Concierto en el Olivar de Castillejo
Concierto en el Olivar de Castillejo - FUNDACIÓN OLIVAR DE CASTILLEJO

Noches del OlivarMúsica al atardecer en el olivar donde acampó Napoleón en la Guerra de la Independencia

La Fundación Olivar de Castillejo organiza conciertos al aire libre, de martes a sábado, hasta el próximo 16 de septiembre

MADRIDActualizado:

Olivos centenarios, jaras, lilos, algún laurel, madroños y membrillos amortiguan el bullicio de Madrid entre los muros del Olivar de Castillejo. Un auténtico vergel, cargado de historia, que pasa desapercibido a pocos metros del Paseo de la Castellana y que, cada verano, se llena de música para deleite de quienes lo conocen. Las «Noches del Olivar» han regresado con el calor para hacer más amenos los atardeceres de la capital.

En el mismo espacio en el que vivieron Ramón Menéndez Pidal o Dámaso Alonso, músicos, cantantes o actores rinden su arte ante el público hasta el próximo 31 de agosto. Roberto Casado –flauta– actúa esta tarde, a las 20 horas, acompañado de la pianista Francesca Croccolino. Este miércoles, a la misma hora, Casado tocará junto a Sergio Carrión, esta vez acompañado de su guitarra. El jueves será el turno para el trío de cámara conformado por Laura Vázquez –piano–, Julia Segovia y Pablo Fernández –ambos al saxofón–. La voz de Beatriz Zaragoza sonará en este vergel el viernes, con el fondo de guitarra y contrabajo de Hugo Fernández y Guido Farusi . El sábado, el Cuarteto Rhea formado por el saxofón de Pablo Fernández, el saxofón soprano de Iris Guzmán, el saxofón alto de Julia Segovia y el saxofón tenor de Jaime Augusto Serrano, tocarán a las 20 horas.

Llamado en sus orígenes el Olivar del Balcón, este enclave ha sobrevivido desde tiempos de la Guerra de la Independencia. Napoleón acampó allí en diciembre de 1808 para supervisar directamente la conquista de Madrid. José Castillejo –discípulo de Giner de los Ríos– compró este espacio y dedicó su vida a la Edad de Plata de la cultura española. La Fundación que lleva su nombre se dedica hoy a conservar la riqueza del jardín y a convertirlo, en un punto de encuentro del mundo de la cultura.