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El descenso a los infiernos de Heather Locklear

La actriz, que alcanzó gran popularidad en los ochenta y noventa, ha encadenado una infame espiral de arrestos, preocupantes adicciones e intentos de suicidio

Heather Locklear
Heather Locklear - GTRES
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Cuando comenzó la década de los ochenta, Heather Locklear parecía que se iba a comer el mundo. Sin llegar a la veintena, la actriz encadenó papeles en «T. J. Hooker» y «Dinastía», unas cuantas series que la colocaron en el mapa de las grandes promesas, condición que reafirmó al convertirse en la malvada Amanda Woodward de «Melrose Place».

Su fulgurante trayectoria cogió fuelle también en la gran pantalla, llegando a compartir protagonismo con Drew Barrymore en «Firestarter» o con Bette Midler, Diane Keaton y Goldie Hawn en «El club de las primeras esposas».

Siempre fiel a su esencia, principalmente la actriz apostó por incorporarse a comedias románticas, ciertamente frívolas, como rol de apoyo, aunque protagonizó alguna que otra película más adelante.

Sin embargo, el declive de la popular actriz terminó por revertir la tendencia y la condenó a protagonizar, en lugar de grandes papeles, diversas polémicas.

Durante la última década la actriz ha encadenado una infame espiral de arrestos, adicción al alcohol e intentos de suicidio. El principio del fin se produjo en 2008, cuando Locklear tuvo que ser ingresada en un hospital psiquiátrico, provocado por una fuerte depresión y el riesgo de un posible suicidio. Ese mismo año, en septiembre, es arrestada por conducción temeraria y varios testigos afirmaron haberla visto dando marcha atrás de forma continuada para aplastar con las ruedas del coche unas gafas de sol. Durante la detención parecía «desorientada e impedida», supuestamente por la medicación.

Dos años después chocó contra una señal de tráfico y se dio a la fuga, lo que motivó una nueva detención. En noviembre de 2011 saltaron definitivamente las alarmas: después de protagonizar un altercado doméstico con su prometido Jack Wagner, este rompió su compromiso y denunció que la actriz estaba fuera de control, con una preocupante adicción a las drogas y al alcohol.

Varios comprometidos sucesos posteriores, entre llamadas a emergencias por lo que parecían intentos de suicidio y diversos incidentes que abocaron al paro a la actriz, Locklear anunció el año pasado que entraría en rehabilitación por quinta vez.

Pero no fue suficiente. Una llamada de su hermano denunció altercados en el domicilio de la intérprete de «Melrose Place». Después de agredir a tres agentes, negarse a cooperar y amenazar con disparar a las autoridades, la investigación concluyó que había agredido a su pareja Chris Heisser.

El pasado 18 de junio llegó uno de los episodios más violentos de la actriz, cuando amenazó con suicidarse e intentó a ahogar y disparar a su madre y propinó puñetazos a su padre cuando intentaron impedírselo. Tras ingresar y salir de nuevo de un psiquiátrico, Heather Locklear ha sido detenida, por segunda vez en menos de cinco meses, por agredir a un oficial de policía y golpear a un médico mientras estaba «muy intoxicada». Un familiar de Heather llamó a la policía porque esta se encontraba agitada y muy ebria y, una vez allí, esta agredió a las autoridades que allí se personaron. En estos momento está detenida bajo fianza de 20.000 dólares.