Algunos de los objetos expuestos en la muestra
Algunos de los objetos expuestos en la muestra - MÁXIMO GARCÍA DE LA PAZ

Viaje exprés al Antiguo Egipto en Caixaforum

La muestra, en colaboración con el Museo Británico, explora el simbolismo y el ideario egipcio a través de 164 piezas

MadridActualizado:

Los insondables enigmas de los faraones, los «señores de las Dos Tierras», los encargados de proteger a Egipto de sus enemigos y de garantizar el orden del universo, protagonizan la nueva exposición que Caixaforum inaugura este miércoles: «Faraón. Rey de Egipto». Esta muestra de la Obra Social la Caixa, en colaboración con el Museo Británico, explora el simbolismo y el ideario de la monarquía egipcia a través de 164 piezas, incluyendo trabajos de orfebrería, estatuas monumentales y relieves de templos que acercan a los visitantes a la vida real y de poder del antiguo Egipto.

Dividida en diez ámbitos, examina la figura del monarca egipcio desde todos los puntos de vista: como ser divino, situado en el centro de la estructura social, a cuyo alrededor se articulan símbolos y creencias que van más allá de la existencia terrenal; en su vida de palacio, rodeado por su familia; como gobernante y como guerrero, e incluso pone de relieve que el hecho de que el origen de los faraones no fue siempre egipcio.

La exposición muestra el rostro de los faraones, que impresionan por su seriedad; también, escenas de coronaciones en las que aparecen rodeados por dioses, en medio de una explosión de alegría, y estelas donde los vemos con los brazos cruzados (postura que se asocia a Osiris), transformados a su vez en dioses.

Junto a la presencia fascinante de las obras de arte, los textos nos permiten reconstruir el contexto en el que se crearon, e introducirnos en los escenarios de la vida de los faraones: el templo, el palacio, las fiestas, la memoria, las formas de legitimar y transmitir el poder, el más allá… Los visitantes podrán descubrir una selección de estatuas monumentales, relieves en piedra de antiguos templos, papiros, joyas y objetos rituales.

Destacan varias piezas únicas. La figura del dios halcón Re-Haractes, una cabeza impresionante del faraón Tutmosis III de limolita verde, unas losetas del palacio de Ramsés III o un busto de mármol de Alejandro Magno. La exposición también presenta objetos menos habituales: las incrustaciones de colores que se usaron para decorar el palacio de un faraón; las misivas grabadas en escritura cuneiforme sobre tablillas de arcilla que dan fe de la intensa actividad diplomática entre Egipto y Babilonia durante la XVIII dinastía; el arco de madera de uno de los comandantes militares del faraón; un papiro que deja constancia de un juicio por robar en un templo, o las imágenes de gobernantes nubios, griegos y romanos que actuaron como faraones.

Tres audiovisuales

Acompañando a las obras, la muestra incluye tres piezas audiovisuales, dos vídeos y un interactivo. En el primero de ellos se nos presenta la geografía de la antigua civilización egipcia, mientras que en el segundo se profundiza sobre la evolución de las tumbas reales en el antiguo Egipto. El interactivo «Lista de reyes» representa una piedra tallada egipcia –con una longitud real de 5 metros–, con incisiones e incompleta. Esta pieza pretende acercar a los visitantes cómo los faraones construyeron su legitimidad al vincularse con algunos de sus predecesores eligiendo dejar de lado a otros.

A partir de la muestra, se despliega un completo programa de actividades para todos los públicos que incluye la conferencia inaugural a cargo de la comisaria Marie Vandenbeusch, y el ciclo de conferencias «El Egipto de los faraones». También se estrenará como novedad «¡Veo cosas maravillosas!», un formato de conferencia pensado para toda la familia, junto a la arqueóloga Nuria Rosselló.

La programación se completa con las visitas para público general y las específicas para personas mayores, público familiar y grupos escolares. Como viene siendo habitual, la exposición se completa con la edición de una publicación coordinada por la comisaria, Marie Vandenbeusch.