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Berlinale Robert Pattison, sin traumas, se lanza en brazos de la comedia western

«Damsel», la cinta que protagoniza junto con Mia Wasikowska, se ha presentado a competición en la sección oficial de la Berlinale

Robert Pattinson, en la Berlinale, donde presentó «Damsel»
Robert Pattinson, en la Berlinale, donde presentó «Damsel» - EFE
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El corresponsal del «Boston Herald» que cubre la Berlinale formuló su pregunta sin rodeos, al más puro estilo americano. En la rueda de prensa de la película «Damsel», protagonizada por Robert Pattinson, le dijo al exvampiro que había visto una entrevista suya en televisión y que, al hablar de la saga «Crepúsculo», le había notado «traumatizado» por aquella experiencia. El periodista quería saber si Pattinson volverá a hacer alguna franquicia más en Hollywood. El actor miró a sus directores, sonrió y después bromeó con la palabra elegida: «¡No he tenido ningún accidente, no estoy traumatizado!», dijo entre carcajadas, como para espantar los fantasmas que acompañaban a la pregunta.

«¡Claro que haría otra fanquicia!», continuó. «Nunca he tenido una sola mala experiencia con ninguna película. Pero ahora intento encontrar papeles que me intriguen, que sean originales, como este», añadía, para regresar al «modo promocional». No hicieron falta grandes esfuerzos para convencer a los críticos de las bondades de la cinta, a competición Berlín, porque en general fue muy bien recibida. «Damsel», dirigida por los hermanos Nathan y David Zellner, es un western cómico que juega a dibujar un héroe patoso y obsesionado con el amor de una mujer -Mia Wasikowska- que tiene cosas mejores que hacer con su vida y con su pistola que atender a las flechas de Cupido.

Elecciones acertadas

«La única prevención que tengo con las franquicias -siguió Pattinson- es que no se hacen nunca para adultos, y que cuanto más presupuesto hay, más personas están encima de ti diciéndote que si no haces las cosas como a ellos les gusta... estás despedido». El circuito de los grandes festivales cuenta muy a menudo con el actor para sus alfombras rojas. Por su fama entre los adolescentes, sí, pero también por las decisiones artísticas que ha tomado durante el último lustro para alejarse de las historias vampíricas. Ha trabajado con David Cronenberg, con Werner Herzog, con James Gray, con los Hermanos Safdie, y siempre con el acierto suficiente como para acabar compitiendo en Cannes, en Venecia o en Berlín.

Además de contestar preguntas sobre el amor verdadero y sobre los fans berlineses que cada año le esperan a las puertas del hotel Hyatt, Pattinson se refirió al movimiento #MeToo como «algo increíble», y reflexionó sobre el panorama del cine independiente americano, del que ya forma parte de pleno derecho: «Hace unos años, mucha gente se asustó con la aparición de las plataformas de streaming, pero la realidad es que con ellas han surgido nuevos estudios, y que están regresando las producciones de presupuesto medio. Todo depende del público. Si vamos a las salas, esas películas se seguirán haciendo».