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Carlos Saura: «Hay dos películas españolas muy buenas al año y muchas malísimas»

El cineasta presentó en la Seminci un documental sobre la construcción del Centro Botín de Santander, obra del arquitecto Renzo Piano

Carlos Saura, ayer en Valladolid
Carlos Saura, ayer en Valladolid - EFE
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«Me fascina rodar cómo se hacen las cosas». Es uno de los principales motivos para que Carlos Saura aceptara la propuesta de realizar un documental «a mi manera» del «proceso creativo» de la construcción del Centro Botín. El resultado lleva por título «Renzo Piano, un arquitecto para Santander» y se pudo disfrutar ayer por primera vez en España en la sección Tiempo de Historia de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci). «Satisfecho y también sorprendido» tras su «revisión» en la Sala Cervantes, el director de películas como «La caza» y «Bodas de sangre» siguió durante más de cinco años la construcción del edificio -los problemas para su realización tienen su espacio en la pantalla- y al propio autor, al que considera «el protagonista clave» -con sus testimonios y su «emoción»- del documental, y al que no dudó en halagar desde la «profunda admiración». «Es un humanista optimista que cree en una vida mejor para todos» y que suma «la inteligencia al talento», además de una «imaginación desbordante».

Saura confesó a los espectadores «la afinidad» que siente con el «minucioso» arquitecto italiano -similar a la que tuvo con Vittorio Storaro- y que, como él, prefiere «hacer las grandes cosas en soledad porque en el jaleo te pierdes». Esa fue la razón para trabajar en este proyecto «con poca gente y también escasos medios», como ya hizo en sus «comienzos». Junto al «papel» del arquitecto, el paisaje de Cantabria es «el otro personaje de la historia» porque «me gustaba la idea de llegar hasta Renzo y su edificio a través de la cultura, los lugares y las gentes de una tierra maravillosa y a veces desconocida». Saura, «enamorado» del centro, enclavado junto al mar, confía en que con el paso del tiempo se vea «cada vez más bonito y quizás dé para otro documental».

Con más cuarenta películas a sus espaldas, el también responsable de «Cría cuervos» y «Carmen» advierte de lo rápido que está cambiando la forma de hacer cine en el mundo, aunque, «lamentablemente, no siempre para bien».

Saura dice vivir «indignado» sabiendo que muchos jóvenes hoy consumen cine «en cualquier lado», incluso «en el metro en hora punta», algo que para este experimentado cineasta es un «insulto». Esto se debe, según él, a que el cine cada vez está más «orientado y sesgado» hacia el mundo de la televisión. Algo que para Saura es un «tremendo error», informa Efe. En todo caso, aplaude las grandes posibilidades que suponen los avances técnicos en los dispositivos de grabación, que permiten que «cualquiera pueda hacer una obra maestra si tiene talento para ello, otra cosa es que luego se vea».

A sus 86 años, sobre su mente «solo está el futuro» y todas aquellas obras que aún le quedan por rodar, puesto que aún siente que tiene «mucho que aportar» al cine español, sobre el que dice que cada año hay «dos películas muy buenas, tres o cuatro buenas y otras muchas malísimas».