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Clara y Claire Juliette Binoche: «Con la edad, pierdo menos tiempo tratando de complacer a la gente»

La oscarizada actriz protagoniza «Clara y Claire», en la que interpreta a una madre de familia que utiliza Internet para crearse una identidad que no es la suya

Juliette Binoche, en «Clara y Claire»
Juliette Binoche, en «Clara y Claire»
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Hace ya varias décadas que Juliette Binoche (París, 1964) se mantiene en la élite del cine mundial y europeo. La intérprete, ganadora del Oscar en 1996 por «El paciente inglés» y nuevamente nominada a la estatuilla por «Chocolat» en 2000, es una de las musas francesas del séptimo arte. En su última película, «Clara y Claire», da vida a una mujer madura que, abandonada por su marido, decide crearse un perfil falso en Facebook, simulando ser una persona que no es, para recuperar el amor que ha perdido. Una situación que amaga con volverse incontrolable, pero que La Binoche, que atiende a ABC para charlar acerca del largometraje y de su carrera, sabe volcar sobre la gran pantalla con su habitual maestría.

P - ¿Hasta qué punto considera que las redes sociales son importantes en el mundo de hoy en día?

R - Depende de las intenciones que uno tenga en ellas. Creo que son importantes, aunque también un arma de doble filo. Dan la imagen de ti que tú quieres. Proyectan una ilusión de ti mismo. Aunque son útiles para pasar tu tiempo en ellas. A mí me gusta Instagram. Puedo ver fotos que me gustan y es una buen instrumento para comunicarse. Como herramienta, es maravillosa. Pero las redes tienen un inconveniente: están repletas de noticias falsas y pueden engañar a la gente.

P - ¿Qué tal fue el proceso de construir a la protagonista de la película?

R - Clara tiene miedo de estar sola, de que la abandonen. Entonces, «juega» a suplantar la identidad de otra persona y ese juego le divierte. Hasta que todo se vuelve peligroso, porque se da cuenta de que está viviendo una mentira. Fue bonito interpretarla y poder contemplar su realidad: su verdad y su mentira. Conocer por qué se sentía abandonada. Ella es como una montaña rusa, en la que reniega de su identidad pero sigue siendo ella misma, día a día. Tiene sensaciones diferentes. Por un lado, no quiere vivir, pero al mismo tiempo sabe que tiene que sobreponerse a sus problemas y dominar sus sentimientos. Me gustó mucho interpretar tanto a Claire como a Clara.

P - La película pone su foco en la realidad de Internet y las redes sociales y en lo poderosas que pueden llegar a ser. Hoy en día, cualquiera puede saberlo casi todo acerca de alguien solo con teclear su nombre... ¿Eso le asusta?

R - Bueno, es el mundo en el que vivimos ahora. Tenemos que acostumbrarnos a vivir así. Por un lado da miedo, pero por otro te da la oportunidad de llegar hasta a alguien que de otra manera no podrías. Es algo maravilloso, pero también hace mucho más difícil que puedas esconderte (risas).

«Las redes sociales proyectan una ilusión de uno mismo»

P - Algunas críticas señalan que su trabajo en «Clara y Claire» es de las mejores actuaciones de su carrera, que por otro lado está repleta de éxitos. ¿Usted cómo ve esa afirmación?

R - No sabría qué decirte. Siempre lo hago lo mejor que puedo, aunque sí que es verdad que algunos de mis personajes han sido más potentes que otros. Creo que todo depende de la manera en la que me afecte la historia del protagonista en cuestión, también para poder darle los matices que quiero. En ese sentido, creo que mi relación con Safy Nebbou, el director, fue tan espontánea que me hizo actuar sin ningún miedo. Conseguimos crear una confianza mutua, algo muy bonito. Pero bueno, también es verdad que la edad afecta al desarrollar los personajes, y una tiene que ser consciente de que es imposible volver atrás en el tiempo. Me quedan unos pocos años actuando... ¡y adiós!

P - ¿Qué aspectos considera que son los más poderosos de la película?

R - Pienso que sería fantástico que los hombres fuesen a verla. Es una película eminentemente femenina, en la que los sentimientos de la mujer cobran una gran importancia. Creo que es una película que permite conocer mejor el mundo interno de la mujer y por tanto, el de la mitad de las personas del planeta. En especial, el miedo a sentirse abandonado. También pasa a la inversa, pero lo cierto es que muchos hombres se marchan con mujeres más jóvenes para volver a vivir sus vidas: formar una familia, tener hijos de nuevo.... Esta película muestra el caso de una mujer que es abandonada pero no lo acepta. No quiere sentirse así, y por ello hace las cosas que hace. Creo que es un largometraje con un gran componente didáctico, que habla de ilusiones y también de los sentimientos internos de las personas. Que pueden ser peligrosos, porque pueden hacerte perder la cabeza. Luchar contra uno mismo es más interesante que tratar de mantener una idea de ti mismo. Aprender quién eres, qué quieres, qué sientes y ponerle nombre a todo eso es muy importante. Porque eso te permite crecer y aprender a quererte.

«Hay que ser conscientes de que es imposible retroceder en el tiempo»

P - ¿Qué tiene Juliette Binoche ahora que no tenía cuando tenía 20 años?

R - ¡Eso depende de lo que hayas vivido! Creo que cuando era más joven, sentía la necesidad de ser actriz, de ser una persona activa, de participar en el mundo. Pero me faltaba mucha confianza. Y siempre intenté buscar soluciones fuera, pero con el tiempo aprendí que la solución estaba en mí misma: en mis reflexiones y en mis sentimientos. Creo que he ganado mucha paciencia. Antes, era mucho más impaciente y me dejaba llevar por sentimientos tristes, la insatisfacción y la insensatez. Ahora, creo que soy más tolerante y más humana. Aunque por otro lado, creo que tengo menos paciencia con todo lo que creo que no es bueno o con lo que no quiero hacer. Pierdo menos tiempo tratando de complacer a la gente. Cuando uno es joven, se deja llevar por la presión para ser aceptado por los demás, lo que al final deriva en tristeza o frustraciones. Creo que uno tiene que tomar las decisiones que le hagan estar cómodo consigo mismo.

P - Hace solo unos meses fue la presidenta del jurado en la Berlinale. A lo largo de su carrera, ha trabajado para varios de los mejores cineastas del planeta, ha ganado un Oscar, ha sido nominada a otro... ¿Qué retos le quedan pendientes?

R - Hay que aprender que el premio no es una meta, sino la consecuencia del trabajo. El reto es conseguir llegar a la gente, para que ellos piensen, sientan y vivan con más conciencia. Si no entiendes que ese es el objetivo, creo que cometes un fallo muy grande. Me sorprendió mucho ganar el Oscar. No lo esperaba. No hice nada para llevármelo, simplemente pasó. En ese sentido, creo que uno no puede pensar en las consecuencias que puede tener el poder dedicarse a lo que ama. Lo importante es la pasión que sientas. Mi pasión es la de comunicar por medio del arte. Porque actuar es un arte.