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Gerardo Vera cuenta en «Deseo» una historia de amor «de estilo clásico»

Gerardo Vera vuelve a sorprendernos con la dirección de su nuevo largometraje, «Deseo», una historia de amor en el Madrid de 1945 con nazis al fondo

Ernesto Alterio, Leonor Watling y Leonardo Sbaraglia, ayer en Madrid. EFE
JOSÉ EDUARDO ARENAS
Actualizado
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MADRID. Cuenta Gerardo Vera que su nueva película trata de «una historia de amor con fecha de caducidad». Así la escribió Ángeles Caso, responsable del guión que Vera califica de magnífico. Los actores Leonor Watling, Leonardo Sbaraglia, Cecilia Roth, Ernesto Alterio, Emilio Gutiérrez Caba y Rosa María Sardá han puesto el resto. Todo su buen hacer, al servicio de la cinta que llegará a las pantallas comerciales el próximo viernes con más de cien copias.

Una vez más, Vera ha conseguido un reparto compacto y de primera categoría, lo mismo que en sus largometrajes anteriores, donde estaban Antonio Banderas, Penélope Cruz, Ángela Molina, Imanol Arias, Maribel Verdú, Javier Bardem... «Supongo que he tenido suerte con los actores, porque ninguno se ha quejado hasta ahora y desean repetir... He trabajado mucho con ellos y hay entre nosotros una cierta compenetración», comenta a ABC orgulloso. Y es que Gerardo Vera pasa por ser uno de los profesionales más queridos y respetados por su profesión. Su larga carrera en el teatro y el cine como director artístico le ha proporcionado los mejores elogios por parte de la crítica y el Goya por «La niña de tus ojos».

Nazis en España

Manifiesta que ««Deseo» contiene una trama política desconocida en nuestro país y una historia de amor en una época en la que la juventud no tenía más remedio que asumir un compromiso. Está situada en el Madrid de la posguerra, cuenta la historia de Elvira (Watling), que intenta reconstruir su pasado y sus sentimientos mientras su marido sale de la cárcel, donde cumple condena por motivos políticos. Consigue un trabajo en casa de Pablo (Sbaraglia), un empresario argentino de origen alemán que realmente se dedica a garantizar la fuga de criminales nazis a través de España con la colaboración de Franco...».

Explica que no quería tratar la posguerra desde el lado «grandilocuente, sino desde la vida cotidiana de los verdaderos luchadores, de los puntos de referencia, de la conciencia de un pueblo derrotado que sigue luchando. Tenía muy claro que uno de los principales problemas era retratar el personaje de Pablo, ya que en ningún momento quería que fuera el nazi prototipo. El personaje de Pablo es víctima de su propio ideario... Sbaraglia cree que su personaje es muy interesante para un argentino. Cree que será una sorpresa desagradable para muchos, porque la gente ignora que Perón pagó su campaña presidencial con dinero nazi».

Vera se encuentra en Barcelona presentando el filme, pero antes ya ha pasado por Málaga y Madrid, «y quieren que vayamos a otras ciudades... «¿Un nuevo giro en mi carrera? La trama argumental de espionaje es muy potente. El drama amoroso de los personajes se encuentra así en un contexto adecuado y real. Ellos se enamoran e intentan superar un odio de siglos de dos tendencias ideológicas distintas con un amor que intenta ser más fuerte que su entorno, hasta que ya no pueden...». Política y amor estaban en el guión de Ángeles Caso, «efectivamente -añade-. Si hubiese sido un «thriller» político, el personaje de Sbaraglia no se mostraría tal cual desde el principio, habría dejado que el espectador lo descubriera más tarde. Yo he vertebrado la cinta en la historia de amor, he tomado partido por el espectador que va descubriendo lo mismo que el personaje de Elvira, los mismos datos, y funciona muy bien».

Ahora dice que los retos que se propone constantemente le dejan agotado. «En esta ocasión ha sido un auténtico parto, todo el tiempo con la adrenalina puesta. Es una apuesta arriesgada. He hecho un película muy clásica y no sabes bien si estás al ritmo de los tiempos, que requieren cosas más novedosas. La he concebido como una historia de amor clásica. En el pase de «Deseo» en Málaga la gente estuvo con los ojos clavados en la pantalla y al final hubo muchos aplausos». Lo cierto es que es un profesional incansable y cuando no se pone detrás de la cámara sigue en la dirección artística. En esa parcela de su carrera le queda por estrenar «El caballero Don Quijote».