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Retrato tragicómico del cine español

Santiago Segura pisó más de un callo de la industria con su monólogo en los Goya

Retrato tragicómico del cine español
Santiago Segura, durante su monólogo en los Goya - EFE
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Aunque Kiko Rivera, el hijísimo de Isabel Pantoja, ha sido el único en manifestar públicamente a través de Twitter su malestar con Santiago Segura por su monólogo durante la gala de los Goya, es más que probable que haya más «damnificados» entre los asistentes.

Pero lo cierto es que el creador de «Torrente», el personaje más casposo y el que más alegrías ha traído en los últimos años a nuestra industria (él solito acaparó el 20% de la cuota de pantalla en 2011), hizo un ácido y certero análisis del cine español.

- Torrente y el cine español:

Tras ser ignorado en las nominaciones, Santiago Segura confesó que estaba «destrozado» porque «he hecho una película vanguardista, quizá muchos no la habéis entendido», dijo irónicamente. También sacó la vena soez que lleva dentro, presumió del «primer plano en el mundo de un ojete en 3D»y terminó confesando que no tiene rencor: «Os quiero igualmente y voy a hacer lo que mejor se me da, que me gusta más dar que recibir».

- El voto de los académicos:

A su juicio, los académicos, entre los que se incluye, cogen la papeleta y practican un voto «poco científico», donde influyen «odios, rencillas, amistades, uno me cae bien, otro mal». Respecto a la elección, tiene claro qué factores influyen y para demostrarlo hizo un repaso por los actores protagonistas: Daniel Brühl («este chaval es muy joven y un día me saludó mal, fuera»), Luis Tosar («tiene muchos goyas, que le den»), Jose Coronado («siempre se lo lleva porque tiene mejor representante») y Antonio Banderas («uno de los tíos más majos del cine español, cómo es posible que no tenga ni un goya, pero tiene un chalé que te cagas en Marbella, una mansión en Los Ángeles, está casado con Melanie Griffith y cobra por película más que todos nosotros. ¡Que le jodan!»).

- Afán internacional:

Se ve que al intérprete no lo calla ni Henri Pinault, que esa noche acompañaba en la gala a su mujer, Salma Hayek. La actriz mexicana se quedó sin goya y Segura la consoló porque «cuando hay una estrella internacional la nominamos para que venga y dé glamour», pero «luego se va con una mano delante y otra detrás».

- El oficio de actor:

Hasta hubo hueco para el «efecto bífidus» que deben padecer algunos de nuestros actores para sobrevivir. «Jose, sé que esta broma te toca un poco los huevos, hace años que ya no anuncias el yogur ese para hacer de vientre, pero en España somos machacones. Si sabemos que ahora la que caga bien es Carmen Machi...», dijo.

- La Guerra Civil:

«La voz dormida», de Benito Zambrano, no se salvó de sus dardos, al declarar que estaba «encantado de que por una vez se valore y se nomine una película sobre la Guerra Civil».

- Almodóvar:

Vaya noche la del manchego. Además de volver a los Goya por la puerta pequeña (y con gafas de sol), tuvo que aguantar la ironía de Segura: «No voy a decir nada porque te cabreas y te vas de la Academia», una medida que él no adopta «porque nadie me va a decir que vuelva».