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El cine portugués inunda la Seminci

El festival de Valladolid retrata a la nueva generación de directores lusos entre el 20 y el 27 de octubre

Fotograma de «Cartas de la guerra»
Fotograma de «Cartas de la guerra»
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La Seminci de Valladolid apuesta por el cada vez más pujante cine portugués, abonado a la desbordante creatividad que le ha hecho granjearse un lugar bajo el sol en los festivales de postín. Sí, porque toda una generación de directores ha dado un vuelco a la manera de hacer largometrajes en el país vecino, con altas dosis de imaginación para compensar los presupuestos ajustados y una falta de prejuicios estéticos que conduce a pulverizar las etiquetas.

Un momento dulce impulsado por los incentivos fiscales para poner en pie rodajes y que aún puede mejorar si se consolida el proyectado descenso del IVA cultural del 13% al 6%, que debe aprobarse el 29 de noviembre y bajaría el precio de las entradas a los espectáculos.

Valladolid se convierte así en una ventana por la que desfilan Ivo M. Ferreira y su adaptación del universo antibelicista de Lobo Antunes en ‘Cartas de la guerra’ o Miguel Gomes con su invocación de Murnau en ‘Tabú’. Ambas premiadas en la Berlinale.

Tampoco faltará la gran sensación en forma de ‘La fábrica de nada’, convertida en una de las películas más sorprendentes que se han dejado notar últimamente en festivales como el de Cannes, donde ganó el premio de la Federación de Críticos y provocó siete minutos de aplausos, o el de Sevilla, que la consagró como mejor cinta europea bajo la firma de Pedro Pinho, un director nada convencional que se mueve entre géneros como pez en el agua. Así lo demuestra con un arranque de ‘thriller’, un viaje por la ficción o por el documentalismo y un aderezo que incluso bebe del musical. Nada usual, por tanto. Como tampoco lo es su duración: tres horas, que no le han impedido conquistar al público de Lisboa y Oporto en solo dos meses.

Pedro Pinho se distingue, precisamente, como punta de lanza del nuevo cine portugués. Ahí están, para confirmarlo, cineastas como Joao Pedro Rodrigues, también presente en el festival castellano con su aclamada ‘El ornitólogo’, una suerte de extraño ‘western’ pasoliniano en absoluto convencional.

Despunta, igualmente, Joao Botelho con ‘Peregrinación’, ambientada en la historia de Fernao Mendes Pinto en 1537: un peregrino, un embajador, un soldado, un esclavo, un aventurero que partió hacia la India en busca de la prosperidad. Figura entre las candidatas a los premios Goya 2019.

Tampoco puede olvidarse a Marco Martins, quien tomó el relevo de la bucólica ‘Alice’ con una especie de neorrealismo del siglo XXI a través de ’San Jorge’, saludada con vítores en el Festival de Venecia hace dos años.

‘La venganza de una mujer’, de Rita Azevedo; ‘Caballo dinero’, de Pedro Costa; ‘Montanha’, de Joao Salaviza; y ‘Verano dañado’, de Pedro Cabeleiro, completan el retrato de una cinematografía que recoge las bases asentadas por el añorado Manoel de Oliveira.