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CRÍTICAS DE LA CARTELERA

«La dama de hierro» y «Sherlock Holmes», entre los estrenos de la semana

Te desvelamos las claves de las películas en cartelera

Meryl Streep
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«La dama de hierro»

POR OTI RODRÍGUEZ MARCHANTE

«La dama de hierro» y «Sherlock Holmes», entre los estrenos de la semana
ABC

Meryl Streep

Los primeros momentos del filme ya deberían alertar a todos los que vayan a ver una película de terror en la que un ser demoníaco llamado Margaret Thatcher echa espuma por la boca, pues aparece en ella, y sin el menor atisbo de hierro, una venerable anciana que manosea prendas y recuerdos... Ni el menor atisbo de hierro, ni el menor atisbo, tampoco, de Meryl Streep, agazapada hasta lo invisible en el interior de su personaje. Ni José Mota ni Carlos Latre lo hubieran hecho mejor. La directora de la película, Phyllida Lloyd, sí que provoca ahora un ¡Mamma mía! (título de su anterior largometraje) con el órdago que le planta a los ojos del espectador con exceso de vista, escamoteándole a Meryl Streep y escamoteándole el prejuicio sobre uno de los personajes más polémicos y singulares de la política del siglo XX. La anciana Thatcher recuerda su historia en elegantes "flashbacks" y lo que recuerda tiene lógica mental y argumental (nadie se recuerda a sí mismo peor de lo que fue), de tal modo que se asiste a un repaso dramático y vitalista tanto de la vida de Margaret Thatcher como de los sucesos políticos que la significaron y encumbraron. El entrelazado de tiempos es comprensible y comprensivo, con un presente en el que ella mantiene una enternecedora relación con el fantasma de su marido recién muerto (que interpreta Jim Broadbent con su mejor cara de cuento navideño) y con un pasado del que sin duda se siente orgullosa, pues se lo modeló con sus propias manos. Phyllida Lloyd subraya que, aunque el guión lo firma Abi Morgan, quien lo rubrica es la memoria de una mujer a la que ya se le empieza a mezclar con algunos síntomas de demencia, y eso le permite a la película ser un buen autorretrato y, al tiempo, un buen paisaje neblinoso inglés. Lo que incita a ver esta película es lo que más esconde en el fondo: la interpretación de Meryl Streep y el hierro de Margaret Thatcher.

«Sherlock Holmes: juego de sombras»

POR O. R. M.

Con el mismo patrón que la entrega anterior, es decir, con el director Guy Rictchie, este Sherlock Holmes consigue afianzarse en el tono de la caricatura (afianzarse, o quedarse atrapado) y ya es más fácil verlo como una mezcla de James Bond y Jackie Chan que como aquel tipo espigado y serio que resolvía crucigramas sin mirar las preguntas. Robert Downey Jr. y Jude Law rompen de nuevo el cliché visual de la célebre pareja de detectives y afrontan una aventura tan complicada de seguir como los razonamientos de este Holmes. La producción es asombrosa, el ritmo enloquecido, la trama enigmática, las persecuciones y peleas son como coreografías de Broadway, y con más cambios de velocidad que un Ferrari... Intenta, además, aderezar todo el caldo con cierto contenido histórico y político en aquella Europa convulsa de finales del siglo XIX, y darle algo de interés con la presencia de algún personaje interesante, como el que interpreta Stephen Fry o Noomy Rapace, pero el retrato general resulta más elemental de lo previsto, y tal vez sea Moriarty (Jared Harris) lo único que está a su verdadera altura en momentos llenos de inteligencia y villanía. Pero Guy Ritchie se divierte, y por supuesto Robert Downey y Jude Law, también, y tanto o más se podría divertir el espectador si la película no se alargara más allá de las dos horas, de las cuales al menos la primera mitad se pierde entre giros confusos de la trama y la búsqueda de un tono adecuado. Como habrá tercera parte, Ritchie se ha dejado margen para mejorar.

«The Yellow Sea»

POR O. R. M.

«La dama de hierro» y «Sherlock Holmes», entre los estrenos de la semana
ABC

«The Yellow Sea»

Podría definirse esta película como cine negro sucio o como un "thriller" sacado de quicio. Se sitúa el argumento en una zona fronteriza entre China y Corea, y se centra en un personaje típico del género, el perdedor, alguien que vive al borde del sumidero y que su única salida es justamente precipitarse de cabeza a él, pues alguien le encarga que cruce al otro lado y asesine a una persona. De duración casi inhumana (157 minutos), su director, Na Hong-jing, ofrece un dibujo insólito de los bajos fondos a un lado y otro de la frontera, y una radiografía insólita del funcionamiento de esas mafias. The Yellow Sea es una película de una dureza terrible, que ofrece escenas de violencia tan brutales que cae a veces en la exageración, en la caricatura, que desprecia las pistolas y las balas para hacerle un elogio siniestro y sangriento a los cuchillos y las hachas... Aunque consigue mediante ese espejo deformante reflejar la evolución del personaje (una evolución, por otra parte, habitual del género) que se va ahormando a las situaciones que se enfrenta hasta el punto de convertirse en el termómetro de la temperatura y el clima. Mezcla bien Na Hong-jing en su segunda película (la primera, "The Chaser", marcaba ya el camino) el silencio con el ruido y la lentitud con las prisas, y la falta de futuro con el ansia de supervivencia. Solo le ha sobrado al director, algo de regodeo en las escenas de violencia y en las persecuciones, que sólo en ello se va la hora que sobra.

«Atraco por duplicado»

POR ANTONIO WEINRICHTER

En la larga e ilustre lista de films de atracos imperfectos, éste ocupará un lugar discreto como lo son sus resultados pero también sus intenciones de partida. Eso lo convierte en una propuesta simpática: nada de genios del mal, superbandas ni artilugios atómicos para desvalijar. Su originalidad es ésta: varios combos se ponen en marcha para atracar un banco el mismo día a la misma hora. Claro, las coincidencias no existen como intuye enseguida Patrick Dempsey, aquí en un papel de carácter (no se le nota demasiado, sigue yendo de guaperas) pero que, siendo como es también productor de la cinta, se apunta el papel más lucido. En un ámbito cerrado, y con un body count que convierte la trama en una versión golpista (de dar el golpe, no de lo otro) de “Diez negritos”, la película tiene sus mejores bazas en golpes (de humor, ahora) como ese momento en que googlean para buscarse en la lista de atracadores más buscados, o en los actores de carácter de verdad como Tim Blake Nelson (travestido de Warren Oates) que animan la función.