Es Noticia

Crítica de «White Boy Rick»: La culpa es del sistema

La historia que cuenta (basada en hechos reales) es el recorrido de este joven entre las mafias negras locales al tiempo que es captado por el FBI para usarlo como confidente

Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

El protagonista es un adolescente, blanco, que vive en los arrabales de Detroit con un padre en los márgenes de la ley y una hermana «yonki», y la historia que cuenta (basada en hechos reales) es el recorrido de este joven entre las mafias negras locales al tiempo que es captado por el FBI para usarlo como confidente. El director, Yann Demange, articula su narración en dos líneas que se solapan, una apresurada y cogida con «clips» sobre cómo un chiquillo contacta con el duro y desconfiado ambiente marginal a la vez que cae en las zarpas de unos policías sin escrúpulos, y otra más íntima y elaborada sobre la relación con su pequeño y dinamitado núcleo familiar: Matthew McConaughey y Bel Powley (padre y hermana) son lo más sólido y mejor trazado de este trágico relato de perdedores, y los que le provocan las dosis de emoción y amargor sin las cuales no se separaría de lo previsto muchas veces en el cine de barrio marginal y traficantes. Están bien retratados los ambientes al límite, la sordidez, el trapicheo y la escasez de futuro, así como los agujeros de la ley y de la justicia que actúan como una picadora de carne. La mirada del director está en el lado «correcto», con él, con «White boy Rick», y lo presenta como víctima del sistema.