Crítica

Kirei Las Cortes: el Kabuki más asequible

Hace tres años, Sanz y su socio pusieron en marcha una nueva línea de negocio en la T4 de Barajas que ahora llega al centro de Madrid

MADRIDActualizado:

De Kabuki y sus dos restaurantes en Madrid, el del hotel Wellington y el primitivo de Presidente Carmona, hay poco que decir. Ambos cuentan con estrella Michelin y ambos son los mejores representantes de la cocina de fusión hispano-japonesa. Su único problema de los Kabuki son sus precios, siempre elevados, aunque justificados en la calidad de la materia prima que se emplea y en el nivel de servicio. Hace tres años, Sanz y su socio pusieron en marcha una nueva línea de negocio en la terminal 4 de Barajas bajo el nombre de Kirei.

El primer restaurante japonés en un aeropuerto español. Con un nivel de calidad alto, respondiendo a la filosofía de Kabuki, pero con precios más moderados. Su éxito ha sido tal que siempre está lleno y hay viajeros que llegan con tiempo antes de su vuelo para poder comer expresamente allí. El modelo se extiende a la ciudad con la apertura de Kirei Las Cortes, en el nuevo hotel Hilton Double Tree de la calle San Agustín, a pocos metros del Congreso. Nada más cruzar el vestíbulo del hotel, demasiado próxima tal vez, encontramos una larga barra de sushi, tras la cual hay algunas mesas. Todo muy moderno y minimalista. La idea, según cuenta el propio Sanz, es que se pueda comer bien, en la línea marcada por Kabuki, pero sin que el precio medio supere los 50 euros por persona. Para ello se ha ampliado la carta, que además de los clásicos incorpora platos nuevos dirigidos a un público joven y pensados para que la factura final no suba.

Probamos la sopa de miso presentada como una sopa castellana (5 €), con huevo y pimentón. Además varios usuzukuris (pescados cortados en finas láminas) ya clásicos en Kabuki como el de rodaballo a la bilbaína (14) o el de toro y pan con tomate (21) y también uno de gambón (14) recubierto con una salsa de su cabeza y acompañado de arroz blanco. Otro plato tradicional de Sanz es el bol de tartar de atún (15), versión divertida del arroz a la cubana con el atún macerado y acompañado de huevo, plátano frito, arroz y papas. Por supuesto, la carta incluye una larga lista de niguiris (entre 3 y 4 la pieza) para elegir al gusto de cada uno.

Perrito Kirei
Perrito Kirei- KIREI

Estupenda la masa de los dimsum (entre 6 y 7), entre los que sobresale el de bacalao y calamares al curry. Rico también el de merluza y salmón ahumado, mientras que el de rabo de toro, con escaso relleno, resulta falto de sabor. Originales los futomakis. El de cochinita pibil (12) está demasiado seco. Mucho mejor el de pato con salsa hoisin (14). Los baos son novedad en la cocina de Sanz. Seis diferentes aparecen en la carta (entre 5 y 7). Nos gusta especialmente el de kebab, a base de cordero asado, salsa de yogur y menta, y encurtidos. Y muy agradable el peculiar perrito Kirei (7), con pan de brioche que envuelve a una salchicha de wagyu muy rica. Los postres (entre 5 y 6,50) no tienen mayor interés. Y para beber, una carta de vinos seleccionada con criterio y que, como los platos, tiene precios contenidos. Buenas sensaciones en lo que es una alternativa más informal a los Kabuki.

Lo mejor: Usuzukuris y dim sum.

Precio medio: 45 €.

Calificación: 7,5.