Un alumno «jedi» y una alumna «sith» entrenan en la academia de espada láser de Tetuán - FOTOS: ÁNGEL DE ANTONIO / VÍDEO: DAVID G. TRIADO

Star Wars: Rogue OneUna cantera de «jedis» en pleno Tetuán

Dos madrileños entrenan en la primera academia de espada láser de España a 115 aprendices de un nuevo deporte inspirado en la célebre saga de «Star Wars»

MADRIDActualizado:

En una galaxia no tan lejana, en el distrito de Tetuán, una cantera de «padawans jedi» combate cada tarde con «los sith», los seguidores del Lado Oscuro de La Fuerza. Ricardo Navarro, uno de los rectores de la primera academia de España con licencia para enseñar el manejo de la espada láser, como los protagonistas de la célebre saga de «Star Wars», lleva la misma trenza que Anakin Skywalker, cuando aún era aprendiz, antes de convertirse en el temido Darth Vader. Él es el primer «jedi» acreditado de España. Por las mañanas trabaja de administrativo y por las tardes se bate en duelo con su socio y rival en la pista, Guillermo Serra, programador informático y el primer «sith» del país.

«No hacemos examen friki para entrar en la academia», bromea Navarro. No obstante, lo cierto es que, como ellos suelen decir, «la gente viene atraída por las películas, pero se queda por el deporte». En poco más de un año que lleva abierta la escuela, en un local de la calle Jerónima Llorente número 7, han pasado de tener 12 discípulos a 115. «Y subiendo», dice, orgulloso, Serra. «Acabamos de abrir otra academia en Las Rozas. Tenemos alumnos que vienen expresamente desde Valladolid y Toledo. Incluso nos contactó un chico desde Valencia, que estaba dispuesto a cogerse el AVE cada quince días para acudir a clase. Es una locura», comenta.

Esta novedosa disciplina deportiva, bautizada como «ludosport», nació en Milán en 2006, cuando tres maestros italianos, Simone Spreafico, Gianluca Longo y Fabio Monticelli, comenzaron a estudiar los movimientos de los guerreros de las películas para ver de qué manera se podrían transformar en una competición real. El reto era complicado. Al final, nació una práctica lúdico-deportiva con diez reglas y siete estilos, que recuerda en ciertos movimientos a las artes marciales y la esgrima.

En estas batallas los árbitros son los propios oponentes. La nobleza está por encima de todo

Navarro y Serra viajaron a Italia para formarse como instructores de este deporte. Y hace apenas quince días volvieron a la ciudad donde se gestó esta disciplina para representar a España a nivel internacional. «Luchamos 32 participantes de 5 países. La exigencia era muy alta. Se nota que en Italia llevan diez años practicando: los 20 primeros clasificados eran italianos», cuenta Serra, que obtuvo el título de subcampeón en la categoría de mejor estilo. En septiembre también se celebró el torneo en su división nacional, en el pabellón municipal Ciudad de los Poetas, en el distrito Moncloa-Aravaca. «Este deporte cumpliría con los parámetros olímpicos, ojalá llegue a serlo en un futuro», expresa Serra.

En general, en estas batallas los árbitros son los propios oponentes. La nobleza está por encima de todo. La equipación es sencilla. No lleva dispositivos electrónicos. Es el propio participante quien reconoce dónde le han tocado con el sable. Y las espadas están diseñadas a conciencia: la hoja es flexible, para que se pueda golpear con fuerza sin hacer daño. «El coste del sable es de unos 350 euros, que lo pone la academia, aunque muchos optan por comprárselo para practicar en casa. Es caro porque tiene una empuñadura de aluminio con unos detectores de movimientos, que se iluminan y que suenan cuando notan el contacto», explica Serra empuñando la espada láser de color rojo.

Alumnos de la academia, durante un entrenamiento
Alumnos de la academia, durante un entrenamiento- ÁNGEL DE ANTONIO

Todos empiezan como iniciados y pasan a ser «padawans», dependiendo del compromiso y la dedicación que muestren. Una vez que superan el examen de nivel es cuando escogen en qué lado de La Fuerza quieren estar. «Es una cuestión personal. En mi caso, desde pequeño, me han encantado los malvados y, además, siempre parten con ventaja», argumenta Serra. En el bando contrario está Chus Lerma, que en el torneo nacional compitió como «jedi», porque «siempre» se ha sentido «más atraída por el lado de los héroes que por el de los villanos».

El próximo viernes 16 de diciembre se estrena la nueva entrega de la Guerra de las Galaxias: «Rogue One». Esta cinta relata la historia previa al «Episodio IV: Una nueva esperanza», donde un grupo de rebeldes buscan robar los planos de La Estrella de la Muerte para poder acabar con el nuevo arma del Imperio Galáctico. Aún habrá que esperar para saber si lo conseguirán. Lo que sí es seguro es que entre las paredes de este local de Tetuán se está gestando una nueva generación de «padawans» madrileños. Por ahora, entre ellos hay mayoría de jedis. Que La Fuerza les acompañe.