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Guardans reconoce que ha habido fraude en las subvenciones al cine

Sinde, preguntada por el PP en el Congreso sobre estas declaraciones del ex director general de Cine, no quiso contestar

Ignasi Guardans - EFE
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«Ha habido fraude en las subvenciones al cine, pero como ha habido fraude en las subvenciones agrícolas o en cualquier sector».Así de claro y contundente se ha mostrado el ex director general de Cine, Ignasi Guardans, en una entrevista concedida a «El periódico de Cataluña» pocos días después de ser cesado por la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, por falta de confianza, algo que el ex eurodiputado considera «perfectamente normal. Tiene todo el derecho a rodearse de gente de su confianza. Lo que hay es un cambio de rumbo de la ministra, en las formas o en el fondo, que no me corresponde juzgar».

En dicha entrevista, Guardans asegura que todas las decisiones que ha tomado han sido perfectamente consensuadas con la ministra. «Nada de lo que he hecho en el Instituto de Cinematografía se ha hecho sin, ya no el consentimiento de la ministra, sino la consulta previa y complicidad. No he ido por libre», subraya. Sí, reconoce, sin embargo, que tal vez ha habido un problema en las formas, y no en el fondo, a la hora de transmitirlas. «Hay que tomar decisiones que afectan al futuro empresarial de algunos. Eso se puede hacer de una forma más o menos suave, pero es muy difícil decirle a una empresa que le quitas una subvención de 200.000 euros». Asimismo, señala la gran dependencia de las ayudas públicas de un sector, el cine, que está en pleno proceso de reconversión. «Ha saltado por los aires el modelo de distribución, la manera de hacer cine, la industria que hay detrás... El cine español —continúa— tiene una enorme calidad y prestigio pero buena parte de los productores no se han preocupado de su público, porque su dinero no venía de la taquilla».

Con transparencia y control

El ex director general no se muestra contrario a la política de subvenciones, aunque sí subraya que éstas se deben dar «con transparencia, con control y a quien cumple los requisitos para tenerlas». Por su afán por mantener esta línea de trabajo «y haber verificado y exigido que eso fuera así han venido algunos de mis disgustos». También reconoce la importancia e influencia que tiene que la titular de la cartera de Cultura proceda, y posiblemente regrese, al sector del cine. «Es un tema muy delicado pero que no se puede ignorar. Me ha tocado ser el responsable de un área al que pertenece una persona que me daba las instrucciones. Eso es un dato, y cada uno puede sacar sus conclusiones». Y corrobora esa estrecha vinculación añadiendo que «el móvil de la ministra solo lo tiene la gente del cine, y allí hay una correa de transmisión de descontentos».

Guardans se refiere también al importante peso que tienen los profesionales del cine a la hora de poner y quitar directores generales. «En el caso del cine uno está permanentemente vigilado por los propios destinatarios de las ayudas públicas, que acaban decidiendo, como se acaba de demostrar, quién conviene que esté allí. Acaban, directa o indirectamente, contribuyendo a decidir quién quieren que sea su interlocutor».

Menos locuaz se mostró la ministra de Cultura el miércoles en el Pleno del Congreso tras preguntarle el portavoz de Cultura del PP, José María Lasalle, por estas declaraciones referidas a «cosas tremendamente graves para la solvencia del Ministerio que preside». González-Sinde se limitó a decir que atendería a estas preguntas «en el momento adecuado».