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«Rodin»

Auguste Rodin, un «ciudadano banal» que revolucionó la escultura

El cineasta Jacques Doillon y el actor Vincent Lindon resucitan al célebre escultor francés en una película biográfica

Vincent Lindon interpreta a Auguste Rodin
Vincent Lindon interpreta a Auguste Rodin - Caramel Films
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«Querías un drama, aquí lo tienes», le espetó el verdadero Picasso a Henri-Georges Clouzot en «El misterio de Picasso» (1956), un experimento fílmico en el que el cineasta se propuso inmortalizar el modus operandi del pintor malagueño. «Ahora todos lo saben…», se resignó el autor de «Guernica». Algo similar pensaría el escultor Auguste Rodin (1840-1917) tras haber visto su primera película biográfica, «Rodin», dirigida y escrita por Jacques Doillon. Durante las dos horas del filme, su intérprete protagonista, Vincent Lindon, verbaliza los pensamientos del célebre escultor mientras da forma al monumento «La puerta del Infierno» o a la estatua del novelista Honoré de Balzac, obras de encargo que le otorgaron una fama tardía a los cuarenta años.

A Doillon, el proyecto sobre Auguste Rodin también le vino «de encargo» en forma de documental con motivo del centenario de su muerte en 2017. Sin embargo, durante el proceso de documentación, decidió doblar la apuesta y ficcionar su vida. «No son escenas fáciles de encontrar pues realmente hay muy poco de él», reconoce el director a ABC. Ni el escultor ni su pupila y amante, Camille Claudel (Izïa Higelin), dejaron por escrito su modo de esculpir. Además, y a diferencia de ella, él era iletrado. «Cuando Rodin se iba por la mañana, no decía a dónde iba», relata. Trabajaba de sol a sol en uno de sus talleres hasta obtener de la arcilla lo que quería.

«Si preguntas a cualquiera por dos escultores, ¿qué van a decirte? Miguel Ángel y Rodin», defiende Doillon, aunque consciente de que el personaje francés no es conocido ni tampoco su obra más allá de «El pensador», «El beso» o «Los burgueses de Calais».

Lo que más llamó la atención del cineasta fue que Rodin no había nacido para ser escultor. «Se presentó en tres ocasiones al concurso de ingreso de la Escuela de Bellas Artes, pero le negaron el acceso las tres veces», rememora el director. Un rechazo, motivado por no proceder de la «clase social idónea», a diferencia del resto de artistas burgueses. Se trataba además de una época en la que no había mercado privado ni coleccionismo de la escultura. Todo los encargos procedían de la recién estrenada Tercera República Francesa (1870-1940), que organizaba concursos para levantar «decenas de estatuas de prohombres».

Vincent Lindon interpreta a Auguste Rodin
Vincent Lindon interpreta a Auguste Rodin - Caramel Films

Un éxito tardío

Sin embargo, los encargos a Rodin –difíciles y mal remunerados– procedieron de iniciativas privadas. Una de ellas, presidida por el escritor Émile Zola, le encomendó una estatua en honor a Balzac. «Los burgueses de Calais» y «La puerta del infierno» (una hipotética entrada a un futuro museo de artes decorativas) completaron el tríptico que le catapultó a la fama.

En él había, según Doillon, una «obcecación y testarudez feroz», pues la mayoría de escultores se habrían rendido ante estos proyectos. El artista había trabajado como ayudante de otros escultores hasta casi la cuarentena cuando lo habitual en aquella época era tener un taller propio antes de los treinta. En él también había miedo al «qué dirán» de los críticos y al fracaso. «En el trabajo era un auténtico revolucionario, pero era un ciudadano muy banal», detalla el director.

Vincent Lindon fue la primera opción del cineasta para resucitar a Rodin. Veinte años antes, actor y director se prometieron trabajar juntos, algo que estuvieron a punto de hacer una década después. «Es importante que el cuerpo hable y el suyo lo hace», comenta Doillon. Más allá de que el escultor fuese «más bajo y totalmente miope», se requería a «un tipo fornido con barba y pelo corto». Ya lo pregunta el protagonista: «¿Aún piensa que solo la cara refleja nuestros sentimientos?».

Izïa Higelin es Camille Claudel
Izïa Higelin es Camille Claudel - Caramel Films

A diferencia de Rodin, Camille Claudel protagonizó dos filmes en 1988 y 2013. Ahora es Izïa Higelin quien interpreta a esta joven escultora que decide trabajar a pesar de las convenciones sociales. «Nada le iba a detener, excepto quizás su enfermedad mental», puntualiza. El director no quería «presentarlos como si fuera un combate». Lo interesante es que durante «diez años trabajaron juntos y se amaron».