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Easy rider: 50 años de la utopía hippie que frustró Charles Manson

El festival Fantasporto abre su 39ª edición recuperando la mítica «road movie» de Dennis Hopper, protagonizada por Peter Fonda y Jack Nicholson

Escena de Easy rider, de 1969
Escena de Easy rider, de 1969
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El mito de «Easy rider» no deja de crecer en pleno siglo XXI. La road movie por excelencia, la apología filmada de la vida en la carretera, la encarnación del sueño hippie… todo cabe en esos 95 minutos de película y leyenda bajo la firma de Dennis Hopper, incapaz de sospechar aquel 14 de julio de 1969 que el estreno de su modesta utopía daría lugar a un culto sin fin que se nutre de ingredientes extracinematográficos.

Por tanto, 50 años ya de un delirio a mayor gloria del rock and roll, de los revolucionarios postulados sociales fraguados a golpe de guitarra, de la psicodelia como herramienta vital. Y ahora la cascada de homenajes solo acaba de comenzar, con Fantasporto (el festival de cine de Oporto) abriendo fuego en Europa.

De hecho, la cita portuguesa quiso subrayar el medio siglo de este largometraje proyectándolo en la sesión inaugural de su 39ª edición, en el Teatro Rivoli de la ciudad emblema de Manoel de Oliveira.

Vidas de leyenda

Los sueños y los fantasmas de los años 60 de nuevo en primer plano, mientras sus dos protagonistas aún están vivos: Peter Fonda, que cumple 79 años esta misma semana, y Jack Nicholson, al borde de los 82.

También el mismísimo Phil Spector pululaba por la pantalla en un pequeño papel, y hoy se pudre en una cárcel californiana por el ‘homicidio imprudente’ de una actriz de poca monta. Como si hubiera revivido la pesadilla diabólica de Charles Manson, de la que se conmemorarán igualmente cinco décadas el próximo 9 de agosto, día en el que se estrenará en España ‘Once upon a time in Hollywood’, donde Quentin Tarantino se inspira en el contexto del asesinato de Sharon Tate en la mansión de Roman Polanski a manos de la secta que rodeaba al siniestro gurú ya fallecido.

Los vientos de libertad y drogas de Easy rider» antecedieron en solo un mes al Festival de Woodstock, que abría sus puertas una semana después de la orgía de sangre de Manson. Era exactamente el trecho entre la esperanza en los nuevos tiempos y el fin del optimismo ‘hippie’.

Ahí se inscribía la criatura de Dennis Hopper, plasmada justo cuando los entresijos del satanismo habían salido a la luz en forma de «La semilla del diablo», obra maestra del primer Polanski.

Vuelve a sonar el estruendo de Steppenwolf con «Born to be wild», la canción central de Easy rider», perfecta para desatarse a lomos de unas motos de gran cilindrada, con Jimi Hendrix o The Byrds en la recámara.

Una fotografía tomada por Dennis Hopper durante el rodaje de Easy Rider que años después utilizó en una de sus exposiciones
Una fotografía tomada por Dennis Hopper durante el rodaje de Easy Rider que años después utilizó en una de sus exposiciones-AP