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Emma Stone, protagonista de «La favorita»: «Las mujeres llevamos siglos buscando nuestro lugar»

La ganadora del Oscar por «La La Land» viaja a la corte de la última Reina Estuardo en «La favorita», de Yorgos Lanthimos, que se estrena este viernes

Emma Stone charla con Yorgos Lanthimos durante el rodaje de «La favorita»
Emma Stone charla con Yorgos Lanthimos durante el rodaje de «La favorita»
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Este viernes se estrena «La favorita», la nueva y más accesible película del director de culto Yorgos Lanthimos («Canino», «Langosta», «El sacrificio de un ciervo sagrado») que tiene como gran aliciente el duelo interpretativo de dos de las actrices más poderosas del panorama internacional, Emma Stone y Rachel Weisz.

Basada en un relato de Deborah Davis, «La favorita» desnuda la ambición de dos cortesanas que pelean por convertirse en la mano derecha de Ana de Gran Bretaña, la última reina de la casa de los Estuardo, tan debilitada como carcomida por la gota y la soledad tras enterrar a 17 hijos. Emma Stone (el personaje de Abigail) muestra su lado más manipulador, casi una villana, para desplazar a Lady Sarah (Rachel Weisz) de la zona de influencia de la soberana encarnada por Olivia Colman. Pero ninguna descripción puede acercarse a la complejidad del relato de Lanthimos ni a su impactante poderío visual. Hablamos con Emma Stone, ganadora del Oscar por «La la land», sobre sus opciones de repetir candidatura el próximo 22 de enero.

P - ¿Se sintió excluida siendo la única estadounidense del reparto?

R - Abigail se siente fuera de lugar cuando llega a la corte y yo, de alguna manera, también lo sentí, aunque amo Inglaterra. Entiendo el humor británico y a su gente. Utilicé esa mentalidad de intentar acomodarme a otras costumbres para entender mi personaje. Creo que eso da autenticidad al viaje de Abigail.

P - Es la primera vez que tiene la oportunidad de interpretar un personaje que parece un villano...

R - No creo que todavía haya hecho el papel de villana. Defiendo que Abigail es una superviviente, con un trauma muy profundo... Lo único que no le puedo perdonar es cuando pisa al conejo. No hay ninguna razón. Tiene el poder y ese es el único motivo para tomar esa decisión porque nadie la mira. Ella ha cambiado, como el resto, y el poder la ha corrompido. Eso es lo que me fascina. La historia está abierta a la interpretación del público y plantea un un abanico enorme de preguntas. Estas mujeres controlan Inglaterra y, mientras se pelean la vida de millones de personas están en juego.

P - ¿Comparte algo con la personalidad de Abigail?

R - Sí, muchas cosas, pero no voy a decirte cuales.

P - Hablemos de sus decisiones profesionales. Apostó por el personaje de Billie Jean King en «La batalla de los sexos» Lanthimos. ¿Se siente atraída por mujeres libres y fuertes?

R - Sí. Es muy excitante tener la oportunidad de elegir estos personajes. Son mujeres complejas y emocionalmente complicadas. Eso hace que ir a trabajar sea intenso, divertido, sorprendente... Que te voy a decir. Es maravilloso. Muchas veces me pregunto por qué estoy tan contenta cuando voy a trabajar a las dos de la madrugada a sentarme en un camión a que me maquillen. Me encanta mi trabajo.

P - ¿Encuentra paralelismos entre el filme y el movimiento #MeToo?

R - Sí, desde luego. Pero no hay una intención porque rodamos la película antes de que surgiera. Pero definitivamente existe el paralelismo porque las mujeres llevamos siglos buscando nuestro lugar.

P - ¿Por que decidió rodar este filme?

R - En este momento de mi carrera, para elegir un filme tiene que haber una equilibrio entre el guion, el director y el personaje. En el pasado no entendía su importancia, me dejaba llevar más por la historia. Luego empecé a elegir por el personaje y después por el director. Ahora no, ahora quiero todo. También la habilidad de elegir es algo nuevo para mí. Cuando tú eliges, dejas de someterte al «tengo que hacer esto» por un montón de razones, económicas, emocionales, históricas, lo que sea. En los últimos tres años me he desprendido de esa necesidad. Me siento muy afortunada y voy a cometer errores, por supuesto, pero elijo con libertad.

P - ¿Siente la responsabilidad de estar en Hollywood?

R - Sí. Interna y externa. Antes no comprendía la magnitud de cada decisión. Me costó aprenderlo porque tengo muchas inseguridades, pero ahora entiendo mucho mejor mi camino y mi proyección profesional. Eso no quiere decir que no vaya a equivocarme, como cualquier ser humano, pero elijo con libertad.

P - ¿Cuesta mantener la ingenuidad en Hollywood?

R - Bueno, es complicado. Hay muchas cosas de las que no quiero hablar, pero no quiero convertirme en una actriz con piel de hipopótamo. Al contrario, quiero ir ligera de equipaje. Esa es la única manera de mantener la creatividad y la imaginación, con una piel fina. No quiero ser cínica ni vivir detrás de cinco puertas.

P - Es posible que vuelva a encontrarse en el camino a los premios. ¿Cómo le sienta la posibilidad de volver a ganar?

R - He visto y vivido mis fracasos. Valoro cada momento de mi carrera y lo bueno y lo malo lo recibo como un granito de sal. Lo importante es la experiencia, no solo del rodaje, sino de que la recepción sea buena o mala.

P - Ha hablado de su tortura con los corsés que ha tenido que utilizar en el rodaje.

No soy inglesa, no estaba acostumbrada a ponérmelos y lo pasé muy mal. No entiendo cómo las mujeres podían vivir con eso. Después de un mes conseguí acostumbrarme y mis órganos se movieron porque no tenían más espacio. Fue solo temporal. Fue desagradable, ya han vuelto a su sitio. Fue realmente incomodo.