Es Noticia

Crítica de «Sácame de dudas»: Bombazos en la vida de un artificiero

«La directora, Carine Tardieu, tiene la cualidad de no subrayar lo melodramático y no buscar el gag ni la risotada»

Escena de «Sácame de dudas»
Escena de «Sácame de dudas»
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

El cine lo hace mejor que la vida: con hilos claramente de melodrama se teje una historia de suave y agradable comedia. Y el cine francés, aún mejor que el cine sin más. Estos son los hilos: un hombre ya maduro descubre que su padre es otro, al que también descubre, y como tiene el raro oficio de desactivador de bombas se dispone a desactivar esa. Pero debajo de esta situación hay un nuevo artefacto peligroso: una inesperada relación romántica con una mujer que, dadas sus dudas y descubrimientos paternales, podría tener varias contraindicaciones familiares… Los encuentros y desencuentros entre ellos están hechos con el material que se dibujan las sonrisas.

La directora, Carine Tardieu, tiene la cualidad de no subrayar lo melodramático y no buscar el gag ni la risotada, con lo que conviven con elegancia los hilos con el tejido, y sin que el enredo esté más coloreado que las emociones y la sencillez y la buena armadura de los personajes. Y tiene también la fortuna de contar con las interpretaciones precisas, la sosería de François Damiens, que hace de lo torpe algo cercano, y la chispa de Cécile De France, que hace de lo profundo algo ligero.