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«No es un documental, es un filme inspirado en una vida»

El director Andrucha Waddington y la actriz Leonor Watling hablan sobre «Lope»

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Han pasado diez años desde que Jordi Gasull, uno de los guionistas de «Lope» (junto a Ignacio del Moral), pusiera la primera piedra del que finalmente se ha convertido en uno de los más ambiciosos proyectos del cine español. La película, inspirada en varios episodios de la etapa de juventud del escritor, llega pasado mañana a las pantallas. Alberto Amman, Leonor Watling y Pilar López de Ayala (Elena Osorio) encabezan un reparto en el que también se encuentran Juan Diego, Antonio de la Torre, Luis Tosar, Ramón Pujol, Selton Mello, Sonia Braga, Antonio Dechent, Miguel Ángel Muñoz y Carla Nieto. Fernando Velázquez es el autor de la banda sonora, que cuenta con una canción, «Que el soneto nos tome por sorpresa», compuesta para el filme por Jorge Drexler.

El amor (más bien los amores, en plural), la aventura y la poesía son los tres pilares sobre los que se sustenta la película «Lope», según su director, Andrucha Waddington. «Yo quería —dice el director brasileño— contar la historia de Lope en el momento en que se está convirtiendo en Lope de Vega, en el dramaturgo a quien todos conocen».

«Hasta el final —añade Waddington— hemos estado trabajando en el guión, y los últimos toques se han hecho después de trabajar con los actores. Ellos han de tener voz; en los ensayos les decía que no sabía qué tipo de película íbamos a hacer, que lo íbamos a descubrir juntos. Yo no quiero que los actores tengan miedo a decir lo que piensan, y el trabajo es muy productivo. Los actores aportan mucho y eso hace que haya una gran unidad desde el primer día de rodaje. Todo lo que uno lleva preconcebido al set debe de ir a la basura si surge algo que es mejor».

Andrucha Waddington, director de, entre otras, «Casa de arena» y «Yo, tú, ellos», ha trabajado en la preparación de la película durante cuatro años. Apenas conocía a Lope y necesitaba profundizar en él; también quería que todos los detalles de la producción estuvieran resueltos para, durante el rodaje, poder

centrarse en el trabajo actoral. «Si la dramaturgia canta, la película es un desastre; por eso hay que llegar al rodaje con todo preparado para cuidar la interpretación de todos los personajes, no sólo de los protagonistas».

Entre los protagonistas está Leonor Watling, que encarna a Isabel de Urbina, la primera esposa de Lope de Vega. El guión superpone su historia de amor con la que el dramaturgo mantuvo con Elena Osorio, a quien interpreta Pilar López de Ayala. «No he hecho un documental para la BBC, sino una película inspirada en la juventud de Lope. Pero entre la Historia y la leyenda, prefiero la leyenda».

Aunque Leonor Watling se sintió fascinada por el guión y por el trabajo de Waddington, fue éste quien tuvo que convencerla de que podía interpretar a Isabel. «Andrucha tenía muy claro que quería que fuera una mujer muy contemporánea y muy naturalista; cualquier cosa que sonara artificial iba fuera. No hay —añade— una única forma de acercarse a un personaje de época. En esta película el director quería contar esa época a través de nuestra expresividad; de todos modos, cuando me pongo el corsé y me meto en el personaje, hay ciertas cosas que me veo incapaz de hacer. No me sale caminar arrastrando los pies, por ejemplo; porque el personaje nunca lo haría. Hay otras ocasiones en que el actor ha de ser consciente de lo que se hacía o no en la época de la película, es una cuestión de códigos. Y eso para un actor es enormemente interesante; ver qué códigos había en cuanto a movimientos corporales, o de distancias. De todos modos, en esta película no ha sido el caso».

Amores, aventura, literatura. «Para mí —continúa Leonor Watling—, es sobre todo una película sobre la creación y la creatividad... Me encanta el modo en que cuenta cómo escribe Lope, cómo enloquece y cómo se emborracha de palabras. Hay momentos en los que se le ve enajenado, y Lope debía de ser así, porque si no no se explica que escribiera tanto».

Mujer curiosa, ha leído sobre Lope,

sobre Isabel de Urbina, y ha vuelto también a los poemas que le dedicó —«en teoría, porque con tantas amantes, vete a saber si en realidad eran para ella», ríe—. Pero Isabel está fundamentalmente en el guión. «Yo creo que no sería capaz de entregarme como lo hizo, pero ella me parece maravillosa. Isabel es luz y no hay nada oscuro en ella».