ES NOTICIA EN ABC

«C'est la vie»: Los creadores de «Intocable» dan el «sí quiero» a golpe de carcajadas

Olivier Nakache y Eric Toledano regresan a las pantallas españolas con una comedia nupcial

Escena de «C'est la vie»
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

No hay viernes sin estreno de una película francesa, pero por suerte no todas rezuman la pomposidad y la pretensión de trascendencia que se le suele achacar al cine francés. Despojada de toda grandilocuencia llega hoy «C’est la vie», una comedia de Olivier Nakache y Eric Toledano, creadores de «Intocable», que lo tienen muy claro: «Queremos gustar a todo el mundo, no nos da vergüenza decirlo, nos definimos como autores populares».

Con esa idea presentan un filme con un punto de partida tradicional, muchas veces contado en el cine: la organización de un evento, en este caso una boda, en donde todo lo que puede ir mal sale peor. Con personajes arquetípicos y situaciones plagadas de patetismo inocente consiguen llevar al espectador a la carcajada sin que por ello no se evidencie un cuidado control de los tiempos y de la puesta en escena.

A diferencia de «Samba» o «Intocable», los anteriores títulos de esta pareja de cineastas que siempre escribe y dirige a cuatro manos, aquí no se atisba reflexión sobre la sociedad y no se cuela más que una leve crítica a la presión del Estado sobre el pequeño empresario: «El punto de vista de la película es raro de encontrar en el cine francés. En una historia de trabajadores como esta -un empresario que organiza bodas-, otros elegirían el punto de vista de los trabajadores en lo más bajo de la empresa o el del patrón que los explota», comenta Eric Toledano. «Y es verdad que nos alejamos de la temática social, pero también es por el contexto de nuestra época. Billy Wilder decía que cuando uno está realmente deprimido es cuando hay que hacer una comedia, y en Francia y en Europa vivimos tiempos difíciles. Por eso queríamos buscar un tema más ligero con el objetivo radical de hacer reír», sentencia.

«Intocable» en la memoria

Han pasado ocho años del éxito que les abrió todas las puertas del cine francés y europeo y que les dio la libertad para rodar lo que quisieran. Un tiempo largo en el que han hecho dos películas que, pese a todo, no les ha permitido quitarse el pesado abrigo del éxito pasado. «Tenemos que probar que “Intocable” no fue una excepción, sino que tenemos más cosas que decir», relata Toledano. «Esa película fue un milagro. Es un filme que ha aportado tanta alegría a todo el mundo que me llena de felicidad cuando me preguntan por ella. Y pensar que he sido yo el que ha compartido toda esa alegría me hace sentirme aún más feliz. Así que ojalá me hablen toda la vida de ella porque siempre me evoca cosas buenas».

Mientras, «C’est la vie» llega con la pátina de prestigio de haber pasado por la Sección Oficial del Festival de San Sebastián. Una categoría en la que compitieron con autores completamente opuestos a ellos. «A diferencia de otros cineastas que se creen autores y no tienen consideración por el público, yo pienso en los espectadores. La gente paga diez euros de entrada, otros además al canguro de los niños o la cena de después, y es un esfuerzo. Y si la velada no es un éxito, me siento responsable, me da cargo de conciencia. Además, es más elegante pensar en el otro que no creerse un genio e ignorar a los demás», sentencia categórico Eric Toledano.

Quizá por esa fortuna de estar en ambos lados -festivales y público- se muestran reticentes ante la posibilidad de que los encasillen. «No soporto la idea de estar etiquetado. Que si comedia popular, que si cine de festival... La vida y el cine tienen más matices que esto», concluyen los directores.