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El país favorito de Netflix y HBO para rodar

Colombia se ha convertido en un tentador destino para realizar proyectos audiovisuales gracias a un largo camino de mejoras legislativas a través de las que se ofrecen incentivos tributarios y otras cómodas condiciones para rodar

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Lo dicen los que saben poco o nada sobre la materia, también los que la controlan con celoso conocimiento, e incluso, los que se han marchado de su país pero no ocultan su orgullo. Pero lo sentencia Naciones Unidas: Colombia es un país favorito para invertir, concretamente el número treinta de todo el globo.

Son muchos los motivos que hacen de este país latinoamericano con un PIB de 330 mil millones de dólares, que ocupa el puesto 32 entre las economías más grandes del mundo, con tasas de desempleo de un dígito y una clase media que no deja de crecer, un lugar preferencial y, sobre todo, seguro por el que apostar.

Ello ha conseguido crear una especie de relación simbiótica en la que Colombia ha entendido que podía potenciar sus virtudes y hacerse más atractiva para el exterior y, al mismo tiempo, en la que los inversores extranjeros han encontrado más de un motivo para apostar por el país andino. 

Esta simbiosis se ha trasladado al sector audiovisual, que no ha dejado de crecer. Empresas como HBO, Jam City o Massive han confiado en Colombia gracias a una industria audiovisual que no deja de fortalecerse. «Colombia tiene una gran trayectoria en términos de producción, ha sido un ícono en telenovelas y series, en talento humano, en experiencia, en potencial creativo. El Gobierno y la industria han trabajado en unas leyes que antes estaban dedicadas al cine y hoy se han ampliado a todo el mundo audiovisual. Estas han permitido que se escoja nuestro país para rodar, a lo que se suma la diversidad geográfica, que permite falsear distintas locaciones y abarcar proyectos muy importantes», resumen desde ProColombia, agencia de promoción del país. 

ProColombia es participante asociado de BAM (Bogotá Audiovisual Market), un importante festival que busca difundir los contenidos y servicios audiovisuales colombianos y, al mismo tiempo, conectar el sector audiovisual nacional con el internacional.

El BAM es organizado por la Cámara de Comercio de Bogotá y Proimágenes, entidad encargada de administrar los fondos de apoyo al cine local y a las producciones extranjeras que vienen a filmar al país. Dicho fondo se articula a través de una serie de leyes, que se han ido modificado a lo largo del tiempo y que han permitido el paso de 14 películas extranjeras rodadas en el país en 50 años (1969 a 2012) a 32 en seis años (2013 a 2018). Así lo ha explicado Claudia Triana, presidente de Proimágenes, en el marco de la celebración del BAM, que se celebra hasta el próximo viernes en Bogotá.

200.000 millones de euros para el sector

Ya la ley de 2003 (814), que genera incentivos tributarios y cuenta un fondo de subvención para producciones y coproducciones nacionales, iba marcando un camino para la puesta en marcha de proyectos audiovisuales que terminó de allanarse con la ley 1556 de 2012, que ofrece un reembolso de hasta el 40 por ciento para proyectos cinematográficos que inviertan en el país un mínimo de 470.000 dólares (unos 417.000 euros). Esta opción, además, se amplió no solo para el cine sino también para todo tipo de proyectos audiovisuales (series, videojuegos, comerciales) . «Ademas, se ha añadido un nuevo estimulo del 35 por ciento de descuento sobre la renta para las producciones extranjeras que gasten en servios audiovisuales». En total, todos estos incentivos han logrado canalizar hacia el sector aproximadamente 700.000 millones de pesos (193.960 millones de euros). 

De esta manera, plataformas como Netflix han optado por rodar «permanentemente en Colombia», que Paramount la haya escogido para su famoso «Jack Ryan», «la serie más grande que se ha hecho en el país», que HBO aterrizara allí para «Mil colmillos» o Telemundo hiciera lo mismo con «La Reina del Sur».