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Los dobles maléficos siembran el pánico en «Nosotros»

Lo nuevo del director de «Déjame salir» redunda en el terror psicológico de calado social

Escena de Nosotros
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La familia y los amigos son el mejor termómetro de las tensiones políticas que nos rodean, y Jordan Peele se ha revelado como un experto en decodificar la sociedad moderna. Si con «Déjame salir» asombró al mundo, con «Nosotros» confirma que su éxito inicial no fue una coincidencia. Porque en Peele no caben las casualidades, como demuestra la camiseta de Michael Jackson con la que la joven protagonista aparece en la primera escena del filme, o como que él se haya vestido para las entrevistas como Jack Nicholson en «El resplandor»: «Algunas ideas surgen y luego se vuelven más relevantes con el estreno. Me ocurrió lo mismo en “Déjame salir”. Esta es una historia sobre la dualidad, y Jackson en los 80 era un hombre viviendo en una dualidad. No he visto el documental y, en ese sentido, no tiene nada que ver con el filme», responde sobre las últimas acusaciones de abuso sexual a menores que han recaído sobre el Rey del Pop.

Jordan Peele ha pasado de ser el comediante incisivo del show «Key & Peele» a convertirse en un artista meticuloso que investigó en profundidad la mitología de los «DoppleGangers», los «gemelos maléficos» alemanes en los que se sustenta la trama de «Nosotros»: «Lo primero que busco es lo que me asusta. Si encuentro algo que me toca, entonces empiezo a diseccionar por qué me asusta. La idea de los DoppleGangers siempre me ha asustado, y me llamó la atención su representación como una sombra dual de todo lo que reprimimos. Así que decidí aplicarlo a “Nosotros” como comunidad. Uno puede interpretarlo de muchas maneras, pero mi primera idea, la más básica, es convertir la historia de esta familia en una alegoría de Estados Unidos. Nuestro temor hacia los demás nos convierte en nuestro peor enemigo», sentencia el director, que defiende que el filme desnuda la desigualdad que hay en su país.

Al frente del reparto, la soberbia Lupita Nyong’o aterra con dos personajes diametralmente opuestos. «Lupita solo hay una, aunque en este filme sean dos -dice con sorna el director-. Es una actriz icónica y la necesitaba para interpretar ambos personajes. La tenacidad con la que se compromete en cada momento es realmente impresionante». Actriz de método, Nyong’o reconoce el sacrifico del doble trabajo: «Me he enfrentado a mis demonios. Es parte de la naturaleza humana interpretar elementos que ya existen en nosotros. Es cuestión de preguntarse qué aspecto de nuestra personalidad alimentamos y cuál reprimimos. En este caso, saqué mi lado negativo», cuenta la ganadora del Oscar a mejor actriz secundaria por «12 años de esclavitud». El resultado no puede ser más satisfactorio, aunque haya tenido que husmear en lo más oscuro de su personalidad.