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Un paseo de la fama a la medida del cine español

El 27 de junio se inaugura en Madridla «Calle de las Estrellas», donde 25 de nuestros grandes actores brillarán con luz propia

Ya está señalizada la acera frente a los Cines Golem - JOSÉ ALFONSO
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El pasado 1 de abril Penélope Cruz lucía orgullosa estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood del brazo de Johnny Depp, compañero de fatigas en «Piratas del Caribe 4», y de su marido, Javier Bardem. Tres meses después, la actriz tendrá que cruzar el charco para ver de nuevo su nombre estampado en el suelo español que con tan poca frecuencia pisa. La de Alcobendas es uno de los 25 ilustres del cine español que conforman la «Calle de las Estrellas», ubicada en la madrileña y peatonalizada vía de Martín de los Heros y que subirá el telón el próximo 27 de junio en una ceremonia que, irremediablemente, será comparada con los grandes saraos yanquis.

Pese a la probable y glamourosa presencia de Penélope, esto no es Hollywood y si la de Cruz era la 2.436 que se colocaba en el mítico Boulevard, en el cine español nos conformamos (de momento) con estas 25 estrellas que hacen un guiño al aniversario de la Academia de Cine y cuya ubicación, en el madrileño distrito de Moncloa, responde a criterios puramente cinematográficos, según confirman fuentes de la institución. Aquel que acuda a los Cines Renoir, propiedad del presidente de la Academia, Enrique González Macho, se topará al bajar la mirada con la Historia misma de nuestro cine, en una cuidada y variopinta selección que va de José Luis Garci a Luis Buñuel, Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar, Alfredo Landa o Luis García Berlanga en la balanza masculina, y de Sara Montiel a la propia Penélope, Carmen Maura, Emma Penella, Pilar Miró o Imperio Argentina en la femenina (16 a 9, para los amantes de las cuotas y otras cuitas).

Difícil elección

Para dudas, quejas o sugerencias en la elección de las «estrellas» habrá que acudir a la Junta Directiva de la Academia de Cine, encargada de elaborar la lista a petición del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Eso sí, en la Academia son muy conscientes de que no están todos los que son, pero los que están son «incuestionables» y han sido «elegidos por la pluralidad que aportan las 14 especialidades con voz y voto en la Junta». Y si aún queda algún reaccionario frente a las listas que procure no pasarse de listo, porque Álvaro Ballarín, concejal del distrito de Moncloa y artífice junto al alcalde Gallardón de que la «Calle de las Estrellas» sea una realidad, confirma que cada año se irá incorporando un nuevo nombre a la acera y bromea con la posibilidad de que «no será hasta finales del siglo XXI cuando tengamos un problema al quedarnos sin calle».

La «Calle de las Estrellas» empezó a perfilarse hace ocho meses en la Junta de Distrito de Moncloa y forma parte del proyecto «Kilómetro 0.8», que pretende «revitalizar y poner en valor una zona tan cinematográfica», en palabras de Ballarín. Entre sus valedores encontramos también al Ministerio de Presidencia, dentro de la campaña «Calles de Cine» que busca promocionar aquellas zonas de la capital relacionadas con la actividad cinematográfica. Dejando de lado sus virtuales diferencias, la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, y el por entonces presidente de la Academia de Cine, Álex de la Iglesia, estuvieron de acuerdo en apoyar esta iniciativa, aunque finalmente será Enrique González Macho quien haga los honores inaugurando la calle a las puertas de sus cines... y de los Golem y la mítica Librería Ocho y Medio, para ser tan precisos como Google Maps.

No cabe duda de que la calle respira cine e historia por los cuatro costados, pero puestos a emular, un paseo de la talla de Hollywood bien habría valido una avenida tan señorial como la Gran Vía. Si en la Academia lo justifican en la desaparición de las salas de exhibición en sus aceras y apelan a la posibilidad futura de que nuestras estrellas sean algún día «pisadas» en la centenaria vía, Álvaro Ballarín confirma que este improvisado «Paseo de la Fama» español no se moverá de la calle de Martín de los Heros.

Lejos de polemizar, Ballarín destaca que «lo más importante ha sido la imaginación vertida en el proyecto y la voluntad de vencer obstáculos, algo fundamental en el mundo de la política» y sentencia: «Ha sido muy fácil, teníamos un tesoro escondido en esas 26 pantallas de versión original». No obstante, llevar hasta allí a estas 25 estrellas de 50 por 50 centímetros, hechas en granito, mármol blanco y acero, y diseñadas por Óscar Mariné ha costado cerca de 40.000 euros pagados, en parte, por todos los españoles... o al menos por los «clientes» de Loterías y Apuestas del Estado, patrocinador del proyecto. Puede que en cuestión de unos años la calle de Martín de los Heros sea declarada Patrimonio Histórico de Madrid, pero esos finales solo ocurren en el cine «made in» Hollywood.

Elegidos para la gloria