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La gran mentira de que los españoles no van al cine por el IVA

La rebaja del impuesto no ha significado un aumento de espectadores el pasado fin de semana

Jóvenes en las taquillas de los Cines Avenida de Sevilla, en una imagen de archivo de 2015 - JUAN FLORES | Vïdeo: El pasado jueves 5 de julio el IVA de las entradas de cine bajó del 21% al 10%
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Uno de los mantras más repetidos desde que el Ejecutivo de Mariano Rajoy aprobara, el 1 de septiembre de 2012, la subida del IVA a las entradas de cine –que pasaron al 21 por ciento– era que los españoles dejaron de acudir a las salas por ese incremento. Sin embargo, los datos desmienten esta máxima.

El precio de los tickets de cine se mantiene en crecimiento estable desde, al menos, el 2009. Ese año, el precio medio de la entrada un día laborable era de 5,96 euros; en día del espectador era de 4,51 euros y el de los sábados, domingos y festivos, de 6,13 euros. En 2010 el coste subió (sin que mediara el IVA) por encima del IPC: 6,35 en laborable, 5,14 el día del espectador y 6,50 los festivos. En 2011 el precio era de 6,52 euros en laborable, 5,28 el día del espectador y 6,64 en festivo. En 2012, año en que a la subida del IPC se le debería añadir el 11 por ciento del IVA, la media de las entradas, según datos de FACUA, era de 7,08 euros, 5,74 y 7,24. A partir de ahí, el precio se estabilizó: en 2014, por ejemplo, el precio medio para acudir al cine durante el fin de semana era de 7,22 euros, frente a los 7,27 que costaba en 2016, una diferencia de 0,7%, o los 7,31 que cuesta, de media el fin de semana, en 2018.

Entre 2009 y 2012, las entradas pasaron a costar un 15 por ciento más (contando el IPC); pero es que entre entre 2004 y 2011 acumulaban una subida del 48%, un incremento que representa más del doble del IPC acumulado entre los meses de agosto de 2004 y 2011.

Toda esta maraña de números se resume por sí misma si nos fijamos solo en el precio de las entradas de fin de semana. En 2009 costaban 6,13 euros; en 2010, 6,50 euros; en 2011, 6,64 euros; en 2012, 7,24 euros. A partir de ahí, en 2014, 7,22 euros; en 2016, 7,27 euros y en 2018, la media que saca Facua está en los 7,31 euros. Es decir, la subida del IVA en 2012 estabilizó los precios después de un incremento desorbitado por encima del IPC los años anteriores. Un aumento que los exhibidores siempre dijeron que habían absorbido ellos y que no había repercutido en el precio de las entradas.

Otra cuestión es: ¿es el cine caro? 90 minutos de entretenimiento en una sala acondicionada para la mayor de las comodidades cuesta, de media, 7,31 euros. Un partido de fútbol de primera división –también 90 minutos– puede llegar a costar, mínimo, seis veces más.

¿Más barato, más espectadores?

La realidad demuestra que este fin de semana, con las entradas entre 40 y 90 céntimos más baratas de media según los propios exhibidores, no ha habido un incremento de espectadores en las salas. De hecho, ha sido un fin de semana más bien flojo. Solo una película –«Ant-Man y la Avispa», de Marvel, que siempre es un filón– ha superado el millón de euros de recaudación en un top cinco que cierra la cinta infantil «Luis y los alienígenas» con apenas 100.000 euros.

Las últimas semanas no han sido muy boyantes, ni en estrenos ni en grandes taquillazos –excepto los dinosaurios de J. A. Bayona–, pero la industria confía en que agosto levante el vuelo de la recaudación anual. De hecho, el mes que arranca en unas semanas suele ser el que más gente arrastra a los cines (en salas y de verano) y por eso se guardan estrenos que se esperan taquilleros, como «Los increíbles 2», «Blackwood», «El pacto», «¿Quién está matando a los muñecos?», «Slender Man», «Futbolísimos»...

La caída histórica del 2013

Evolución de espectadores y taquilla desde 2007 hasta 2017
Evolución de espectadores y taquilla desde 2007 hasta 2017 - MECD

La caída histórica de 2013 en cuanto al número de espectadores se achacó a la subida del IVA; pero, ¿hasta qué punto se podía asegurar eso con franqueza? En 2013, las películas españolas más vistas fueron «Zipi y Zape», «Los amantes pasajeros» y «Brujas de Zugarramurdi». Ninguna recaudó más de seis millones de euros. En 2014, sin embargo, el podium español lo ocuparon «Ocho apellidos vascos», «El niño» y «Torrente 5»; en 2015, «Ocho apellidos catalanes», «Atrapa la bandera», «Perdiendo el norte»; en 2016, «Un Monstruo viene a verme», «Palmeras en la nieve» y «Villaviciosa de al lado».

Cualquiera de ellas superó a la más vista del 2013. ¿Año malo por el IVA o año malo porque los estrenos no atrajeron a los espectadores? La realidad es que, durante los siguientes años, y con las entradas al mismo precio que en 2013, los espectadores no dejaron de crecer al ritmo que lo hacía la economía... Y quizá esa sea la única y verdadera respuesta: en lo peor de la crisis la gente no fue con alegría al cine... Ni con IVA ni sin IVA.