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«Aladdin»: Un clásico renovado para un público nostálgico

Guy Ritchie dirige la versión de acción real de la oscarizada historia de Disney para convertir a Jasmine en un icono feminista

Ritchie apostó por un actor desconocido para interpretar a Aladdin
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Disney continúa convirtiendo a sus clásicos animados en personajes de carne y hueso. Tras «El libro de la selva» y «La bella y la bestia», es el turno de «Aladdin». Este joven ladronzuelo ya se coló en las salas de cine españolas hace 26 años para dar una lección de honestidad, superación y amistad a los más pequeños de la casa, y aprovechó para llevarse dos premios Oscar en 1993. «Te he hecho un príncipe por fuera, pero no he cambiado nada dentro de ti», le dice el Genio.

«No hay de qué asustarse. Hemos tenido mucho cuidado con los sentimientos de los seguidores de la película original y la nostalgia que puede producir esta. Nos hemos dado cuenta de que la gente, cuando va a ver este tipo de películas, no quiere algo nuevo. Solo busca que añadamos algún detalle. Por eso, solo hemos embellecido la primera y le hemos añadido un par de detalles», explica el director Guy Ritchie, reconocido por clásicos como «Lock and Stock» o «RockanRolla». Fueron muchos los aficionados, especialmente tras ver el tráiler, que dieron por hecho que el remake no sería una buena película. Lo que ellos no sabían era que contaban con un «arma secreta». «La gente no había visto lo suficiente al Genio. El tráiler solo era una pequeña muestra. No nos dio tiempo ni a mostrar cómo se meten en problemas», reflexiona entre risas.

«Aladdin» apuesta por dos actores con raíces asiáticas y poco conocidos por el gran público, Mena Massoud y Naomi Scott, para interpretar a su pareja protagonista. «Es una gran oportunidad para representar a muchas etnias que se sienten excluidas por Hollywood», asegura Mena Massoud. A quien sí que reconocerán es al encargado de interpretar al Genio: Will Smith.

«Cuando me ofrecieron el papel estaba aterrorizado. Es como si te dicen que van a hacer un remake de “El Padrino” y quieren que hagas el papel de Al Pacino. Pero me di cuenta de que es un papel en el que hace falta todo en lo que he estado trabajando estos cuarenta años: canto, bailo, hago reír, pero también hay drama», dice emocionado. «Por no hablar de que hemos revolucionado la forma de hacer este tipo de películas al aprovechar las oportunidades te da una película de animación con las de una de acción real». Esta combinación no ha sido fácil. «Cuando es animación, puedes hacer todas las tomas que necesites en el estudio. Pero en acción real, tienes que hacerlo bien y en tiempo real», matiza el oscarizado Alan Menken, encargado (otra vez) de la banda sonora. «Queríamos hacerlo a lo grande, y, por suerte, había un presupuesto que nos respaldaba», añade el director.

Reinterpretando la historia

Ritchie, que escribió el guion junto a John August («Big Fish»), quería mantener la historia intacta: «Quería volver a contar cómo Aladdin intenta ascender en esa jerarquía que hay en Agrabah para dejar de ser un ladrón, pero también me preguntaba cómo podía hacer que una princesa Disney fuese contemporánea y tuviera aspiraciones como las que las niñas tienen hoy en día». Para conseguirlo, añadieron una trama muy especial para Jasmine (y han eliminado escenas que podrían haberse antojado polémicas, como el secuestro de la princesa a manos de Jaffar).

«Que pelease por casarse con alguien al que amaba ya era un acto de valentía, pero al final veíamos como era Aladdin el que se convertía en Sultán. Ahora, él simplemente la anima a ella para que vaya a por lo que quiere. La película nos deja claro que Jasmine es la persona adecuada para gobernar. No se me ocurre mejor forma de revolucionar a este personaje», confiesa Naomi Scott, quien de pequeña soñaba con convertirse en la princesa. «Me veía identificada en ella». Por si hay algún espectador que tiene dudas de ello, Alan Menken, además de modernizar la banda sonora original, ha añadido una nueva canción. «”Speechless” nos cuenta todo por lo que Jasmine está pasando para dejar de ser la linda princesa y encontrar su propia voz», explica el compositor.

Naomi Scott da vida a una Jasmine más madura y reivindicativa
Naomi Scott da vida a una Jasmine más madura y reivindicativa

Entre lágrimas

El rodaje de esta canción fue uno de los más emotivos de la película. «Hay mucha gente a la que han acallado, a la que le han hecho sentir que no valía para nada. La idea de “no voy a quedarme sin palabras” me parece un mensaje increíble para empoderar a pequeñas niñas y niños para que hablen claro y si ven algo que está mal, lo denuncien», arenga Scott. Pero no es la lección con la que reparto de la película se queda: «Con “Aladdin” he aprendido que realmente no queremos esos deseos, lo que realmente anhelamos es aceptar el rol que tenemos en la vida sin buscar ayuda en alguien externo. Así que, si me encontrara una lámpara mágica, rechazaría los deseos», expone Ritchie. Y al Genio, ¿no hay que liberarlo? «No creo que Will (Smith) necesite ser liberado. Él es muy libre en la vida real», concluye entre risas Massoud.