ES NOTICIA EN ABC

La fuerza de lo clásico

Las últimas décadas han traído consigo grandes cintas que beben de los grandes cinesastas de los años 50

Cartel de la película «Comanchería»
Cartel de la película «Comanchería»
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

El viejo y lejano Oeste está más cerca de las nuevas generaciones de lo que pudiera parecer. En las últimas décadas se han estrenado grandes títulos que beben de las fuentes que encontraron allá por los años 50 nombres como John Ford, John Huston o Fred Zinnemann. La nueva aproximación de Jacques Audiard, que se estrena hoy, es la última de una larga lista que logró reunir el aplauso del público y la crítica.

El digital ha sustituido al celuloide, pero el polvo del desierto y las balas se cuelan igual en las salas en títulos como «Comanchería» (2016), en la que Jeff Bridges y Chris Pine asaltaban a golpe de fusil los bancos del Oeste de Texas. Otro buen grupo de forajidos de Hollywood, encabezados por Brad Pitt, Casey Affleck, Sam Rockwell y Paul Schneider, protagonizaron la potente versión de «El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford» (2007). Porque en esta nueva ola del wéstern moderno hay más de una adaptación de las historias clásicas. Los hermanos Coen hicieron el remake de «Valor de ley» (2010), de nuevo con Jeff Bridges en el papel protagonista. También James Mangold probó su versión de «El tren de las 3:10» (2007), en esta ocasión con Russell Crowe en el papel que GlennFord levantó en 1957. Con peor suerte, el experto en cine de terror Gore Verbinski rediseñó el imaginario de «El llanero solitario» (2013) logrando que su protagonista, Johnny Depp, obtuviera una nominación a los premios Razzie por su mal papel. Tampoco funcionó el remake de «Los siete magníficos» (2016) de Antoine Fuqua.

Las ideas originales han corrido mejor suerte. «Appaloosa», en (2008), tiró de diálogos brillantes para convertirse «en la mejor película del género desde “Sin perdón”», en palabras del crítico de ABC Federico Marín. Hasta el propio Quentin Tarantino se ha atrevido con el wéstern en dos ocasiones, aunque siempre desde su perspectiva: «Django desencadenado» (2012) y «Los odiosos ocho» (2015). Pero el género es tan versátil como la imaginación alcance. Porque wéstern también son «Cowboys & Aliens» (2011), la cinta de animación «Rango» (2011) y hasta «El renacido» (2015). Por no olvidar «800 balas», de Álex de la Iglesia.