ES NOTICIA EN ABC

«La joven del agua»: A veces veo sirenas

Personalísimo narrador este M. Night Shyamalan, cuyas virtudes son tan enormes, tan especiales, que si uno las tensa se acaban convirtiendo en sus mismos defectos. Sólo usa, o crea, materiales

Por E. RODRÍGUEZ MARCHANTE
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Personalísimo narrador este M. Night Shyamalan, cuyas virtudes son tan enormes, tan especiales, que si uno las tensa se acaban convirtiendo en sus mismos defectos. Sólo usa, o crea, materiales magníficos, untados con la brea de lo inverosímil, lo legendario, lo infantil o lo imposible, y siempre entre halos de misterio y volutas de humo y dudas... Dibuja climas y atmósferas complejísimos con la facilidad que un niño una casa, un árbol y un sol...Te impide relajarte en tu butaca, te promete tres vueltas de campana, te lleva hasta un final (generalmente un estallido, un bofetón, el revés de la lógica...) y te deja, al momento, con una impresión de que alguien, tal vez él, te debe algo.

«La joven del agua» es, como todo su cine, la aplicación de un cuento a la vida real. Shyamalan es un narrador de intrigas, sí, pero también es un formidable cuentista y, probablemente, un poeta sujetado, y aquí, en esta película, se reúne a sí mismo por completo: película de intriga, un precioso cuento infantil y tan lleno de ambición poética como la almohada de noche de Gustavo Adolfo: no lo oculta, «La joven del agua» es el resultado de una ecuación admirable: el sueño de sus hijos y su idea oriental del más allá, que goza del privilegio de una idea para enmarcar: qué o quién hay debajo del desagüe de la piscina, y unos actores para colgar (enmarcados), especialmente el impagable Paul Giamatti, que adorna la película con su composición compleja de un tipo sin otra importancia que la de salvar el mundo (la potencia de la impotencia). No es fácil alabar el trabajo interpretativo de ella, Bryce Dallas Howard, pero en su silencio de sirena transmite frío, fragilidad, fortaleza y calor, al tiempo, y en cualquier caso está en algunas escenas nunca vistas ni soñadas con ver.