Es Noticia

El cine de Hollywood también habla español

«Roma», de Alfonso Cuarón, primera nominada al Oscar a mejor película rodada en español

Fotograma de «Roma», de Alfonso Cuarón
Fotograma de «Roma», de Alfonso Cuarón
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Hubo un tiempo en el que usar el idioma español en una película de Hollywood era un gesto exótico y casi futurista. No hace tanto, en realidad. En 1991, Arnold Schwarzenegger se despedía en «Terminator 2» con un sonoro «Hasta la vista, baby» -que aquí se dobló como «Sayonara, Baby»- y la macarrónica pronunciación del actor puso de moda la frase. Tan solo es una anécdota, como que en la reciente película de Rocky todos los carteles del hospital de Filadelfia por el que pasea Sylvester Stallone estén rotulados en inglés y español, pero que refleja cómo nuestro idioma se ha filtrado por todas las capas de la cultura popular de Estados Unidos (y por ende, del planeta) gracias a la llegada de hispanohablantes.

En California, el estado de la meca del cine, los hispanos superan en proporción a los blancos no hispanos. Incluso en el condado de Los Ángeles, donde está la ciudad de Hollywood, hay barrios donde el 97 por ciento de los vecinos habla español. El cine que allí se hace no podía vivir ajeno a lo que ocurre fuera de los muros de los estudios, aunque han hecho falta 91 ediciones de los Oscar, los premios de la Academia de Hollywood, para que una cinta rodada en español fuera nominada en la categoría de mejor película del año. «Roma», de Alfonso Cuarón, ha logrado traspasar esa frontera que se resistía a la segunda lengua más hablada en el planeta. Queda por ver si la película del mexicano, la que más nominaciones acumula junto con «La favorita», triunfa en la gala del próximo 24 de febrero y subyuga a sus rivales, todas en lengua inglesa.

Lo que parece evidente es que el español ya no es una rareza en el cine más consumido en el mundo. Los agradecimientos de los ganadores del Oscar a mejor director han sido bilingües en cuatro de las últimas cinco ediciones gracias a «los tres compadres», como llaman a los mexicanos Guillermo del Toro (ganador en 2017), Alejandro González Iñárritu (en 2014 y 2015) y Alfonso Cuarón (2013). Ellos son solo tres de los 58 millones de hispanohablantes que pasean por las calles de California.

España, dominio en series

¿Cómo es posible que hace poco más de un año, en las gradas de un estadio de fútbol en Arabia Saudí, apareciera una pancarta con la cara de Salvador Dalí y el público cantara el «Bella Ciao»? Aquello no fue un homenaje al maestro de Figueras ni a los partisanos italianos, sino una muestra del poder globalizador del audiovisual de la mano de Netflix. El público del estadio utilizó las referencias de «La casa de papel», la serie española ganadora de un Emmy, para animar a su equipo. Un fenómeno viral que se extendió también por Brasil, Argentina, Francia, México… Y hasta en Estados Unidos. Ahora, otra serie hecha aquí, «Élite», busca repetir un éxito similar por todo el planeta.

Lejos quedan las series de sobremesa que en la década de los noventa y primeros dos mil España exportó a los países del Este. Todavía hoy es frecuente viajar por Rumanía, Bosnia, Polonia… Y encontrar a gente que chapurrea castellano y que cuenta cómo aprendió lo básico de series como «Betty, la fea» o «Compañeros». Ahora todo suena más «sofisticado». Netflix anunció en julio que elegía Madrid para establecer su primera sede en Europa para la producción de contenido. Antes de ayer, apenas unos meses después del anuncio, la plataforma dio inicio a cinco nuevas series españolas para exportar: «El vecino», dirigida por el cineasta Nacho Vigalondo y protagonizada por Quim Gutiérrez y Clara Lago, es la más destacada junto con «El desorden que dejas», «Días de Navidad», «Valeria» y «Memorias de Idhun». Y lo mejor, en la línea que apuntó Mariano Barroso, presidente de la Academia de Cine, es que todas estarán realizadas por productoras españolas.