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El ataque a Borja Sémper por defender a Amenábar y su visión sobre la Guerra Civil

El político popular buscó complicidad en Twitter al compartir la dificultad que tuvo para hablar de «Mientras dure la guerra», pero se topó con comentarios virulentos hacia la nueva película de Amenábar

Borja Sémper
Borja Sémper - EFE
Actualizado
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Alejandro Amenábar sabía que hacer una película sobre el duelo dialéctico entre Miguel de Unamuno y Millán-Astray, fundador de la legión, en los albores de la Guerra Civil era un ejercicio de riesgo, pero, como relató en ABC, confía en magnetismo de sus personajes para salir del trance. «He intentado no ofender, ser entendido por la izquierda y la derecha», le dijo el director de «Mientras dure la guerra» a Fernando Muñoz, pero parece que sus pretensiones se han cumplido a medias.

Quien lo ha probado en carne propia es el político popular Borja Sémper, que no ha podido escapar al odio de los usuarios de redes sociales al opinar sobre la película. Denunció en Twitter, con ironía, cómo se había visto envuelto en cierta controversia con gente que ni siquiera había visto «Mientras dure la guerra», la última cinta del director de «Mar adentro» o «Los otros», pero además del escaso apoyo con el que se topó, como el comentario del actor Tristán Ulloa, lo único que ha conseguido es caldear todavía más el ambiente.

«Estoy teniendo cierta polémica sobre una película con gente que no la ha visto. Y el problema lo tengo yo», escribió el popular vasco en Twitter. Enseguida se viralizó su comentario, al que respondieron culpando a los políticos de ese odio que tensa el ambiente en España.

Las subvenciones estatales a un proyecto «histórico con licencias ideológicas», su pragmática visión y hasta los resultados electorales del Partido Popular se convirtieron en armas arrojadizas contra Borja Sémper, que viene de protagonizar otra polémica con alguien de su propio partido, Cayetana Álvarez de Toledo. Un usuario de Twitter resumía así la delicada situación del político cada vez que se expone en público: «Cada vez que dices algo sensato, o te dan los de tu partido, o te dan otros. No se puede ser una persona normal, sin fobias y democrata. A veces me recuerdas a G.Ordoñez, que aunque yo no os vote jamás, era una persona sensata, con la que se podía dialogar».