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Crítica Su mejor historia (***): Lo que escriba la morena

El enfoque femenino permea toda la producción, desde el hecho de que muchos de los roles creativos y técnicos vienen desempeñados por mujeres, hasta el propio esquema de guión

Crítica - Su mejor historia (***): Lo que escriba la morena
Crítica - Su mejor historia (***): Lo que escriba la morena - Nicola Dove
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Esta película funcionará muy bien en su Inglaterra natal, en donde su resistencia al asedio aéreo nazi en la segunda guerra mundial representa un momento clave de su imaginario épico reciente. Fuera de ese agradecido ámbito de memoria histórica compartida, el mayor interés de la propuesta es que se inscribe en lo que parece un irrebatible proyecto en marcha, al que ya nos hemos referido antes pues no han faltado ocasiones: reescribir la Historia, del siglo XX sobre todo, desde el punto de vista de la participación femenina, tantas veces negada o ninguneada. Aquí se trata de una galesa a la que la división de cine del Ministerio de Información llama para que contribuya al esfuerzo bélico, no se lo pierdan, escribiendo diálogos para los personajes femeninos (los guionistas masculinos no se rebajan a tarea tan ingrata). Por supuesto, la chica tiene talento de sobra pero tendrá que esforzarse el doble que sus compañeros varones, y por un sueldo menor…

El enfoque femenino permea toda la producción, desde el hecho de que muchos de los roles creativos y técnicos vienen desempeñados por mujeres, hasta el propio esquema de guión: el novio de la protagonista no se la merece y el que encuentra luego tampoco es una fiesta, aunque al menos pasa del desprecio al respeto y luego a tener sentimientos. La actriz protagonista, Gemma Arterton, proyecta una convincente determinación desde el típico «understatement» británico; es sobre todo una heroína razonable en una época irracional. Pero el gran triunfo se lo apunta el gran Bill Nighy que compone una deliciosa variante de época de su rockero de «Love Actually»: brilla no tanto por feminista sino por poner en evidencia algunos hilarantes tics masculinos.