ES NOTICIA EN ABC

Harry Potter se escapa de la infancia

Por Alfonso Armada/
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico


NUEVA YORK. Lo decía hace unos días el tabloide «Daily News»: por muchos gatos («Garfield»), monstruos («Shrek 2») y esposas («Stepford wives», la última película protagonizada por Nicole Kidman) que le arrojen, «Harry Potter y el prisionero de Azkabán» parece imbatible. No sólo la crítica se ha rendido ante «la mejor película» de las tres que ha generado hasta ahora la interminable saga de J. K. Rowling, sino que el mexicano Alfonso Cuarón, que ya cuajó una extraordinaria faena en «Y tu mamá también», ha hecho «verdadero cine» y ha sido como un cohete en la taquilla estadounidense, con casi 160 millones de recaudación en dos semanas.

«El tercer Harry Potter es el primero que parece una película y se siente como una película, no como una lectura dramatizada con efectos especiales», asegura en su entusiasta reseña el principal crítico cinematográfico del «New York Times», A. O. Scott. El consenso entre la mayoría de los críticos de cine de Estados Unidos es que «Harry Potter y el prisionero de Azkabán» -en la que David Radcliffe, que por tercera vez vuelve a encarnar al joven mago en la «realidad» del cine, y sus compañeros de aventuras, Emma Watson (Hermione) y Rupert Grint (Ron), están en los turbadores albores de la adolescencia- es la que contiene «mayor profundidad emocional» vestida con «magia técnica».

«Deliciosamente real»

Para el comentarista Joshua Tyler, de «Cinemablend», «en manos de Cuarón» -que tuvo que imponer sus tesis al productor, y director de las dos películas anteriores, Chris Columbus, que hizo una adaptación mucho más literal, incapaz de sacrificar episodios y sobre todo más limitado a la hora de traducir a cine la prosa narrativa-, «esta fantasía ha ido del desordenado absurdo a lo deliciosamente real». Cuarón se ensimisma menos en los personajes secundarios y se toma la libertad de vestir a los tres amigos de 13 años con ropas de calle y vaqueros, les hace vivir los titubeos de un cuerpo en el que las hormonas empiezan a hacer violentamente de las suyas, conjugando esa revolución psíquica y física con las aventuras con las que invariablemente Rowling trufa su libro. Fret Topel, de About.com, se atreve incluso a poner la versión fílmica por encima de su original literario: «Cuarón cuenta la misma historia con más eficacia que K. J. Rowling».

Frente a una casi unanimidad crítica que ha tenido una ferviente respuesta del público, Rex Reed, del «New York Observer», un semanario neoyorquino en papel de periódico color sepia y de inclinaciones izquierdistas, es una de las pocas voces discrepantes, ya que considera este último Potter como la película más «tonta» y «confusa» de las tres.

«Profunda e inquietante»

Todo lo contrario que Michael Rechtshaffer, de la revista «Hollywood Reporter», quien dice que «El prisionero de Azkabán» es la más «profunda e inquietante» de las tres estrenadas hasta la fecha, la «adaptación del fenómeno literario» de J. K. Rowling más «arrebatadora visualmente» y «más satisfactoria emocionalmente». En su encendido elogio, Peter Traver, de «Rolling Stone», asegura que la película «resiste como tal», aunque el espectador no sepa nada de sus antecedentes literarios, mientras que para Kenneth Turan, de «Los Angeles Times» la última hora de las dos horas y veinte minutos que dura la proyección de «El prisionero de Azkabán» es «lo más cerca que ninguno de los tres filmes ha estado nunca de capturar la placentera esencia de los libros de Harry Potter».