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Israel se cuestiona la exhibición del filme «El hundimiento» de Hitler

Un puñado de selectos espectadores judíos decidirá sobre la proyección de la película sobre los últimos días de Hitler en varios pases que van a tener lugar estos días en Tel Aviv y Jerusalén. Después habrá una votación, pero la polémica ya levanta ampollas en Israel

JUAN CIERCO
Actualizado
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Dentro de unos días, los socios de los cines Lev de Tel Aviv y Jerusalén serán convocados a un referéndum muy particular en el que tendrán que decidir, con un voto más que vinculante, si la película alemana «El Hundimiento», que narra los últimos días de la vida de Adolf Hitler, se proyecta o no a lo largo y ancho de Israel.

Enfrentarse en este país a cuestiones relacionadas de algún modo u otro con el Holocausto nazi siempre ha sido asunto delicado. Que se lo pregunten de lo contrario al maestro Daniel Barenboim, judío de origen, de nacionalidad compartida israelí, cuando ha querido interpretar obras de Richard Wagner, el compositor preferido de los nazis, en Tel Aviv o Jerusalén.

En este caso, la patata caliente no es un concierto de música clásica sino la última película del director alemán Oliver Hirschbiegel, en la que el actor Bruno Ganz borda su papel del Hitler desesperado en los últimos días del Tercer Reich en abril de 1945.

«El Hundimiento», candidata al Oscar a la mejor película extranjera, que finalmente se llevó Alejandro Amenábar por «Mar Adentro», ha sido alabada allá donde se ha estrenado y ha recogido diversos galardones internacionales así como un notable éxito de público.

Público que será en Israel el encargado a la postre de decidir si la película, muy sensible para muchos supervivientes del Holocausto y sus descendientes, puede o no ser proyectada en los cines de Israel.

Dos salas serán el escenario del referéndum: el cine Lev en Tel Aviv y el Smadar en Jerusalén. Durante varios días, los espectadores escogidos asistirán a las proyecciones y emitirán su voto al respecto, en primera persona o por teléfono.

Nada más conocerse la iniciativa de la compañía Lev han arreciado las críticas. Sobre todo al considerar que lo que se pretende es el lanzamiento comercial de la película por vías no demasiado honradas al aferrarse al drama del Holocausto como punto de partida.

Dorit Hordi, portavoz de los cines Lev, niega la mayor y asegura que lo que se pretende es no herir la sensibilidad de muchos ciudadanos judíos de Israel: «Hemos programado varios pases del filme para nuestros propios empleados en los últimos días y varios de ellos han manifestado su malestar a la vez que se negaban a trabajar en la campaña de lanzamiento de la película. Hay que tener en cuenta que en algunos momentos de "El Hundimiento", a Hitler se le presenta como un ser humano un tanto ingenuo, con sus sentimientos, su sensibilidad, su carisma... Una imagen que puede doler a muchos de quienes de manera directa o indirecta sufrieron las atrocidades de su régimen».

La potencial audiencia será en definitiva la que tome una decisión calificada por los responsables de la iniciativa de «democrática». Llegar, ver y votar, esa es la cuestión. Para muchos se trata de que Israel evite «El Hundimiento» de Hitler.