramente con algún cliché excesivo, como el constante recuerdo de que él está perdiendo la cabeza o cómo la pareja se atiborra de pastillas.

Virzi ha tratado de hacer un canto a la vida y logra que el publico entre en una relación de empatía con los dos protagonistas, que realizan una excelente interpretación. Helen Mirren consiguió en 2006 ganar la Copa Volpi a la mejor actriz en la Mostra, por su papel en «The Queen» («La reina», premio Oscar), y podría repetirlo ahora.

El placer de vivir

Paolo Virzi ha manifestado que ha hecho «una road movie sobre la libertad de elegir cada instante de la propia vida». En los personajes hay, a pesar de sus enormes dificultades físicas, un ansia de búsqueda de independencia y de libertad, elementos que, según manifestó Helen Mirren, se reflejan en sus elecciones en esta fase de su propia carrera: «Seguramente es un reflejo de cómo esperaba vivir mi vida. He amado muchísimo el personaje de Ella porque se encuentra ante el final de su vida, pero lo afronta con mucha energía y con el placer de vivir cada día. Espero mantener esto hasta el final de mis días. Seguramente esta energía la tengo todavía. Recientemente hice la parte de la muerte en una película. Para mí es muy importante que mi muerte esté llena de risas, si es posible. Así que el personaje de Ella es un reflejo de mi personalidad». La actriz ha hablado con admiración de Claudia Cardinale, Sophia Loren, Monica Viti y Anna Magnani.

Seguramente la película hará discutir por su final, porque ambos protagonistas eligen juntos, como ha dicho Virzi, «la libertad de decidir sobre el último instante de sus vidas, contra el parecer de los hijos, de los médicos y del sistema americano». El director subraya que ese final «roza un tema (el suicidio), con impacto, pero la película lo toca de una forma narrativa, es decir, no hemos querido hacer una elección del tema a favor o en contra. Pero esta idea de rebelión, aunque pueda parecer escandalosa, me parecía que tenía algo de amorosa. Ciertamente, yo creo en la idea de la libertad de elección de la propia vida y de la propia dignidad. Yo encuentro su final lleno de alegría, lleno de amor y de respeto. Y creo que también los hijos lo habrán comprendido».