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Festival de Cannes Pedro Almodóvar: «Tengo miedo de no volver a sentir pasión por contar historias»

El cineasta español, acompañado de Antonio Banderas y Penélope Cruz, brilla en la alfombra roja durante la presentación de «Dolor y gloria», por la que opta a la Palma de Oro

Pedro Almodóvar y Penélope Cruz, en la alfombra roja de Cannes antes de presentar «Dolor y gloria»
Pedro Almodóvar y Penélope Cruz, en la alfombra roja de Cannes antes de presentar «Dolor y gloria» - AFP
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El Festival de Cannes está enamorado de Pedro Almodóvar, aunque, hasta ahora, su amor no se haya consumado en una Palma de Oro. El cineasta español regresa al festival con una obra íntima donde la cámara que mira a su alter ego, Salvador Mallo, mira a Antonio Banderas en su propia vida. Ya lo hicieron Fellini y Orson Welles, porque dicen en Hollywood que un gran realizador, de esos que convierten su nombre en adjetivo, siempre acaba contando su propia historia.

«No sé por qué he hecho esta película. En ella estoy más reflejado que en ninguna otra, pero todas mis películas me representan. Únicamente, que nunca lo había hecho detrás de un personaje que tuviera mi misma profesión y algunas condiciones físicas también similares. No sé por qué empecé a escribir esta historia, evidentemente necesitaba hacerlo, y sobre todo, una vez que la terminé, me quedé con la sensación de que necesitaba contarla. No quiero tampoco decir que uno hace cine como terapia porque en absoluto es así. El cine te revuelve a ti mismo y eso es bueno. Pero en este caso, la película, una vez terminada, ha sido una especie de bálsamo porque estaba preocupado por las mismas razones que el protagonista. No estoy seguro de poder hacer físicamente la próxima película, y no solo físicamente sino que tengo miedo de no sentir la misma pasión que he sentido hasta ahora por contar historias. Tengo miedo y todavía convivo con ese miedo. El hecho de hacer esta película significa que he superado, momentáneamente, esa incertidumbre».

Hoy el Festival de Cannes palpita con el corazón y el alma de Pedro Almodóvar, un artista que es capaz de transportar nuestras propias emociones de la pubertad a una cueva de la Mancha. «Yo soy el primer sorprendido cuando mi cine triunfa en lugares lejanos, pero dejando a un lado el costumbrismo, cualquier persona puede identificarse con el descubrimiento de la sexualidad, por ejemplo». El runrún de la Palma de Oro ha tomado brío entre los críticos, pero el realizador pide calma a los periodistas. «La Palma de Oro sería algo muy halagador y bueno, sí, siempre haría crecer un poco mi autoestima, pero ni una Palma de Oro ni un Oscar me cambiarían. Los premios a mí no me han cambiado y no deben cambiar a los directores. La carrera de un director puede depender de los premios en el sentido de que te dan más posibilidades para seguir trabajando. Eso es lo que me importa del éxito: poder hacer las películas que yo quiero sin tener que contratarme por encargo haciendo películas que no quiero hacer, algo totalmente lícito. Sin embargo, yo quiero hacer lo que quiero hacer. Esa es la importancia del éxito y de los premios. Aunque no es bueno que cambie ni tu vida ni tu carrera. No estoy obsesionado con la Palma de Oro. Si me la dan será maravilloso, pero seguiré escribiendo lo que estoy escribiendo y seguiré con mi vida como hasta ahora».

Una vida retratada en «Dolor y gloria», donde ha elegido a Penélope Cruz y Antonio Banderas, sus actores fetiche, para hacer el paseíllo internacional mano a mano. «Cannes es una gran puerta porque en la proyección de esta noche y en las entrevistas con los medios internacionales tomo consciencia de cómo se ve la película fuera. Durante la proyección de esta noche yo estaré atento a cada respiración de esas dos mil almas. Porque me dan información, si hay un momento que no se entiende o baja el interés y eso es importantísimo. El hecho de estar aquí con Penélope y Antonio es doblemente emocionante porque ellos también forman parte de mi vida. Esta es una película donde las mejores sensaciones eran que todo me resultaba familiar. Antonio era el actor más legítimo y digo esto por la complicidad que tiene conmigo y la complicidad que tiene con mi vida A mí me emociona particularmente venir de la mano de los dos. Hoy es la gran noche y estoy deseando vivirla».

Y es precisamente Banderas quien termina la entrevista con una frase a la medida del filme. «Todos viajamos por la vida con una maleta llena de dolor y de gloria. Este filme encierra un circulo que hace las paces con el pasado».