Es Noticia

Crítica de Burning: Inquietante y precisa adaptación de Murakami

Adaptación del relato corto de Haruki Murakami «Quemar graneros»

La actriz Jun Jong-seo
La actriz Jun Jong-seo - ABC
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

El director coreano Lee Chang-Dong es narrativamente tan minucioso que necesita dos horas y media para masticar con imágenes y sentimientos muy precisos el relato corto de Haruki Murakami, «Quemar graneros», recogido en «El elefante desaparece». No hay en su adaptación parsimonia, sino elegancia, inteligencia y mirada perversa para convertir en poético un discurso sobre las diferencias sociales, el amor y sus frustraciones y la banalidad del mal. La narración se organiza en triángulo, un joven sencillo, de pueblo, y aspirante a escritor ama a una joven alegre y vitalista que cae rendida ante los encantos de otro joven, una especie de Gatsby snob, rico y sonriente.

«Burning» nunca deja de ser un estudio sobre el pálpito de lo romántico, pero se aboca casi de un modo desconcertante, inesperado, hacia una intriga y una escurridiza trama criminal, con una singular tensión estética y dramática de efectos gloriosos y sinfónicos. La cuidadísima imagen y la excelente música ofrecen momentos luminosos y sombríos a la vez, como el de la trompeta de Miles Davis en «Ascensor para el cadalso» y el baile hipnótico de ella. Esa tensión romántica, triangular y de clase susurra desde la pantalla un territorio simbólico que sugiere también la tensión entre las dos Coreas, y que se soluciona en la película con sutiles pinceladas o destellos de la personalidad de los personajes (el gato, la escritura, las fiestas, los graneros, un pozo olvidado, la cajita que contiene los «trofeos»…) hasta que conducen la narración a su explosivo final. La elección del punto de vista de la historia, el joven escritor, es, en el fondo, parte de la encrucijada que propone «Burning».