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Regreso a la ciénaga

JULIO BRAVO/
Actualizado
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La boda de la «bella pero menos» (la princesa Fiona) y la bestia (Shrek) ponía punto final a una de las películas de animación más aplaudidas y sorprendentes: «Shrek», creada en los estudios Dreamworks y que obtuvo el primer Oscar que se otorgaba dentro de la categoría de mejor largo de animación. Y el regreso de la luna de miel es el punto de partida para esta segunda toma de las aventuras del ogro de la ciénaga. «No queríamos -dice el productor David Lipmman- hacer una versión reciclada de la primera película, poniendo las mismas cosas. Queríamos volver a visitar ese mundo, pero también que la nueva película fuera tan fresca, excitante y divertida como la original».

Junto a los principales protagonistas de la primera entrega (Shrek, la princesa Fiona, Asno), aparecen en «Shrek 2» nuevos personajes: el Rey Harold y la Reina Lillian (los suegros de Shrek), el Gato con Botas, un Príncipe Azul, un Hada Madrina y la Hermana fea de Cenicienta.

Las voces son lógicamente una de las bazas principales en las películas de animación. En la versión original, Mike Myers, Cameron Díaz y Eddie Murphy repiten al trío protagonista. A ellos se han unido actores y personajes como Julie Andrews, John Cleese, Rupert Everett, Jennifer Saunders, Antonio Banderas, Larry King (el entrevistador estrella de la CNN) o Joan Rivers. En España, junto a actores habituales del doblaje como Nuria Mediavilla, Lluís Marco o José Posada, figuran nombres populares: Juan Antonio Muñoz y José Sánchez Mota, los miembros del dúo Cruz y Raya, repiten como Shrek y Asno; el propio Banderas repite su personaje de Gato con botas y el comentarista deportivo Michael Robinson pone su peculiar acento británico a la hermana fea de Cenicienta.

Si las parodias de cuentos de hadas y películas eran una de las peculiaridades de la primera toma de la historia, en esta segunda se acentúan los «homenajes», y los aficionados al cine podrán encontrar en la película referencias a títulos como «Spiderman», «El señor de los Anillos», «Misión imposible», «El graduado», «De aquí a la Eternidad», «El mago de Oz», «La bella y la bestia», «Cenicienta», «Peter Pan», «Annie», «Sleepy Hollow», «Adivina quién viene a cenar esta noche», «La máscara del zorro», «El jorobado de Notre Dame», «Sillas de montar calientes», «Los cazafantasmas», «Pretty woman», «En busca del arca perdida» o «Los ángeles de Charlie». También aparecen personajes de cuento como la bella durmiente, el Capitán Garfio, Pulgarcito, Caperucita o Hansel y Gretel.

El País de Muy Lejos es el escenario principal de la película. Una suerte de Beverly Hills donde se reúne el glamour de Cenicienta o Blancanieves, y donde hay tiendas como Versachería, Efifanía &Co., Armería Armani, Baskin Robin Hood, Reina Gap, Farbucks, Reino Banana, Burger Príncipe o Justa Ralph Lancero. «Queríamos -dice Adamson- que Muy Lejos fuera la antítesis del mundo de Shrek. Nos preguntamos: ¿qué es Shrek? Es alguien que no se preocupa por su imagen y vive su vida a su modo. Y ¿qué es lo opuesto de eso? La respuesta es sencilla: Beverly Hills, el símbolo de estar pendiente de tu imagen, de tu status, de tu riqueza... Nos pareció divertido colocar a Shrek en un entorno tan incompatible con su forma de ser».

Además de por su divertido guión y su sentido del humor, «Shrek» sorprendió por su perfección técnica. Los estudios Dreamworks han rizado el rizo para esta segunda entrega. Según explican los responsables de la película, «los dos avances técnicos más importantes tienen ambos que ver con la luz: una forma de iluminación global llamada bounce shader y el scattering subsuperficial, que permite darle una translucidez natural a la piel de los diversos personajes. Más del 80 por ciento de la película utiliza ese «rebote luminoso», que fue desarrollado por los propios técnicos de los estudios Dre-amworks».

La perfección con que se logran los movimientos humanos es otra de las singularidades de la película, y se consigue gracias a los controles de animación que cada uno de los personajes tiene. Tanto Shrek como Fiona y el Asno tienen 180 controles para la cara y 330 para el cuerpo. El Gato con Botas es más complejo: 201 controles para la cara, 540 para el cuerpo, 129 para el sombrero, 207 para el rabo, 66 para el cinturón, 53 para los bigotes y 126 para las botas. Y también el Príncipe Azul requiere su trabajo: 200 controles para la cara, 395 para el cuerpo, 134 para la armadura, 80 para el pelo y 27 para la espada.

La complejidad del proceso de animación es tal que cada profesional tarda una semana en realizar de 3 a 5 segundos de animación. Uno de los procesos más complicados es la creación de las secuencias con multitudes: la que más personajes tiene es la llegada al castillo de Muy Lejos de Shrek y Fiona. «Los animadores -explican los responsables del filme- simularon 5.819 personajes, de los que como máximo se ven 1.383 en un fotograma. Esta toma también usa ocho acciones diferentes que, una vez propagadas y ajustadas a todos los diferentes tipos de personajes, resulta en 220 ciclos diferentes. El ciclo más usado de la toma, el de los aplausos, sirvió para 96 personajes».