Es Noticia

«La cabina»: La asfixiante agonía que ganó un Emmy antes que «La casa de papel» e inspiró «Black Mirror»

El exitoso telefilme de Antonio Mercero, protagonizado por José Luis López Vázquez, reinventó la industria audiovisual de la época

José Luis López Vázquez, atrapado en «La cabina»
José Luis López Vázquez, atrapado en «La cabina» - RTVE
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

«La casa de papel» hizo historia en la madrugada de lunes a martes al convertirse en la primera serie española de la historia en ganar un Premio Emmy. La serie de Atresmedia, creada por Álex Pina y que triunfa en todo el planeta de la mano de Netflix es uno de los grandes fenómenos del año y así lo demostró al llevarse el Premio Emmy Internacional como Mejor Drama en la gala que premia a las producciones llevadas a cabo fuera de los Estados Unidos.

La serie ha llevado el nombre de España a la cima de los Emmy, de los galardones más importantes de la industria. Un lugar en el que no estaban desde 1973, la edición inaugural de los premios, cuando el mediometraje «La cabina», uno de los trabajos más reconocidos de Antonio Mercero, se llevó el Emmy a Mejor Telefilme.

Basada en una idea original del escritor Juan José Plans adaptada por José Luis Garci y por el propio Mercero, «La cabina» se centraba la historia de un hombre, interpretado de manera genuina por José Luis López Vázquez, que se quedaba atrapado en una cabina de teléfono. Los casi cuarenta minutos que dura la cinta, producida por RTVE, concentran su acción en la lucha del protagonista por salir del habitáculo, en una pelea tan agónica como sofocante y que supuso toda una innovación en lo que el audiovisual había dado de sí hasta entonces.

El mediometraje, además, pretendía ser una perfecta caricatura de la sociedad. Especialmente, viendo cómo los los vecinos de la madrileña Plaza de Arapiles (en la que se rodó la cinta) se agolpan extrañados alrededor de la cabina telefónica, sin inmutarse por ayudar al protagonista. De la misma manera que, por ejemplo, se forman atascos tras un golpe en carretera porque los conductores reducen la velocidad para ver qué ha sucedido, pero (normalmente) no se bajan del vehículo para auxiliar al accidentado.

Éxito en todo el planeta

La agonía del personaje de López Vázquez ha servido como referencia para muchas obras posteriores. Algunas tan exitosas como «Black Mirror», la aplaudidísima serie de Netflix creada por Charlie Brooker y que, como su propio autor reconoció en una entrevista con ABC, bebe de «La cabina». «Recuerdo que, cuando tenía trece años, volví un día del colegio y estaban echando “La cabina” en televisión. No me podía creer lo que veía ¡Era horrible que pudiera pasar eso! Y en base a historias como esa cree “Black Mirror”», reconoció Brooker a ABC, en una entrevista hace unos meses.

El telefilme también puso su foco en otros aspectos de la sociedad del momento, como la inoperancia de las autoridades o la falsa creencia de que la violencia era la solución a los problemas. Así lo evidencia el ver cómo varias personas y una pareja de policías intentan sacar al protagonista del habitáculo, sin éxito. A pesar de todo lo que sugería, Mercero solía afirmar que «La cabina» era un filme «abierto a todo tipo de interpretaciones» y nunca reveló su verdadera esencia, más allá de que quisiese acercarse un poco al terror psicológico y la ciencia-ficción.

El grado de innovación que «La cabina» supuso para la televisión de la época se refleja en los múltiples galardones y reconocimientos que se granjeó por todo el globo, donde también se premió el trabajo de su protagonista. López Vázquez ganó la Antena de Oro, el Fotograma de Plata y un Premio ACE por su excelente interpretación. En todo el planeta, la gente cogió pánico a las cabinas telefónicas, cuya puerta a menudo dejaban abierta por miedo a quedarse encerrados dentro. Próximamente, además, el Ayuntamiento de Madrid instalará una cabina telefónica como la del filme en la Plaza de Arapiles en homenaje a Mercero.