ES NOTICIA EN ABC

Diez destinos europeos para pasar unas vacaciones de cine

Te mostramos algunas ciudades de Europa a través de una recopilación con las mejores películas de la historia

Audrey Hepburn y Gregory Peck en «Vacaciones en Roma» (1953) de William Wyler - abc
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Hay ciudades que son un personaje más dentro de una película, ya que sin ellas, la trama no se entendería de la misma forma. Rodar sus calles y su gente dan un punto esencial en la historia: mostrarnos su vida. Esto ha hecho que además de absorbernos con la trama fílmica, nos enseñe algunas capitales o rincones que todavía no hemos podido descubrir, o, sí lo hemos hecho, para recordar los mejores momentos de nuestros viajes. [Fotogalería: diez ciudades europeas y su recomendación cinematográfica]

1. Londres. «Wonderland» (1999)

En esta película, el director Michael Winterbottom sigue la vida de tres hermanas y de sus padres durante un fin de semana en Londres. El cineasta inglés capta magistralmente el realismo narrativo, a través de este largometraje sobre las relaciones humanas. Seis historias que se cruzan y que están cargadas de dramatismo, que conmueven al espectador, pero que terminan dejando un sabor dulce.

«Wonderland» también se caracteriza por la producción cinematográfica. Ésta se ajusta a una puesta en escena naturalista y veraz, incluso en la iluminación y sonido de interiores y exteriores. Winterbottom precisa de fotografía de lapso de tiempo que da una sensación impresionista. La banda sonora está compuesta por el pianista y compositor minimalista Michael Nyman, que se convirtió en un frecuente colaborador de Michael Winterbottom. Esta fue su primera colaboración.

Esta película retrata con gran veracidad el pulso de la ciudad de Londres; de sus famosas calles, su arquitectura, sus locales o sus barrios. Es el mejor ejemplo para ver los alrededores y la vida de la City.

*«Wonderland» no ha conseguido ningún premio pero estuvo nominada como mejor película a la Palma de Oro en el Festival de Cannes y en los premios BAFTA.

2. Lisboa. «Lisbon Story» (1995)

El director alemán Wim Wenders rodó en la capital portuguesa «Lisboa Story», una de las películas que constituyen, junto a «Alicia en las ciudades» y «Los reyes del camino», lo que él denominó como «la trilogía de Road movie». Ambas están protagonizadas por el actor Rüdiger Vogler que encarna al personaje de Philip Winter, un técnico de sonido cinematográfico que recorrerá las calles de la mano de su micro para capturar, lo que él llama, «la imagen invisible» de la ciudad, mientras que busca a su amigo Friedrich Munro, director de cine.

En «Lisbon Story» se contempla la ciudad con sus tranvías, y lo más característico de las raíces portuguesas; como la música del grupo Madredeus con la vibrante voz de Teresa Salgueiro que nos invita a recorrer algunos de los barrios lisboetas en la canción «Alfama»; o los versos de poemas, como el de «El pensamiento que nació ciego, pero el pensamiento sabe lo que está viendo», del escritor Fernando Pessoa.

3. Berlín. «Good Bye Lenin!» (2003)

El director de esta película, Wolfgang Becker escogió dos escenarios típicos de la República Democrática Alemana(RDA) para rodar su película. Por un lado, el Karl-Marx-Allee, el largo bulevar socialista, que conecta con los barrios de Mitte y Friedrichshain; y la Plattenbau, típicas viviendas prefabricadas del barrio del Este, cercanas a la famosa plaza Alexanderplatz.

Cuando Christiane (Katrin Sass) –madre de Alex (Daniel Brühl) y miembro del Partido Socialista Alemán Unificado– despierta del coma del que había permanecido ocho meses, la historia de su país ha cambiado por completo; el muro de Berlín había sido derribado (9 de noviembre de 1989). Pero su hijo, evitando el disgusto a su madre, ya que este hecho supuso la desaparición de la Alemania Orientaly la aparición de una Alemania reunificada y capitalista, le ocultará lo sucedido con gran ingenio.

*«Goog bye Lenin!» logró en 2003 el premio Ángel Azul en la sección oficial de largometrajes del Festival de Berlín, y estuvo nominada en los premios BAFTA a mejor película de habla no inglesa.

4. París. «Los cuatrocientos golpes» (1959)

François Truffaut dedica esta película André Bazin, influyente crítico y fundador de la revista «Cahiers du Cinéma», y teórico cinematográfico francés que falleció en 1958, un año antes de hacer público este largometraje de la Nouvelle Vague. La «nueva ola» es una corriente fílmica que surge a mediados del siglo XX que rechaza las estructuras que se imponen hasta ese momento, y que se caracteriza por el uso de temas que se centran en la condición humana, y por la libertad de expresión y técnica en la producción de los cineastas franceses. Con ellos, apareció el llamado «cine de autor».

«Los cuatrocientos golpes» es el primer largometraje de François Truffaut, iniciador de la Nouvelle Vague, ya que es una de las primeras obras de este movimiento cinematográfico francés. (La primera película fue «El bello Sergio», realizada un año antes,1958, por Claude Chabrol).

En esta película –que desde el principio muestra a la elegante Torre Eiffely las calles parisinas– Truffaut plasma la vida de Antoine Doinel, un adolescente que no es querido por su familia, y que se ve obligado a afrontar los problemas conyugales de sus padres y la falta de atención que recibe. Sus travesuras se convertirán en delito.

El personaje es encarnado por Jean-Pierre Léaud, actor que es conocido por colaborar con sus interpretaciones a lo largo de la filmografía de François Truffaut durante 19 años.

*François Truffaut logró el premio al mejor director en el Festival de Cannes de 1959. También «Los cuatrocientos golpes» estuvo nominada al Oscar como mejor guión original y en el New York Film Festival como mejor film extranjero.

5. Viena. «El tercer hombre» (1949)

La ciudad de Viena envuelve con su bella fotografía el clásico de cine negro dirigido por Carol Reed, «El tercer hombre».

Esta película es una adaptación de la novela homónima del escritor y guionista Graham Greene. Esta obra es una historia sencilla ambientada en la sórdida Viena de 1947, cuando la ciudad está dividida en cuatro zonas ocupadas por los aliados de la Segunda Guerra Mundial. En la que Orson Welles,Alida ValliyJoseph Cotten son sus protagonistas.

En algunas ocasiones la estructura y narración de «El tercer hombre» recuerda a la obra maestra de Orson Welles, «Ciudadano Kane» (1941), en la que incorpora avances técnicos.

Hay dos escenas memorables de este largometraje, cuando Holly Martins (Joseph Cotten) se encuentra al lado de la Noria del Prater, o la trama final, en la persecución por las alcantarillas vienesas del río Danubio.

La inconfundible melodía de la cítara en esta película, interpretada por el mismo Anton Karas, fue todo un éxito, incluso hasta nuestros días.

6. Roma. «Vacaciones en Roma» (1953)

Este clásico de William Wyler relata el romance de la princesa Anna (Audrey Hepburn) y el periodista Joe Bradley (Gregory Peck) durante la visita oficial de la protagonista en Roma. La princesa, cansada de sus obligaciones y de la vida de la realeza, decide escaparse por la noche pero se queda dormida en la calle. Peck la recogerá y la llevará a su casa. Ambos pasarán un día entero por las calles de la capital italiana. La recorrerán en moto, caminando, comerán helado o visitarán la famosa escultura de la Boca de la Verdad en la Iglesia Santa Maria in Cosmedin. Al final del día descubrirán que se han enamorado.

«Vacaciones en Roma» fue la primera película en la que Audrey Hepburn fue protagonista. De hecho, la productora quería que Gregory Peck encabezase en solitario los títulos de crédito, pero el famoso actor de Hollywood se negó ya que sabía que Hepburn se convertiría en una estrella del cine.

Otra de las anécdotas es que Cary Grant rechazó el papel para protagonizar esta película. Y al final de este largometraje pueden verse a dos periodistas, uno del ABC y otro de La Vanguardia acreditándose.

*Esta película consiguió alzarse con tres Oscar de las diez nominaciones: mejor actriz (Audrey Hepburn que fue la primera estatuilla que consiguió en su carrera), argumento original y vestuario.

7. Belgrado. «Underground» (1995)

Esta película dirigida por Emir Kusturica relata, de manera irónica, la historia de Yugoslavia. Está dividida en tres actos, ya que desarrolla una obra teatral del guionista Dusan Kovacevic. Estas casi tres horas de película –aunque al principio el director salió de la sala de montaje con seis horas de largometraje– costaron diez meses de rodaje en Belgrado y Praga.

La vida y muerte de Yugoslavia se desarrolla en tres partes. La primera La Guerra (se refiere a la Segunda Guerra Mundial), La Guerra Fría (el periodo del gobierno de Josip Broz Tito) y La Guerra (las guerras yugoslavas).

A raíz de esta película, el director y músico de Sarajevo, levantó la crispación de algunos serbios, y desde entonces trasladó su residencia a Francia.

Esta obra del creativo cineasta serbio, que está cargada de metáforas y de elementos simbólicos, termina con un discurso final de uno de los personajes: «Construimos nuevas casas, con tejas rojas, donde las cigüeñas construyen sus nidos y con las puertas abiertas a nuestros invitados. Le agradecemos a la Tierra que nos alimenta, al Sol que nos calienta y a los campos que nos recuerdan los verdes pastos en casa. Así, con dolor, tristeza y alegría, recordamos a nuestro país cuando contamos a nuestros niños historias que comienzan como todas las historias: ‘Érase una vez una tierra...».

* «Underground» consiguió la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1995.

8. Madrid. «Abre los ojos» (1997)

Una de las escenas más famosas del thriller de Alejandro Amenábar, «Abre los ojos» se sitúa en la principal calle de Madrid, la Gran Vía madrileña; cuando César (Eduardo Noriega) camina por ella, pero, con una peculiar característica, está desértica. Aunque en realidad parece que no hay ni un alma, salvo la del protagonista, en la imagen se aprecia un vecino en un balcón divisando la escena, y al fondo un grupo de personas. Amenábar reconoció que no se dio cuenta de ello, pero que prefirió dejarlo porque tenía su gracia.

En la cuarta película de la filmografía de Amenábar encontramos un combinado de amor, suspense, terror y ciencia ficción. En ella César (Eduardo Noriega), un atractivo y rico joven, se enamora de Sofía (Penélope Cruz). Su novia Nuria (Najwa Nimri) enloquece de celos y se intenta suicidar con César en un accidente de coche. Cuando el protagonista abre los ojos, descubrirá que su hermoso rostro ha quedado totalmente desfigurado.

«Imagina que un día te levantas por la mañana sales a la calle, no hay nadie, llegas a la Gran Vía de Madrid, por ejemplo, y está absolutamente vacía, estás sólo en el mundo. Eso es lo que se puede sentir a lo largo de “Abre los ojos”», expresó el director.

9. Creta. «Zorba el griego» (1964)

Aunque poco tiene que ver las imágenes cinematográficas en la película «Zorba el griego» con la Creta actual, ya que se ha convertido en una isla abarrotada de turistas de todo el mundo, este largometraje, escrito, producido, dirigido y montado por Mihalis Kakogiannis, reúne lo esencial para descubrir la cultura prehelénica de los minoicos, en la que destaca el palacio de Cnosos.

Kakogiannis, director teatral y cineasta greco-chipriota, adaptó a la gran pantalla la novela del escritor cretense Nikos Kazantzakis, «Zorba, el griego» y más tarde, en 1983, la llevó en forma de musical a Broadway. En ella cuenta la llegada a la isla de un introvertido escritor, Basil (Alan Bates), que entabla amistad con Zorba (Anthony Quinn), un extrovertido y vitalista campesino, del que aprende a disfrutar su existencia.

Uno de los momentos cumbres de la película es su final. Cuando Zorba le dice: «Te falta una cosa: tienes que ser loco, en la vida hay que ser medio loco para romper las cadenas y ser libre». En ese momento, le enseña a bailar un sirktaki, la danza popular griega.

*Esta película consiguió en 1964 tres Oscars de las siete nominaciones: Actriz secundaria (Lila Kedrova), fotografía (B&N) y dirección artística. También el director Mihalis Kakogiannis logró el Plato dorado del David di Donatello.

10. Dublín. «The Commitments» (1991)

Esta película musical, dirigida por Alan Parker, se origina en un barrio obrero del norte de Dublín.

Jimmy Rabbitte (Robert Arkins) es un joven desempleado al que se le ocurre formar un grupo de soul en su zona. El anuncio «¿Tienes soul?» que publica en un periódico da sus frutos, y poco a poco consigue reclutar a miembros para crear una banda. Aunque los primeros ensayos son un desastre, comenzarán a sonar bien cuando se integre el cantante Deco (Andrew Strong) y un trío corista femenino. El grupo lleno de ilusión y ambición se presentará en público en los ambientes más cotidianos de Dublín. Pero la armonía entre los integrantes no durará mucho tiempo.

«The Commitments» es el mejor ejemplo y representante de las dificultades a las que se enfrenta cualquier grupo al formar una banda. Pero la lucha y el esfuerzo por la música sobresalen por encima del caos y de la tristeza. Por algo el «soul» significa alma.

*Esta película ha logrado en 1992 cuatro premios BAFTA de seis nominaciones: mejor película, director, montaje y guión adaptado.