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Bala de plata del espiritual Malick contra el virus nacionalista

«A hidden life» narra la historia real de un campesino austríaco que se negó a luchar contra los nazis

August Diehl y Valerie Pachner, actores de «A hidden life»
August Diehl y Valerie Pachner, actores de «A hidden life» - EFE
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Terrence Malick hace películas gigantescas para congraciarse con lo más pequeño y sencillo del mundo, del cual captura como nadie su respiración, su latido, su eternidad y su pensamiento; también su agitación y sus dolores. Es el cineasta de las briznas, de las gotas, del fluir y de la naturaleza que arropa o amortaja al ser humano. No se entra, y mucho menos se sale, impunemente de una película de Malick, y ayer presentaba en la competición «A hidden life» (quizá «Una vida escondida»), que dura tres horas y que cuenta la historia real del austríaco Franz Jagerstatter, un hombre sencillo, agricultor, objetor, que se negó a luchar junto a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y…

Durante la primera hora, milagrosa, la cámara recoge la comunión de ese hombre con su ambiente pacífico y rural, y la construcción de una vida plena junto a la mujer que ama y a sus pequeñas hijas… La hierba, las ramas, las nubes, la felicidad, una voz en «off» que sale del interior de los personajes y de la tierra que habitan…, todo es nutritivo para el masajeo de la cámara de Malick. La película, el mundo, cambia, y ese hombre no encuentra el modo de conectarse con él: impermeable al virus del ultranacionalismo que lo impregna todo, y aún más imposible empuñar un arma por su causa… Malick rastrea en la conducta humana en el ambiente hostil de la gente de ese pueblo contra el que no se ha infectado de ese virus, y que se ve incapaz de presentar síntomas de fiebre: cualquiera que viva sin fiebre en una sociedad enferma por el virus nacionalista entenderá mejor lo bien que atrapa Malick el vacío, el odio, el acoso y la humillación en ese pueblo y en esa sociedad.

Larga y «pelable»

«A hidden life» es larga, reiterativa, «pelable» (con lo que le sobra a las películas de Malick, cualquier otro director haría la mejor de su vida), hay excesivo esfuerzo por meter la hermosura del mundo a lo sórdido de su drama, en realidad tragedia, hay un incesante juego por que convivan en la pantalla lo mejor y lo peor del mundo, y lo expone sin prisas y confiando en la paciencia y buena mirada del espectador. No busca atajos ni rectas para contar el interior y los exteriores de ese hombre, uno más, nadie en la gran Historia, pero que te ayuda a entornar los ojos para entenderla, la de antes y la de ahora.

Demasiada película para ponerle otra al lado, y la que hubo también a competición, la francesa «Portrait de la jeune fille en feu», de Céline Sciamma, era una pequeña nadería sobre el amor convulso e interrupto de una joven pintora y de su lozana modelo, que le encarga un retrato para su próxima boda. Ambientada con mucho «cusqui» y hermoso entorno oceánico en el siglo XVIII y llena de miradas, bocetos y sentimientos. Se puede ver sin el menor peligro de que la presión arterial se salga del 8 y del 12.

«Liberté», puro Serra

Justo lo que no ocurre con la película de Albert Serra, «Liberté», programada de tal modo por su radical director para que las presiones arteriales y de todo tipo se disparen. Una noche y un lugar, se supone que un bosque centroeuropeo a finales del siglo XVIII, y una docena de personajes de todo tipo y ralea dedicados a una extraña coreografía de sexo anárquico como celebración de una época moribunda de libertinaje. Bien provista de provocación, y no sólo por sus escenas desde lo impúdico a lo lúbrico, y hasta lo soez y excrementicio, sino por lo que tiene de brutal enfrentamiento con las bonitas y modositas teorías actuales del «sí» y el «no».

Ni es una película entretenida, ni histórica, ni intelectual, y sí es pura blasfemia contra lo más sagrado de la actualidad, el templo de lo femenino, también de lo masculino, y las líneas correctas del placer. «Liberté» es puro Albert Serra, un empujón a cualquier idea prevista sobre lo cinematográfico.